Javier Reverte, una historia verosímil en un contexto real

Javier Reverte, una historia verosímil en un contexto real


Banderas en la niebla nos remonta a una historia con personajes reales y escenarios trágicos de la historia de España, donde no hay buenos ni malos, sino la cruda realidad de una guerra en la que todos tienen una doble faceta. En esta obra recorremos los principales escenarios de la Guerra Civil española de la mano del torero falangista José García Carranza, “El Algabeño”, y John Cornford, estudiante en la Universidad de Cambridge y bisnieto de Charles Darwin.

Una recreación magistral de dos personajes reales que confluyeron sus historias en una misma batalla. La Historia, con mayúsculas retorna a la vida para recrear un periodo lleno de agitación y sentimientos. Sevilla es escenario principal, desde el que se amplía las miras del conflicto hasta subir al norte. Queipo de Llano, Primo de Rivera… nombres que todavía sobrecogen aparecen en esta novela como personajes que cumplen su papel conductor de los protagonistas. dos historias, dos formas de ver una misma realidad que muestra como al final el dolor y la crudeza son los principales distintivos de una guerra.

Para conocer de fondo la historia detrás de la realidad entrevistamos a Javier Reverte, autor de Banderas en la niebla.

¿Por qué eligió estos dos personajes y por qué enfrentarlos entre sí?

Me parecieron dos arquetipos de un mundo ya desaparecido, y muy diferente al nuestro. Uno es ese señorito andaluz, que aun quedan rastros.. ese latifundista de pueblo, conservador y muy ligado a las fuerzas conservadoras y reaccionarias del país. Es una imagen que ha hecho mucho daño a Andalucía y que fue real en un tiempo. El otro lado muestra el idealismo de los jóvenes que cruzaron hasta España para adherirse a la causa de la República, vinieron voluntarios a luchar imbuidos de romanticismo a jugarse la vida, que no están sin embrago exentos también de un ideario totalitario. Eran dos caras muy distintas de una moneda que eran muy reales en ese momento, ahora son dos caras que nos aparecen estrafalarias, parte de otro tiempo.

Me parecieron dos personajes muy interesantes, más cuando descubrí su historia y que fueron a morir al mismo campo de batalla con apenas unas horas de diferencia y sin llegar nunca a conocerse. Era una historia trágica que quería contar.

banderas en la niebla¿Cómo se ha documentado para poder recrear las dos vidas?

Me ha costado mucho trabajo en el caso de el Algabeño, pues no hay anda escrito sobre él y no es un personaje muy querido en Sevilla. Hay algunos pasodobles que lo nombran, tenía un calle en Madrid, en La Algaba me parece que tenía una estatua que hoy no está… mudaron el cementerio y sus restos ya no están en La Algaba, pues la gente no quiere saber nada de él, siendo un personaje siniestro y actualmente siendo también La Algaba de mayoría socialista. Fue el encargado de la política de “saneamiento” del campo andaluz”, él mismo llega a decir en la prensa que “hemos fusilado a mucha gente pero la diferencia es que nosotros le ofrecemos confesión”.

Sobre John Cornford hay varios libros con sus escritos y textos que hablan sobre él, su padre y personajes que vinieron con él a la guerra.

Es un libro que trata una realidad pero con la técnica de novela, hay conversaciones imaginadas, los personajes son verosímiles. el tratamiento del libro es novelesco, hay muchas partes que responden a mi imaginación: conversaciones, pensamientos… no es solo un tratamiento histórico. La Historia es la búsqueda de la verdad histórica y cada versión nos da una realidad que no tienen nada que ver entre ellas.

La terminología en la obra está muy cuidada…

he intentado que en la obra tratar con exactitud la terminología, porque “nacional” eran todos, Franco se quiso llamar así mismo el “bando nacional” pero nacionales y españoles eran todos.  Igual que en el bando republicano no solo había “rojos”, había gente que eran liberales, demócratas…Lo más exacto es hablar de republicanos y rebeldes o en todo caso leales (a la República) y alzados (contra la República). Pero no se puede hablar nunca de unos como nacionalistas y otros no…

¿Cómo dio con la figura de John Cornford y del Algabeño?

pues con John Cornford  di por casualidad. Leyendo sobre poesía y guerra, me pareció un personaje muy llamativo que me recordaba Lord Byron, por ser trágico y romántico.

Del Algabeño no me acuerdo exactamente cómo pero leí en alguna parte que había muerto en Lopera y me recordó que era el mismo sitio que Cornford, y me pareció en sí mismo una casualidad trágica que tuvieran un destino común dos hombres tan diferentes y tan distintos en su proceso interno.

Habla mucho sobre qué es la Historia en su obra, ¿para usted qué es?

La Historia es el relato de los acontecimientos sucedidos en el pasado, lo que sucede es que se pretende es que también sea un relato verídico, veraz. Yo  encuentro muchas veces que el relato de la historia puede ser veraz pero no verídico, pues hay muchas cosas que se ocultan y que no sabemos de la historia y el propio historiador tiene que imaginar cómo eran aspectos personales de un personaje. Yo creo que la historia muchas veces es fantasía y entonces la novela tiene que trabajar también sobre la imaginación.

Es una novela real que trata una serie de acontecimientos reales, verdaderos, para los que he investigado mucho en documentos de la historia, pero yo lo he construido como novela, siguiendo saltos en el tiempo y con técnica novelesca. He intentado siempre que sea verosímil algo muy importante en una novela, pues hay que conseguir que el lector se la crea, que entre en ella y no se piense si es cierto o no.

Una parte muy importante de la obra son los escenarios, los cuales están muy bien recreados ¿estuvo en todos ellos?

Sí, he recorrido muchos sitios y me gusta ir a los lugares donde planteo mis historias. Sevilla al recorrí bien y estuve varios días recorriendo los escenarios que aparecen en la novela, como la casa o la iglesia donde contrae matrimonio el Algabeño.

Todos los personajes tienen su cariz bueno y malo

Sí, yo creo que hay que apartarse del mesianismo de las novelas y relatos de la Guerra Civil, de buenos frente a malos. En una guerra nadie fue bueno ni nadie fue malo. Una guerra es algo muy perverso y sale lo peor de las personas. En la Guerra Civil, que fue un levantamiento armado rebelde contra un estado democrático, se cometieron muchas barbaridades y en los dos bandos. No quería hacer una novela de un solo bando, es algo que hay que superar ya. Nadie fue solo bueno o malo, generalmente fueron víctimas.


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