Carmelo Rodríguez, un año después de las elecciones


A principios de marzo, exactamente el día 10, hizo un año desde que la comunidad universitaria de almeria eligiese a su nuevo rector. Cargo que recayó entonces sobre los hombros de Carmelo Rodríguez que, por diversos motivos, tardó más de lo esperado en tomar posesión de sus funciones como máximo responsable de la institución; nombramiento que se hizo efectivo el día 2 de junio. Por este motivo, para conocer sus impresiones de este primer año a los mandos de la Universidad de Almería, su balance personal y cómo vivió todo lo acontecido tras el resultado de las urnas, desde Aula Magna le preguntamos:

Ya ha pasado un año desde que la comunidad universitaria de Almería lo eligió en las urnas. Desde la lejanía, ¿cómo recuerda ese día?

Lo recuerdo como un día muy bueno, en primer lugar lo recuerdo como un día tranquilo. Curiosamente tenía sensación de bienestar ese día, imagino que por haber pasado una campaña tan larga y además con dificultades personales; y ese día estaba realmente tranquilo. Después en la fase del recuento, que es cuando los nervios podían aflorar un poquito más, como desde el principio los resultados fueron muy buenos, mucha satisfacción y después realmente muy feliz. Sobre todo de ver lo contento que estaba todo mi grupo de apoyo, que era muy amplio, y la felicidad que se respiraba por el campus. Así que un buen recuerdo, por supuesto.

Tras ese resultado tardó algo más de dos meses en tomar el cargo, ¿cómo vivió ese periodo de transición?

Esa fase la recuerdo muy larga, se hizo eterna. Además, con mucha inquietud sobre todo por que tanto yo como mi equipo nos dábamos cuenta de que se estaba desperdiciando un tiempo precioso por que era una etapa crucial para finalizar el curso académico y preparar el siguiente. Entonces preveíamos, como así ocurrió, que ese tiempo lo íbamos a echar de menos. Y además vivíamos un poco el descontento que tenía la comunidad universitaria porque se había ilusionado mucho por el cambio y ese cambio no acababa de llegar. Toma de posesión de Carmelo Rodríguez como rector de la UAL.

¿Es habitual que se tarde tanto?

No, tanto no. La verdad es que se dieron una confluencia de circunstancias extraordinarias porque pilló la Semana Santa por medio; pero también la presidenta de la Junta de Andalucía tuvo problemas para su propia investidura. De hecho, como anécdota, yo tarde tanto en investirme como ella; exactamente 92 días.

Ahora que puede comparar, ¿qué es más duro? ¿Un día de campaña como candidato o un día de trabajo cómo Rector?

Yo creo que un día de campaña, porque además llega un momento que se hace muy monótona. Siempre te levantas por la mañana con el mismo plan: visitas, visitas, hablar, atender a medios,… Es siempre lo mismo y si es muy larga llega a hacerse hasta tediosa y agotadora. El día de trabajo del rector es también duro pero es mucho más variado, con lo cual, se lleva mejor.

Respecto a su equipo de gobierno; antes de las elecciones aún no lo tenía decidido, ¿le resultó difícil escoger a sus integrantes?

Sí fue una decisión difícil, y sobre todo muy meditada porque, aunque no se lo acababan de creer mis adversarios, yo no tenía el equipo decidido de antemano. Lo que quería era, precisamente, tener tranquilidad para poder elegirlo. Y claro, tenía que aunar confianza, capacidad de trabajo de ese equipo y también la suficiente diversidad de todos los ámbitos universitarios para que, digamos, que todo el mundo pudiese ser representado. Conjugar esas tres cosas fue difícil, pero dicho esto debo decir que estoy muy, muy, muy satisfecho con mi equipo.

Ahora que ha mencionado a sus adversarios en las urnas, ¿qué tal es la relación con ellos ahora mismo?

Muy cordial, además yo me lo planteé desde el principio, que una vez acabadas las elecciones aquí no se trataba de hacer un gobierno y una oposición, ni mucho menos. Creo que también mi adversario se lo ha tomado así y bueno, nuestra relación es cordial y colaborar en todo lo que se puede, en ese sentido bien.

