Alex Chow: “Hicimos cosas que no se nos habrían ocurrido ni en un millón de años sin la ocupación”

Alex Chow: “Hicimos cosas que no se nos habrían ocurrido ni en un millón de años sin la ocupación”


Alex Chow nació en 1990, no ha entrado en la treintena y ya es todo un ejemplo a seguir. Alex es un chico sonriente, tiene motivos para hacerlo. Ha podido evitar la cárcel de forma inesperada para él y sus conocidos. ¿Su crimen? Ser uno de los precursores del movimiento Occupy en Hong Kong en 2014. En occidente la ocupación se conoció como la Revolución de los paraguas ya que los hongkoneses los utilizaban para defenderse de los gases lacrimógenos. Así se convirtieron en un símbolo de su búsqueda de libertad y democracia. Y bajo esa imagen comenzó Alex Chow su intervención en la Fcom de la Universidad de Sevilla.

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La conferencia de Alex Chow no se inició por las acciones que se llevaron a cabo desde 2013. Empezó ofreciendo un contexto histórico y social más amplio para poder comprender el surgimiento del movimiento. Comenzó como las buenas historias, desde el principio con las negociaciones entre China y Reino Unido para la salida de estos últimos del territorio asiático. De esas negociaciones surge el principio de ‘Un país dos sistemas’. A través de esta vía Hong Kong alcanzaría de forma gradual la democracia. “Una democracia que va más allá de la idea de votar”, explicó Chow. “Cuando en 1984 se firma el acuerdo entre China y Reino Unido se vive en Hong Kong con una actitud de espera”, declaró Alex Chow. Una tranquilidad que salta por los aires en 1989. Tiananmen hace que Hong Kong tema por su promesa de democracia y busque ayuda internacional.

A lo largo de estas décadas el sueño democrático de Hong Kong no es lo que se esperaba. De los más de 7 millones de habitantes solo 1.200 pueden elegir al jefe ejecutivo, al igual que la mitad del parlamento. En su constitución aparecen una serie de artículos que impiden al gobierno regional modificar los impuestos. “Así es como se protegen los intereses financieros, que son el 70% de los votantes del jefe ejecutivo”, razonó Chow. “Así hay una política de austeridad aunque la imagen que se vende es la imagen de gran ciudad que tanto atrae al turismo”, añadió.

Este sistema de gobierno unido al incremento de la pobreza, uno de cada cinco habitantes no recibe una buena alimentación y uno de cada siete trabajadores vive por debajo del umbral de la pobreza, según el propio Alex; crea un caldo de cultivo idóneo para la protesta ciudadana.

Occupy central with love and peace

Alex Chow

Alex Chow durante su conferencia en la Fcom. Foto: Ana Ordaz

Con la llegada de 2013 se origina la semilla de lo que luego sería la ocupación. Este movimiento ciudadano se llevó a cabo en tres fases diferenciadas. La primera de ellas “consistió en hablar, hablar y hablar”, así define Chow al momento de debate de las propuestas que hacerle al gobierno de China. El segundo de los pasos fue la votación a través de referendum de las propuestas finalmente elegidas. Más de 700.000 hongkoneses ejercieron su derecho al voto.

Como cabría de esperar, el gobierno chino rechazó de pleno el referendum. “La historia no tuvo un final feliz por lo que pasamos a la ocupación”, recuerda Alex. Se ocuparon tres arterias importantes de la ciudad en las que se encuentran los centros políticos, financieros y turísticos de la ciudad. En la ocupación llegaron a participar un millón de personas, “la gente vivía allí como parte de una comunidad“, añadió Chow.

El discurso de Alex se centró entonces en la parte más positiva de la experiencia. No habló de la violencia policial que tuvieron que sufrir durante las protestas sino del florecimiento de la creatividad colectiva. “Hicimos cosas que no se nos habrían ocurrido ni en un millón de años sin la ocupación”, sentenció Chow.

“Pasábamos el tiempo en la calle. Conviviendo, comiendo, compartiendo el tiempo de ocio ¿Cómo es posible que eso no te cambie?”, preguntaba al auditorio. Pero no todo era de color de rosa en la mente de los jóvenes cabecillas. El fantasma de Tiananmen seguía presente en las protestas y una de las zonas ocupadas estaba muy cerca de los cuarteles generales del ejército.

¿Y ahora qué?

Tras los seis meses que duró la ocupación se han abierto diferentes vías para continuar con sus propuestas. El movimiento independentista consiguió entrar en el congreso, aunque les han acabado revocando el acta de diputados. No es la vía por la que apuesta el propio Chow que sigue participando en la creación de movimientos ciudadanos.

Fotografías: Ana Ordaz


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