Nárvaez: “comenzamos un nuevo curso entre la esperanza y la incertidumbre”

Nárvaez: “comenzamos un nuevo curso entre la esperanza y la incertidumbre”


El ‘nuevo año’ ha comenzado en la Universidad de Málaga hoy viernes tras la tradicional Apertura del Curso Académico. El Paraninfo de la UMA, ubicado en el Campus del Ejido ha vuelto a ser el escenario escogido para acoger un acto lleno de protocolo, donde los discurso han mostrados las tensiones que a día de hoy afectan de lleno a las instituciones públicas.

El inicio del acto ya mostraba el espíritu de reivindicativo que luego podría escucharse en el discurso del rector. Así, en la entrada del Paraninfo, un grupo de docentes, investigadores y trabajadores de la Universidad de Málaga esperaban con pitos y silbidos a la comitiva. Bajo el eslogan “por una equiparación salarial y la promoción para el PDI acreditado”, los manifestantes exigían al gobierno universitaria la toma de medidas para luchar contra la precariedad que afecta a un 88% del profesorado laboral, excluidos del acceso a los complementos salariales. Las demandas de este colectivo vienen de lejos, pues aunque ya se acordaron medidas contra la precarización y a favor de la estabilización laboral, todavía son muchos los profesores doctores interinos que siguen sin poder acceder por promoción interna.

El tradicional acto de Apertura del Curso Académico de la Universidad de Málaga presenta un futuro con incertidumbres y esperanzasSiguiendo con la Apertura del Curso en la UMA, el acto comenzó con puntualidad y con una importante representación de autoridades públicas, procedentes tanto del ámbito universitario como de las instituciones administrativas, políticas y del ejército, entre las que destacaba el rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, ejemplo  dela unión entre las dos universidades. Junto a ellos, este año ha destacado el número grupo de doctores y doctoras que se han unido a la comitiva universitaria, llenando de color el acto protocolario gracias a las tradicionales mucetas y birretes.

El primer en tomar la palabra, tal y como manda el protocolo, ha sido el secretario general de la Universidad de Málaga, Miguel Porras, encargado de presentar la Memoria Académica del curso 2018/2019. Junto a un vídeo, los datos más importantes del curso pasado se han presentado como ejemplo del avance de la Universidad en todos sus campos. Destaca de este modo, cifras como las del presupuesto económico, con un total de 269 millones de euros que suponen un incremento del 6% frente al anterior año. Asimismo, la Memoria Académica puso de manifiesto los avances en investigación e internacionalización de la UMA, donde el emprendimiento juega un papel principal con la selección de la institución malagueña entre las 14 universidades emprendedoras.  Con el 70% de inserción laboral, la UMA ha presentado unos datos que muestra su fuerte vinculación con el entorno, ya sea a través de las actividades culturales y deportivas como en el trabajo desarrollado por el Vicerrectorado de Smart Campus por un espacio más sostenible.

Historia, lealtad y financiación

La lección inaugural continuó con el Acto de Apertura del Curso Académico, marcando la que es la primera clase magistral  oficial dada en el año. En esta ocasión, el elegido para la lección ha sido el catedrático de farmacología, José Antonio González Correa, quien presentó su ponencia “Aceite de oliva: un medicamento para la salud cardiovascular”. González Correa hizo un repaso histórico y científico del origen del aceite de oliva, marcando los beneficios para la salud que se vienen demostrando desde hace siglos. Así, desde su visión personal como alpujarreño, el catedrático de la UMA, sumó la imagen cercana que el aceite de oliva tiene con la sociedad andaluza al devenir científico, presentando el progreso de un alimento a una medicina con resultados probados.

Tras la lección, Rosa María Ríos , secretaría general de Universidades, Investigación y Tecnología de la Junta de Andalucía, fue la encargada de representar a la institución gubernamental en sustitución al consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, Rogelio Velasco. Ante el rector malagueño, Ríos expuso la lealtad que la Junta de Andalucía manifiesta ante el sistema público de universidades, siendo este un referente en “excelencia y accesibilidad para toda la sociedad”. Respecto a la UMA, la secretaria general de Universidades subrayó las posiciones que la institución malagueña mantiene en los ranking nacionales e internacionales, destacando además la fuerte vinculación que la universidad tiene con la sociedad que la rodea.

