Estudiantes de la UAL satisfechos con su Biblioteca, salvo en época de exámenes

Estudiantes de la UAL satisfechos con su Biblioteca, salvo en época de exámenes


Al curso académico 2016/2017 le queda un suspiro, las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y los estudiantes pronto empezarán a prepararse para afrontar los exámenes finales, si es que no lo han hecho ya. Un periodo en el que muchos de ellos prefieren la tranquilidad -relativa en algunos casos- que pueden ofrecerles las salas de estudio de una biblioteca como la Nicolás Salmerón, ubicada en el campus de la Universidad de Almería.

Un espacio que, dada su finalidad, debe cumplir una serie de requisitos y responder a las necesidades de sus usuarios. Motivo por el que se les ha preguntado a los estudiantes si consideran que la Biblioteca de la UAL cumple con sus expectativas; ya no solo en época de exámenes, sino durante todo el curso.

El día a día de la Biblioteca de la UAL

Durante todo el periodo académico, la Biblioteca Nicolás Salmerón de la Universidad de Almería abre sus puertas a todos los miembros de la comunidad universitaria, así como a otros usuarios que buscan un lugar donde estudiar, como podría ser el caso de quienes se preparan  unas oposiciones. Labor para la que, con el fin de responder a las necesidades de su público, suele adaptar sus horarios dependiendo de la época del año.

En este sentido, Cristina y Cinthia, dos estudiantes de Trabajo Social, consideran que “la biblioteca del campus nos ofrece bastantes recursos a los estudiantes de la UAL”, pues pone a su disposición ordenadores portátiles, el material necesario para la investigación y salas bien equipadas con conexión a internet o enchufes individuales.

Valoración similar a la que realizan Natalia y Gonzalo, estudiantes de primer curso de Fisioterapia que, al menos durante este primer año como universitarios en el que confiesan no haber utilizado mucho sus instalaciones, ven “bien” la biblioteca y creen que “es suficientemente grande y tiene todos los servicios necesarios”, comenta Natalia. Y es que “sobre todo es fácil utilizar la página para reservar aulas de estudio en grupo” comenta su compañero Gonzalo.

Asimismo, aunque a día de hoy no han sacado ningún libro de consulta, opinan que el fondo bibliográfico, al menos sobre su carrera, es “suficiente” y han podido acceder a los archivos aunque aún no tienen mucho manejo, asegura Natalia, pero “no es difícil, nos han dado una charla explicativa y es bastante fácil”.

Una percepción muy diferente a la vivida por Josefina Ortega, alumna de último curso de Ingeniería Industrial, quien considera que “el material del que disponen es de risa en comparación con otras bibliotecas donde cuentan con mucha más variedad y cantidad de autores, tanto recomendados como complementarios”. Y es que “yo he tenido problemas para conseguir libros cuando los he necesitado”, especialmente cuando no atañen a la rama de Ingeniería Agrícola, señala.

En época de exámenes en la Biblioteca de la UAL

Si durante el curso todo es relativa paz y armonía en la biblioteca, es en época de exámenes cuando todo cambia a raíz del aumento de usuarios en sus instalaciones. Lo que provoca que sus infraestructuras sean “insuficientes para el volumen de alumnos que tiene la UAL, además de los opositores y los estudiantes de bachillerato”, comenta Ortega.

Quejas comunes a las que sumar, por ejemplo, la lentitud de la red WiFi con demasiada gente, la suciedad de la Sala 24 horas y los baños en época de exámenes, o el ruido que produce el suelo con el entrar y salir de estudiantes. A lo que, en verano, se le añade el calor excesivo en algunas zonas que “agobia bastante”, señalan.


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