“Hay que competir para ir mejorando el proyecto y no conformarte con menos”

“Hay que competir para ir mejorando el proyecto y no conformarte con menos”


Sostenibilidad y formación para las mejores competiciones. Registrar y analizar datos, nivelar sensores, mejorar la aerodinámica e ir mejorando cada detalle de una moto eléctrica es el proyecto que llevan a cabo cuatro estudiantes de la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Málaga como forma de “poner en práctica todo lo aprendido”.

Juan María Velasco, Simón Dengra, Alberto García, Ildefonso García, son estudiantes de la rama de Ingeniería Mecánica de la UMA, que decidieron exprimir al máximo las oportunidades que la Universidad les dio tras el MotoStudent, creando Ampere Racing, un equipo de competición que se disputa el primer puesto en el Campeonato Interautonómico de Velocidad 2019, donde matemáticamente tienen todos los puntos para ganar.

Tal y como señala Simón Dengra, “tras el Motostudent la moto que se proyectó se quedó en la universidad y decidimos que, en base a ese proyecto queríamos seguir trabajando y mejorándolo, compitiendo  para verificar qué necesitaba el proyecto para ser mejor”. Desde esta idea nació Ampere Racing, un equipo compuesto por 12 personas donde estos cuatro estudiantes vierten todas sus ganas de “vivir una experiencia que la gente solo ve en la tele, competimos de forma real y estamos en el circuito” expone Dengra, a lo que Alberto García suma que “es una forma de aprender cosas que no ves en la carrera, profundizar y mejorar en el trabajo en equipo, algo que nos preparar también para nuestro futuro laboral”.

Ingenieros y emprendedores

Ampere RacingPara competir, estos jóvenes además de mostrar sus conocimientos sobre ingeniería mecánica se han tenido que convertir en emprendedores: “a diferencia de otras competiciones como son las universitarias, nosotros no partimos con ninguna financiación, sino que nos la hemos tenido que buscar por nuestra cuenta llamando a empresas que quieran apostar por proyectos en energías renovables, como es el caso de nuestra moto eléctrica. Actualmente contamos con el apoyo económico de Enercapital Developments y de APDESOS (Aplicaciones y Desarrollos Sostenibles), dos empresas que sufragan los gastos que tiene presentarse a las competiciones y los arreglos que necesita la moto” señala Juan María Velasco. La elección de estas dos empresas tiene además un componente de sostenibilidad pues “desde un primer momento quisimos relacionarnos con empresas que trabajan en el ámbito de las energías renovables, donde además están ligados varios miembros del equipo, pues trabajamos en una moto eléctrica y queremos demostrar la potencia que estas tienen”, recalca Velasco.

Para el trabajo diario cuentan con el apoyo de la UMA, que cede las instalaciones y talleres, así como la propia moto que la representó en el Motostudent. en especial, desde el equipo Ampere Racing agraden todo el apoyo dado por el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Málaga, señalando que “todo el conocimiento que generamos lo revertimos en la propia Escuela y en sus proyectos futuros, especialmente los relacionados con la mecánica”.

La idea de competir surgió por la necesidad de seguir trabajando pues, tal y como señalan los cuatro jóvenes “hay que competir para ir mejorando el proyecto y no conformarte con menos”, sumando que “teníamos la moto que solo había estado en circuito una vez, y así no puedes ver si tiene fallos o cómo mejorarla, y decidimos darle más uso y trabajar con ella”.

A la cabeza de las competiciones

‘Carrera a carrera’ estos cuatro jóvenes ponen en práctica sus conocimientos para subir de nivel en cada competición. De las seis carreras que ya se han disputado, han alcanzado el primer puesto en cuatro de ellas, llegando en segundo lugar a otras dos.

Tal y como señalan los jóvenes ingenieros de Ampere Racing “ganar no siempre es lo mejor, porque no te impulsa a seguir mejorando tanto como cuando quedas segundo, que te incentiva más el querer superar a los demás”.

En una de estas competiciones, la moto sufrió un grave accidente que les hizo sacar lo mejor de ellos mismos en el menor tiempo “hubo varios fallos mecánicos y en muchas partes tuvimos que crear piezas nuevas”, una experiencia que les sitúa en la realidad del trabajo de la competición. “Llevamos nuestras herramientas, y además una lista de supuestos de todo lo que podría pasar y tendríamos que resolver”, señala Simón Dengra.

El futuro de este proyecto pasa por “seguir compitiendo y contando con el apoyo de las empresas que nos avalan”, con la visión puesta en los campeonatos internacionales. Todo ellos con el objetivo de seguir mejorando, pues “cada vez que competimos la moto sale mejor“.

Los días 16 y 17 de noviembre vuelven a jugarse una nueva victoria en Barcelona, para la que cada día buscan una mejora en su proyecto.


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