AvEx, una aplicación propia para asegurar la calidad de los exámenes finales

AvEx, una aplicación propia para asegurar la calidad de los exámenes finales


Ante las medidas de aislamiento obligadas por el COVID-19 para preservar la salud de la ciudadanía que impide las tradicionales pruebas presenciales de la convocatoria de junio, los centros tecnológicos de la UNED (las sedes en Barbastro, Tudela y Ponferrada) han elaborado y probado, con carácter de urgencia, una aplicación propia para realizar exámenes en línea.

Se trata de la aplicación AvEx, la cual permite realizar exámenes tanto tipo test como de desarrollo, que forman parte del sistema de evaluación continua previsto en el EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), garantizan la igualdad de evaluación para todos los y las estudiantes y la posibilidad de demostrar los conocimientos adquiridos durante el curso 2019/2020.

La UNED ha optado por desarrollar una aplicación propia para garantizar el derecho a intimidad de su alumnado ya que las aplicaciones similares que existen en la actualidad en el mercado “pueden ser muy intrusivas, puesto que la información generada durante el proceso de evaluación pasaría por servidores externos, ubicados incluso en países extranjeros, que no podríamos controlar de la manera que queremos hacerlo. Más allá de cumplir con normativas está el uso ético de los datos y en esto queremos tener control absoluto”, explica el vicerrector de Digitalización e Innovación de la UNED, Jesús González Boticario.

El vicerrector ha subrayado la capacidad de la UNED para “desarrollar una herramienta propia, de la misma forma que lo hicimos con la valija virtual en su momento, porque estamos seguros de que podemos responder de forma urgente a una necesidad y de empezar a desarrollar algo que muy posiblemente se convertirá en referente a la hora de hacer exámenes online masivos y síncronos teniendo muy presentes las necesidades de cada estudiante”.

Dos verificaciones, una encuesta

Ante la crisis del COVID 19 se puso en marcha de forma urgente un equipo de desarrollo tecnológico dedicado a elaborar e implantar un sistema seguro de pruebas presenciales no invasivo y capaz de dar servicio a las grandes magnitudes de estudiantes, la dispersión territorial, la diversidad física, social y económica y la libertad de cátedra para el profesorado.

Una vez que los servicios tecnológicos de la UNED presentaron la nueva aplicación de evaluación, AvEx, se programó una primera prueba de carga y se convocó a docentes y estudiantes a participar en la resolución de exámenes ficticios.

El objetivo de estas pruebas buscaban comprobar si resultaba apta para soportar el tráfico de datos. Los resultados, según explica González Boticario, “fueron unas cifras apabullantes que nos permiten calificarla de exitosa, puesto que nuestro objetivo era precisamente el que conseguimos: sobredimensionar el estrés del sistema hasta límites a los que sabemos que no va a estar sometido en ningún caso. Por citar solo algunos datos, el 16 de abril a las 09:55h ya había 40.000 personas intentando acceder, se registraron acceso de 53.560 IPs distintas con un total de accesos de 816.414. Además de que se detectaron hasta 4’4 millones de sesiones activas en momentos puntuales. Algo realmente fuera de lo que será necesario ofrecer para garantizar el buen desarrollo de las pruebas en línea”.

No obstante, en esa primera ocasión se detectaron problemas de acceso por saturación, debido al número de participantes que pasaron inmediatamente a la fase de revisión y solución. El informe derivado confirmaba la valoración general positiva de los participantes voluntarios en ambas simulaciones, quienes habían mostrado un alto grado de satisfacción con la marcha general del examen ficticio, salvo en el punto específico de acceso a la sala virtual de la prueba.

Para comprobar la calidad del desarrollo, extraordinario y urgente, del nuevo sistema de evaluación en línea, se realizó una encuesta entre los usuarios que calificaba tres niveles, el tecnológico, el de identificación de riesgos funcionales y el de repercusión social de la prueba. La respuesta se ha medido con diferentes metodologías: recogida de opinión de grupos de interés, valoración cruzada de la aplicación intercentros, apoyo en el diseño tecnológico y análisis de redes sociales.

Los estudiantes respondían las cuestiones con el mismo sistema con el que habrían respondido a sus exámenes. Se han registrado más de 50.000 respuestas (40.375 el día 16; 7.040 en una de las sesiones del día 21, y 2.535 en la otra) con resultados que reflejan, por ejemplo, que sólo un 18 % considera escasa la información recibida sobre el sistema de identificación a utilizar durante la prueba de evaluación online; un 76% piensan que la información que se les ha dado sobre los recursos tecnológicos es clara frente a tan solo un 4% la encuentra confusa; el aspecto visual de esta aplicación es bastante satisfactoria para el 61%, y muy satisfactoria para el 24%; para el 82 % la aplicación es bastante o muy fácil de usar. Y a la pregunta “¿consideras que esta prueba te ha permitido conocer de forma adecuada el manejo de la aplicación?”, el 73 % de los considera que sí les ha permitido conocer de manera adecuada el manejo de la aplicación. Sólo la pregunta sobre problemas de conexión durante la prueba obtuvo un resultado negativo, con un 34 % de personas que no tuvieron ningún problema, frente al 66 % que registraron alguno.

Objetivo: nadie sin evaluar

La segunda prueba de carga obtuvo una valoración e informe positivos que demostró la superación del estrés provocado por el acceso masivo de estudiantes. “Seguiremos haciendo pruebas hasta que se verifique que todo funciona a la perfección. No sólo con estudiantes, sino también con Personal Docente e Investigador (PDI) y todos los estamentos universitarios involucrados en la evaluación. Además se permitirá a los estudiantes probar la aplicación cuando esté a punto, con tiempo suficiente antes de los exámenes”, asegura el vicerrector de Digitalización e Innovación.

Tras solventar la capacidad de acogida del sistema y recibir un segundo informe positivo, el equipo rector de la UNED da luz verde a la nueva aplicación y agradece el esfuerzo de sus servicios tecnológicos y la colaboración de docentes, Personal de Administración y Servicios (PAS) y estudiantes para lograr unos exámenes justos, de fácil acceso y desarrollo para la comunidad universitaria. Unos exámenes adaptados a las necesidades que los propios estudiantes han trasmitido a través de las 50.179 pruebas registradas, una muestra significativa que nos permite avanzar hacia un sistema con garantías de protección a todos los derechos: a la salud, la diversidad y la intimidad de examinadores y examinandos.

Tal y como apunta González Boticario, “la UNED tiene un alumnado con condiciones muy diversas y una importante labor social e inclusiva que la caracteriza desde su fundación, Así atendemos a más de 8.075 personas con discapacidad, contamos con personas sin recursos tecnológicos, que atienden situaciones de excepcionalidad en estos momentos –desde el área de salud al de las Fuerzas Armadas- personas mayores, etc, por lo que cualquier planteamiento de evaluación debe tener en cuenta una diversidad funcional mucho mayor que cualquier universidad del país. Y nuestro objetivo irrenunciable es que nadie se quede sin evaluar. Por ello seguiremos avanzando en la aplicación AvEx para incorporar nuevas funcionalidades que ofrezcan soluciones en un contexto de diversidad.


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