Incluso ahora que ha habido elecciones a decano, yo por favor le he pedido a todo el mundo que se olvide de las etiquetas porque, además, era una de las cosas que yo vendía en mi campaña y le hacía falta a esta Universidad. Que se olvidaran de bandos ya que aquí todos estamos para mejorar la Universidad, que cuantos más puntos de vista aportemos mejor, siempre y cuando todo sea de manera constructiva, así que muy bien.

A raíz de su elección su vida habrá cambiado un poco, desde que es Rector ¿le ha parado algún alumno por el campus para preguntarle o exponerle sus preocupaciones sobre algo de la universidad?

Sí, aunque desde que soy rector, desgraciadamente, tengo pocas oportunidades de pasear por el campus, muchas menos de lo que yo esperaba. La agenda es tan complicada que son muy pocas las ocasiones en las que puedo hacer algo que yo me había propuesto como objetivo: seguir pateando cada rincón del campus para percibir todas las necesidades que tienen. Pero dicho esto, sí que los estudiantes me paran por el campus, incluso a través de las redes sociales me plantean alguna cuestión o inquietud y por supuesto sigo oyéndoles.

En este sentido, ¿cuáles son las consultas más usuales?

Curiosamente me hacen muchas consultas técnicas de procesos administrativos que yo mismo hasta desconozco a veces y tengo que consultarlo a los técnicos de la administración para que me digan. Sobre todo muchos temas de alteración de matricula, o también alguna petición de titulaciones. El rector charla con los alumnos tras un acto celebrado en el campus.

Y fuera del campus, ya que Almería es una ciudad pequeña, ¿los alumnos también le reconocen y se acercan para hablar con usted o está esa “barrera invisible” que, con respeto, separa el trabajo del ocio?

También, desgraciadamente, tengo poco tiempo para estar de ocio y pasear (risas). Pero sí hay respeto, me reconocen y algunos me saludan o me comentan algún tema puntual, pero en general sí que hay respeto. Cuando los estudiantes me ven tomando una caña o paseando por la ciudad suelen respetar ese espacio de decir “bueno ahora no es cuestión de seguir planteándole problemas”.

Respecto a su programa, durante su campaña la participación y relación con los estudiantes estuvo muy presente. ¿Cómo es actualmente la relación con ellos? (representantes estudiantiles, asociaciones, etc.)

Nosotros, de las primeras medidas que tomamos cuando tomamos posesión, fue precisamente activar todos los mecanismos de participación. Formamos comisiones de gobierno en la que estaban representados todos los estudiantes y después seguimos con una serie de iniciativas.

Por ejemplo hemos puesto en marcha las delegaciones de estudiantes dentro de cada centro; desde el Vicerrectorado de Estudiantes se ha hecho un grupo focal de opinión de los distintos ámbitos para que siempre podamos escuchar su voz. Incluso tenemos un blog de gobierno abierto a todo el mundo para que no sólo se conozcan las actuaciones, sino también de antemano aquello que está planificado y que todo el mundo pueda aportar su opinión.

¿Qué déficit tengo? Pues me falta ese contacto, digamos, más directo que no me permite el poder pasearme por las aulas. Pero en fin, eso lo tengo como reto y espero que en el segundo año de mandato si pueda conseguirlo una vez que la agenda ya esté más estabilizada.

A través de todas estas vías de comunicación, ¿cuál es la demanda más solicitada por parte del estudiantado?

Entre las demandas los estudiantes, por supuesto, tienen dos preocupaciones lógicas: que las tasas universitarias sean lo más económicas posibles, y la calidad de los títulos. Y en ambos temas trabajamos, de hecho en la medida de lo posible, aunque aún no está aprobada cual va a ser la financiación definitiva de la universidad para este curso, cosa que para nosotros era muy importante para poder planificar puesto que el año pasado entramos ya con un presupuesto hecho; este año hemos hecho un presupuesto, pero aún con la incertidumbre de cuales van a ser las definitivas.