Así, frente a los retos y propuestas del ejecutivo andaluz, Ríos adelantó las tareas más importantes para los próximos meses, siendo estas reformular el modelo de financiación; revisar mapa de titulaciones y reformar la Ley andaluzas de universidades. En esta línea, Rosa María Ríos expuso la necesidad de recuperar la confianza en el modelo de financiación, un trabajo que se llevará a cabo siguiendo el eje de la excelencia y el rendimiento. Así, desde el Gobierno se plantea la apuesta por un modelo que incentive la investigación y la transferencia, basándose en un reparto que contemple los resultados finales.

Ante estas ideas, rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, ha señalado que “no puedo adivinar a que se refiera la Consejería cuando habla de eficiencia. La eficiencia para las universidades significa hacer las cosas bien con respecto a nuestros estudiantes, tener una capacidad de investigación e innovación suficiente y desde luego, llevar a delante con rigor el ejercicio de la educación pública superior”, una realidad que se suma al posible modelo de financiación que debería “tener en cuenta no solo los indicadores de formación y transferencia, sino también lo que las universidades trabajan con sus entorno, hacemos mucho con nuestro entorno social y empresarial y me gustaría que esos indicadores, con un impacto social altísimo, se tengan en cuenta”.

“La eficiencia para las universidades significa hacer las cosas bien con respecto a nuestros estudiantes, tener una capacidad de investigación e innovación suficiente y desde luego, llevar a delante con rigor el ejercicio de la educación pública superior”

Respecto al mapa de titulaciones, Ríos a adelantado en su discurso la detección de “incidencias y solapamientos”, que se trabajaran para crear un modelo adecuado donde se presente un “equilibrio entre las Ciencias y las Humanidades“.

El tradicional acto de Apertura del Curso Académico de la Universidad de Málaga presenta un futuro con incertidumbres y esperanzasEn defensa de la universidad pública

El discurso del rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, ha destacado por su fuerte defensa del sistema público de universidades. Así, desde el primer momento, Narváez ha querido señalar el papel que las universidades públicas juegan en la sociedad, siendo la única que “garantiza la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos y la igualdad de derechos de todos los géneros”.

Ante el futuro de la universidad, el rector ha mostrado la “incertidumbre” que genera tanto los nuevos procesos electoral como la falta de un modelo de financiación. De este modo, el rector ha manifestado que “la certidumbre financiera es una necesidad que no se puede posponer”, señalando como las universidades andaluzas reciben cada vez menos dinero, un peso económico que se suma a la deuda que aún mantiene el Gobierno Andaluz con la UMA.

Definir un nuevo modelo de financiación es básico para el avance del conocimiento, afectando de lleno a la propia formación de los estudiantes y al trabajo que las universidades desempeñan en su contexto social. En este punto, Narváez ha querido expresar también la necesidad de abordar un pacto de estado por la educación que escuche a todos y que se traduzca en una nueva Ley de Universidades que “nos permita ser más ágiles, más eficaces y dejar atrás nuestros problemas y defectos”.

Este Acto de Apertura del Curso Académico ha servido sobre todo para rendir cuentas, pues se trata del último de la presente legislatura de Narváez. Entre los máximos logros de los últimos años destacan la aprobación e los Estatutos Universitarios, un ejemplo de acuerdo entre distintas sensibilidades a favor del conocimiento. Todo un trabajo por la ciencia donde lo social ha tenido un lugar principal. Una universidad “preocupada y ocupada” por los desafíos que se acercan y donde los Objetivos de Desarrollo Sostenible se insertan en la política diaria. La idea final del discurso mira así al futuro social y académico donde Narváez expresó que “hagamos lo que tenemos que hacer juntos, para que nunca se convierta en lo que nos gustaría haber hecho”.

De las respuestas generadas por este discurso, desde el Consejo de Estudiantes de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Sánchez, ha señalado la importancia de que se tengan en cuenta sus voces. “Dentro de las posibilidades que tenemos como representantes de estudiantes lo que pedimos es que se nos tenga en consideración para redactar la nueva ley y que no se venda la universidad pública”. Una postura en consonancia con el rector, a quien responden que “el pasado mes de julio aprobamos un posicionamiento a favor de la universidad pública, me alegra saber que nuestro rector sigue en esa línea y nos apoya en esa lucha por un sistema público de universidades”


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