Destino a Nueva York con la Beca Santander-Crue-Cepyme

Destino a Nueva York con la Beca Santander-Crue-Cepyme


“Participar en el programa de Becas Crue-Cpyme del Banco Santander fue algo inesperado para mí. Yo suelo buscar en páginas web información sobre becas de todo tipo o voluntariados, porque mientras estudio la carrera me gusta hacer otro tipo de cosas, y por supuesto si son prácticas relacionadas con mi titulación pues mejor. Creo que fue en Universia donde encontré información sobre esta beca, y la inscripción fue realmente fácil, sólo tuve que cumplimentar mis datos de contacto y los de mi universidad (UHU), y a través del programa Ícaro (en el que tenía que estar registrada previamente) se hacía el proceso de selección”. Así empezó la historia de María Aguilar, ahora en Nueva York con beca del Programa FARO para trabajar en la biblioteca del Instituto Cervantes en Nueva York.

Asociación Herrerías

Antes de llegar a la ‘capital del mundo’, María trabajó, también becada por el Santander, en Asociación Herrerías, “la cual se dedica a la recuperación histórica y patrimonial de la localidad de Puebla de Guzmán y Minas de Herrerías (Huelva), para hacerme una entrevista personal, y finalmente, a los dos días me volvieron a llamar para comunicarme que había sido la candidata seleccionada. Esto fue a mediados del mes de marzo del pasado año (2016) y a principios del mes siguiente empecé mi período de prácticas de seis meses.

Universidad de Huelva

Su trabajo en la asociación, como nos cuenta, “fue principalmente mantener el archivo histórico, realizando labores de catalogación y conservación. También empecé a organizar la biblioteca de la Asociación, de la que hasta entonces carecía, ya que había realizado mis prácticas curriculares en la Biblioteca Central de la Universidad de Huelva, y tenía conocimientos básicos para hacerlo. Elaboré al mismo tiempo un documento donde explicaba el procedimiento para llevar a cabo esta catalogación de la biblioteca, para que futuros becarios pudiesen seguir esta labor de la misma forma en la que yo la empecé”.
Seis meses en los que también participó en actividades diarias de la asociación, “como asistir a eventos culturales o ayudar en la organización de otros de los que la Asociación Herrerías era responsable. Fue una etapa decisiva para mi futuro profesional, porque se me brindó la oportunidad de participar en el Primer Congreso Internacional de Patrimonio Industrial y de la Obra Pública exponiendo mi primera comunicación científica. Además, y lo más importante para mí fue que me ofrecieron realizar mi trabajo fin de grado sobre la concesión del villazgo a Puebla de Guzmán para publicarlo posteriormente, en lo cual estamos trabajando actualmente”.

Su día a día

Para conseguir la beca Faro en la biblioteca del Instituto Cervantes tuvo que pasar una dura selección. “Sólo había una beca disponible para la plaza de la biblioteca aquí en el ICNY y se competía por ella a nivel nacional, me concedieron seis meses de prácticas aquí. Este proceso sí que fue más duro por el tema del visado, pero finalmente llegué aquí a final de marzo, y estaré hasta final de septiembre”, recuerda. Ahora se ha acostumbrado al cien por cien a su trabajo y a una ciudad distinta a todas. “Un día de trabajo normal empezaría a las 12 de la mañana, cuando abre la biblioteca, y puedes pensar que trabajar en Midtown, es algo súper divertido o diferente, pero la verdad es que aquí el ambiente de trabajo es muy español en todos los sentidos. La mayoría de trabajadores en el IC son españoles, son horarios españoles, y costumbres españolas, por lo que me siento como en casa, como si estuviese trabajando en España pero con vistas mucho más impresionantes cuando salgo del trabajo (a las 7 de la tarde)”, señala sobre su rutina diaria.

Entre las actividades de su trabajo se encuentra “desde atención al usuario, hasta catalogación de monografías, colaborar preparando los talleres que realiza la biblioteca, o ayudar en el área de cultura cuando es necesario. Aunque he estudiado Historia, siempre me he enfocado mucho en el mundo de la documentación, y esta experiencia me está ayudando a aprender muchísimo sobre esa materia”. María Aguilar destaca que está viviendo “una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel personal como a nivel profesional, aunque si tuviese que decir algo negativo sería que no puedo practicar inglés tanto como me gustaría porque aquí todo el mundo habla español”.


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