Pero dentro de nuestras posibilidades hemos hecho políticas, por supuesto cumplí mi compromiso del examen de B1 gratis para todos los estudiantes; hemos incrementado con recursos propios las becas propias de la Universidad de Almería, hemos abaratado los precios de las actividades deportivas, hemos sacado becas de formación también para B2 y C1 para los estudiantes de doctorado. Es decir, dentro de nuestras posibilidades, seguimos trabajando en ello.

Y de cara a seguir ampliando la comunidad universitaria, ¿cómo podría reforzar la UAL la llegada de nuevos estudiantes a sus instalaciones?

Con las Jornadas de Orientación Universitaria la sensación fue buenísima, se han batido récords de participación; creo que han sido más de 4.000 estudiantes los que han pasado por aquí entre los que había bastante satisfacción.

En este sentido, la mejor manera que tenemos para incrementar no se centra tanto en aumentar el número de estudiantes de la UAL, creo que el tamaño de estudiantes que tiene la Universidad es muy correcto, estamos estabilizados a los 14.500. Lo que queremos incrementar es la demanda de estudiar en Almería, nos gustaría que se quedara gente con ganas de estudiar en Almería. Así que, la satisfacción de los usuarios, yo siempre lo he dicho: “si nuestros estudiantes están contentos son los que mejor marketing nos van a hacer”, mucho más allá incluso de cualquier indicador o ranking que pueda aparecer que pueden servir para otros temas.

Pero realmente yo siempre he dicho que la mejor manera de atraer a estudiantes es que los que ya estudian aquí estén satisfechos porque ellos mismos nos harán nuestra publicidad. Pasa igual con el incremento que tenemos de estudiantes erasmus porque realmente están satisfechos de venir a Almería, eso trasciende y es la manera; y ¿cómo están los estudiantes satisfechos en la UAL?, dándoles calidad en los servicios, empezando por los de docencia.

Ha salido el tema del B1 hace un momento, sabemos que el tema de los idiomas es algo que le preocupa bastante. ¿Llegará pronto el día en que sea totalmente gratuito y esté integrado en los propios grados?

Yo creo que no. Imagínate que todas las titulaciones de todas las universidades tuvieran una formación en idiomas integrada. Sería ideal, pero económicamente no habría ni capacidad de profesorado para que en todas las titulaciones se impartiesen idiomas. Creo que la labor de la formación en idiomas tiene que empezar mucho antes, es decir, ahora mismo se exige un requisito para obtener el Grado en las universidades andaluzas que es el B1, en otras universidades es incluso mayor.

Lo ideal sería que los estudiantes, incluso los no estudiantes, tuvieran un nivel de idiomas al menos de B1 antes de llegar a la universidad, y creo que la sociedad se está concienciando de eso y, de hecho, cada vez son más los estudiantes que llegan no sólo con B1, sino con niveles más avanzados a la propia universidad.

La formación en idiomas hoy es, al menos, tan importante como la formación específica que tú puedas tener en la titulación; el ser bilingüe en la sociedad del S. XXI es casi una necesidad. Pero no sólo para adquirir estudios, yo creo que para desenvolverse en cualquier ámbito de la vida. De hecho en muchos países del norte de Europa todo el mundo es bilingüe, pero incluso en otros países mediterráneos más similares a España, por ejemplo a nivel de turismo, el conocimiento de idioma está más desarrollado que en España.

Es un déficit que tenemos, que estamos concienciados, de hecho nosotros estamos trabajando a nivel de ayuntamientos para ofrecer esa colaboración en formación idiomas para que, en general, toda la sociedad tenga esa formación.

En sus propuestas habló también de una ‘caza de talentos’ con ayudas económicas de empresas a estudiantes egresados. ¿Cómo se está desarrollando esa idea? ¿Hay ya resultados visibles?

Ahora mismo estamos en la fase de concienciación y presentación del proyecto, se lo estamos presentando a las empresas y ayuntamientos. Hace unas semanas me reuní con los directores de centros de enseñanzas medias para presentarles la idea. De manera que tanto desde ayuntamientos, empresas y los propios institutos, se colabore para que, de alguna manera, se apadrine a esos especiales talentos para que se formen en la UAL. Carmelo junto a representantes de las instituciones públicas para acercar el empleo a los universitarios.

