¿Cómo gestionar los exámenes y las pruebas y “no morir en el intento”?

¿Cómo gestionar los exámenes y las pruebas y “no morir en el intento”?


Todavía recuerdo la sensación de escalofríos que sentía mientras estudiaba la asignatura de Control de Gestión, era la última asignatura y tenía cuatro convocatorias gastadas. Por algún motivo se me había atragantado.

Recuerdo que mientras estudiaba pensaba qué iba a ocurrir si volvía a suspender. Me imaginaba la escena donde le decía a mi madre que no podía sacarme la carrera, me veía trabajando en algo que no me gustaba porque no había aprobado la licenciatura (ahora sería el grado) y, en definitiva, me encontraba soñando un futuro patético y desmotivador, porque no había podido desarrollar mis sueños, ya que había suspendido la asignatura.

Junto a todos estos pensamientos, que se agolpaban en la cabeza a la vez, me escuchaba diciendo: “lo sabía, lo sabía, al final lo dejo todo para última hora”, “tenía que haber empezado a estudiar antes” y “siempre me pasa lo mismo”.

Con todo este lío mental, al final había pasado más de tres horas y apenas había estudiado y me dolía la cabeza. Al final, lo único que conseguía con todas aquellas preocupaciones, pensando en el futuro y maltratándome con el pasado era no estudiar y cansarme más.

Lo que aprendí de aquella experiencia es que la única forma de superar las preocupaciones es ocupándome. Dicho de otra manera, la única forma de estudiar era estar estudiando en vez de pensar en las consecuencias futuras y los hechos pasados.

La única forma de concentrarme era poner toda mi atención en aquella asignatura de Control de Gestión, imaginarme cómo podría ser un cuadro de mando integral, realizar los ejercicios que tenía y preguntar a los compañeros cómo conseguir el tema que me faltaba.

Gracias a que me ocupé con toda mi alma y dejé de preocuparme (adelantar ocupaciones que no puedes realizar en ese momento, porque todavía no han ocurrido o porque ocurrieron en el pasado) aprobé la asignatura con buena nota, y lo que es mejor, le puse tanta pasión que al final me especialicé y trabajé como consultor en control de gestión durante un tiempo.

Con toda esta historia personal, me gustaría compartir este aprendizaje. La única forma de gestionar adecuadamente los exámenes y las pruebas es viviendo el presente intensamente. Tener plena conciencia de lo que estás haciendo y poner el alma en ello, sin pensar en otras cosas distintas a lo que haces: Cuando desayunes, disfruta el desayuno, cuando estés en la biblioteca estudiando, estudia; cuando descanses con un café…. disfrútalo, no pienses en todo lo que te queda, en qué pasará o en lo poco que estudiaste el día anterior…. Solamente disfruta del café y luego vuelve a estudiar… y así toda la vida.

Porque ésta no es una recomendación sólo para la época de exámenes sino para TODA la vida. No es tarea fácil, desde pequeños nos enseñan a que preocuparse es bueno.

Pero si uno conduce su vida viendo el pasado por el espejo retrovisor, al final tiene un accidente y si conduce solamente viendo los coches lejanos para ver si se paran o no, al final te comes el coche de delante. La única forma de conducir es viendo lo que tienes delante, el presente y mirar de vez en cuando el pasado y el futuro para ubicarte correctamente. Vive en el presente y disfruta cada cosa que hagas…. Incluido estudiar.

Por Alejandro Román Tirado

Profesor del Departamento de Economía y Administración de Empresa en la Universidad de Málaga. Empresario y Consultor.


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