Aspirina y diabetes, objeto de estudio de una investigación de la UMA

Aspirina y diabetes, objeto de estudio de una investigación de la UMA



Hasta ahora, según los expertos, tomar una aspirina al día, especialmente los pacientes diabéticos con problemas cardiovasculares, actuaba como tratamiento preventivo frente al riesgo de trombos. Sin embargo, un estudio liderado por profesores de la Universidad de Málaga, José Antonio González Correa y José Pedro de la Cruz, ha evidenciado que en casi un 40% de los casos analizados no es efectivo.

Los Investigadores del Departamento de Farmacología de la UMA han dado un paso más en el estudio de los beneficios del ácido acetilsalicílico (AAS) en la recurrencia de trombosis. “Todavía estamos obteniendo los primeros resultados, pero si los trasladamos al plano general, podemos constatar que en torno a un 40% de la población responde deficitariamente a la aspirina como agente antiagregante”, explican los profesores González Correa y De la Cruz.

Se trata de un proyecto científico, aún en desarrollo, que cumple su primer año. Los investigadores ya han analizado a casi 150 pacientes procedentes de atención primaria, de los más de 1.300 que se valorarán finalmente. Asimismo, los efectos de la aspirina en pacientes no diabéticos también son considerados en esta investigación. El objetivo, detectar si la diabetes en sí es un factor que complica la respuesta ante la aspirina.

¿La respuesta del paciente se puede modificar?

La siguiente fase de este estudio se ocupará de investigar si la respuesta del paciente se puede modificar. “Lo que queremos averiguar es si cambiando la dosis o repartiendo en dos administraciones la aspirina que toma el paciente, también se puede variar el efecto que provoca”, declaran los expertos.

Otra de las líneas del I+D+i de estos científicos es demostrar cómo el consumo diario de hidroxitirosol, un polifenol presente en el aceite de oliva virgen extra, reduce los problemas vasculares derivados de la diabetes mellitus. Este es un proyecto pionero que ya ha pasado la fase experimental y el próximo año continuará con un ensayo clínico. “Lo que nos interesa es qué componente del aceite de oliva virgen extra está relacionado directamente con el beneficio cardiovascular”, señalan.


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