¿Cree que hay mucho talento en la Universidad de Almería?

Yo creo que si, al menos tanto talento como en otras universidades. Nosotros tenemos expedientes buenísimos en general en la provincia de Almería. Una prueba de ellas es que en las fases finales de las olimpiadas nacionales hay representación concretamente almeriense, así que sí que hay talento.

Siguiendo la línea del empleo, en cuanto a la inserción laboral de los estudiantes que salen de la UAL, ¿tiene datos al respecto?

Estos datos vienen con mucho retraso, de los que disponemos ahora mismo son del curso 2013/14 porque es complicada la manera de obtenerlos. Nosotros le enviamos los datos de nuestros egresados al observatorio ‘Argos’ de la Junta de Andalucía, que los cruza con Empleo y Seguridad Social y de ahí detectamos los que están trabajando, los que están en paro y los que no están en ninguna de las dos.

Entonces, los del curso pasado aún no nos han llegado, pero los del 13/14: más del 56% de los recién egresados estaban trabajando, aproximadamente un 17% se encontraba en situación de desempleo; lo cual quiere decir que un porcentaje elevado, en torno al 35%, que no estaba ni empleado ni desempleado, se supone que está continuando estudios superiores.

Hablando de datos y porcentajes, otro de sus objetivos era crear un observatorio de datos estratégicos. ¿En que situación se encuentra?

Precisamente estamos en plena fase de trabajo en ello. Como primer pasito lo hemos incorporado a la Fundación Conocimiento y Desarrollo para comparar nuestros datos institucionales con el resto de las universidades.

Ya internamente estamos trabajando paralelamente con el Plan Estratégico, porque ‘¿qué datos son los que más nos van a interesar?’ Pues aquellos que nos hagan falta para, una vez que tengamos el Plan Estratégico terminado y nos marquemos nuestros objetivos y acciones, ver el seguimiento de las mismas para ver si se cumplen los objetivos.

¿Qué datos aporta actualmente?

Datos sobre todos los distintos ámbitos, el Plan Estratégico no está acabado pero que duda cabe que uno de los objetivos será un mejor posicionamiento internacional. En este sentido, datos respecto a la movilidad de estudiantes y profesores, posicionamiento en rankings internacionales, datos de empleabilidad, de calidad docente. Es decir, cualquier dato que dentro de los objetivos nos permitan ver si realmente se están mejorando nuestros indicadores.

Continuando con su programa, como parte también de la comunidad universitaria, ¿qué hay del PDI y el PAS? Según usted necesitaban una nueva motivación e ilusionarse con un nuevo proyecto. ¿Qué medidas se han puesto ya en marcha y cuales son, hasta ahora, los resultados?

Aún es pronto para ver los resultados, pero podemos decir que tal como prometí se hizo una primera modificación de la normativa de planificación docente para intentar corregir desigualdades. Esa normativa se aprobó, ahora tiene que aplicarse y los resultados se verán en el siguiente curso.

De todas formas fue solo una primera fase, porque lógicamente cualquier medida que se tome con respecto al personal de la casa, sea PDI o PAS, está muy condicionada con los recursos económicos disponibles. Nosotros prevemos una mejora de los ingresos de la Universidad para este año 2016, pero por ahora solo podemos hablar de previsión.

En base a esta previsión hemos hecho ya una convocatoria extraordinaria de ayudantes, por necesidades de investigación. Hemos hecho después de muchos años una primera convocatoria pública de empleo, trabajamos en bolsas de sustituciones y vamos a hacer una convocatoria también de becas, tanto de formación del PDI como de becas posdoctorales, con las que precisamente retener de otra manera el talento de los que ya se han formado.

Su compromiso con la UAL es férreo y no tiene descanso. En nuestra última entrevista habló sobre reformar los estatutos, ¿qué acciones y reformas se han llevado a cabo hasta ahora?

Entre las más importantes estaban las comentadas antes sobre las comisiones del Consejo de Gobierno; de hecho hay una propia comisión de reforma del reglamento del Consejo de Gobierno. Y efectivamente también se ha constituido ya la comisión de reformas de los estatutos que están trabajando en ello.

