El arte urbano, una forma de generar identidad en la ciudadanía

El arte urbano, una forma de generar identidad en la ciudadanía


La investigadora de la Universidad de Jaén, Laura Luque, analiza el papel del arte urbano como generador de identidad en la ciudadanía, tal y como sucede con otros elementos patrimoniales de las ciudades. La experta, del Departamento de Historia del Arte, ha desarrollado su investigación en un monográfico que ha sido publicado en la Revista GE-Conservación y que se enmarca en el impulso protagonizado por los museos de arte urbano en los últimos años.

Laura Luque explica que con frecuencia el arte urbano ha generado rechazo en buena parte de la población. “Sin embargo en los últimos años se ha revalorizado tanto a nivel social como institucional, lo que ha contribuido al surgimiento del muralismo y del arte público, que se diferencia porque es por encargo”, añade En este sentido la investigadora indica que hay dualidad de opiniones frente a este tipo de arte. De manera que algunos consideran que este tipo de iniciativas ‘domesticado’ un arte urbano cuya esencia es principalmente crítica. Mientras que otros artistas realizan obras por encargo y obras espontáneas. “Esa dualidad ha supuesto que la población no distinga tanto si la obra es legal o ilegal, sino si les gusta o no”.

“El graffiti se ha considerado habitualmente vandalismo, porque realmente son obras realizadas de forma espontánea e ilegal”

En su investigación Laura Luque especifica las diferentes motivaciones que marcan el proceso de identificación para el público. Por un lado, “simplemente porque la obra guste”, como habitualmente ocurre con las obras más figurativas, al contrario que con las firmas que se siguen considerando vandalismo. Por otro, “porque la obra lleve mucho tiempo realizada y haya adquirido una significación importante hasta convertirse en un símbolo, como la firma de Muelle en Madrid, que se identifica con la movida madrileña de la década de los ochenta”. Y por último, “porque la obra haya sido creada para esa población e incluso con su participación”. Esto sucede sobre todo con obras públicas en iniciativas de carácter local, como es Fanzara en Castellón o Art Sur en La Victoria (Córdoba), entre otras. “Este tipo de obras hace que las personas las sientan como suyas, las respetan, las admiran y piden más”. Según la experta, algunas de estas obras consiguen mejorar la vida de los barrios.

Un arte que depende de la participación de la ciudadanía

De esta manera y a lo largo del monográfico la investigadora describe ejemplos concretos de obras. “En ocasiones son incluso los propios vecinos quienes lo ponen en marcha como ocurre en el Barrio del Oeste de Salamanca, con la cesión de sus paredes o puertas y su contacto con los artistas”, destaca. “Otras veces, se demuestra que cuando más funcionan es cuando se integra a la gente, como en Art Sur, donde los artistas se hospedan en casas de la gente del pueblo y conviven con ellos, pero también hay casos en los no tiene por qué”, añade. Este es el caso de la muralla de Córdoba que, según indica, durante dos días eran consideradas ‘vandálicas’ pero mucha gente hizo cola para fotografiarse con ellas y pidieron que se mantuvieran.

Como conclusión, la investigadora de la UJA resalta que el arte urbano es un generador de identidad. “Es susceptible de ser estudiado como otras manifestaciones artísticas, en su contexto, sin embargo, su exposición es distinta, pues si pierde su función podríamos provocar su muerte”, señala al respecto, y matiza: “No depende que sea espontáneo o por encargo, sino del gusto y sobre todo de la participación de la ciudadanía”. En ese sentido, destaca que actualmente los museos de arte urbano no están en la mayoría de los casos dirigidos a los ciudadanos ni a crear identidad, sino que crean imagen, una imagen de las ciudades más contemporánea, por lo que se dirigen más al exterior y al turismo. Desde su punto de vista “la línea a seguir no pasa por crear museos que buscan la espectacularidad del propio inmueble, orientado a los visitantes y mostrando obras arrancadas o que no forma parte del arte urbano como tal, sino que la clave puede estar en orientarse más a mostrar los procesos, la historia, los artistas locales e invitar a visitar los propios muros”.

Esta investigación se engloba en los estudios que el Grupo de Arte Urbano del Grupo Español de Conservación del International Institute of Conservation (GEICC) realiza desde el 2015. “Estos proyectos nos han situado en el panorama internacional al tratar temas novedosos y de actualidad”, señala Laura Luque. “El grupo está conformado en su mayoría por conservadores-restauradores, aunque también estamos historiadores del arte de diversos países y de numerosas comunidades autónomas”.


Compartir