Y de los 57 compromisos propuestos en su programa para estos cuatro años, ¿cuántos se han cumplido ya?

No los he contabilizado de manera exacta, pero para hacerse una idea yo dije que sólo plantearía compromisos que supiese con seguridad que iba a cumplir; y en estos primeros meses de trabajo hemos ido mucho más allá.

Nosotros presentamos públicamente un documento de compromisos y acciones para el último trimestre del año 2015 y todo el 2016 de aproximadamente 300 acciones, de las cuales el día de la presentación del documento, a principios de enero, ya se habían cumplido el 25%. Reunión del Consejo de Gobierno de la UAL donde se presentaron más de 300 acciones a realizar.

Hablamos de un año, pero realmente yo contabilizo sólo 6 meses de trabajo efectivo porque la toma de posesión fue a final del verano y realmente de trabajo efectivo solo hemos tenido el último trimestre de 2015 y el primero de 2016. Pero yo me atrevería a decir que un muy alto porcentaje del programa electoral se ha cumplido, o se está cumpliendo en estos momentos, pero muy alto. Digamos más de la mitad del programa inicial.

En materia de infraestructuras, ¿hay algo previsto a medio-largo plazo?

Ahora nuestra prioridad es adecuar las infraestructuras existentes y mejorar las condiciones de trabajo de los tres sectores que convivimos aquí, especialmente aquellas relacionadas con los servicios de estudiantes. Nuestra prioridad está en el acondicionamiento climático, que es muy complicado y necesario en la UAL y requiere toda la inversión que le eches; y bueno, mejorar el material docente. Hemos incorporado ya, en temas de medios audiovisuales, hemos reformado tanto aulas como conserjerías.

Este mismo año queremos empezar a renovar el mobiliario de los aularios que se quedó obsoleto; ampliar la Sala de Estudio 24h con más de 100 nuevas plazas o algunas mejoras en la Biblioteca.

Y respecto a grandes infraestructuras sí que tenemos alguna necesidad, pero eso lógicamente está condicionado con los recursos que nos llegue de la Junta a tal efecto. Por ahora no los tenemos decididos, sabemos que para este año van a ser escasos por lo que no podemos aventurarnos a grandes infraestructuras.

Mirando el calendario, el verano se acerca y queda relativamente poco para que acabe este primer curso como Rector. De todo lo que contemplaba en su programa, ¿cuál es el objetivo indispensable que se ha marcado para este primer año y que aún está por cumplir?

El Plan Estratégico, que está en plena fase de elaboración con carácter participativo, abierto a toda la comunidad universitaria para que aporten ideas. Y para mi es indispensable acabarlo antes de que finalice este curso académico porque este Plan nos marcará las líneas prioritarias a seguir para los próximos tres años.

Y respecto al resto de la legislatura, ¿cuál sería su hito más importante que, sí o sí, quiere dejar para la UAL?

Mi objetivo prioritario siempre ha sido que los estudiantes salgan muy satisfechos de estudiar en la UAL, y eso va unido a que los trabajadores de la Universidad trabajen a gusto. Es decir, que los docentes e investigadores vean que desde la UAL se les facilita su trabajo y que el personal de administración y servicios tiene una estructura y un plan de trabajo que les satisfaga.

Si se aúnan esas tres cosas, que para mi van de la mano, me sentiré satisfecho para, digamos, que la próxima legislatura cuente con unos pilares sólidos para seguir avanzando.

Para terminar, ¿qué ha aprendido en este tiempo como máximo responsable de la UAL que hasta ahora desconocía? Y ¿qué le pide a día de hoy al resto de su mandato?

Que la agenda del rector es muy complicada. Y relacionada con eso, le pido disponer de más tiempo de reflexión y sobre todo más tiempo para ese déficit que creo que tengo de un contacto más personal y directo, en general, con el campus universitario.

Me gustaría poder disponer de al menos un día a la semana para dedicarme a visitar las facultades, aularios e instalaciones del campus. Pero en los meses que llevo de rector no lo he conseguido ningún día, debido a mi agenda, y me gustaría conseguirlo ya que creo que sería importante.


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