El café ayuda a un menor riesgo de caídas en adultos mayores

El café ayuda a un menor riesgo de caídas en adultos mayores



El café es uno de los productos más consumidos en todo el mundo, concretamente es la segunda mercancía más comercializada en el mundo. El consumo de café crece día a día, ha aumentado un 95% en los últimos 35 años. Ahora, una investigación liderada por la Universidad Autónoma de Madrid describe cómo el consumo habitual de café se asocia con un menor riesgo de caídas en personas mayores de España y Reino Unido.

El consumo de café ya estaba relacionado con un menor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. Pero ahora, investigadores de la UAM, IdiPaz, CIBERESP e IMDEA Alimentación han realizado un estudio para esclarecer los efectos que sobre la salud tiene el consumo habitual de café en adultos mayores.

Los resultados, publicados en The American Journal of Clinical Nutrition, indican que el consumo de café se asoció con un menor riesgo de caídas en los participantes de las cohortes Seniors-ENRICA (Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España) y UK Biobank (Reino Unido).

Las caídas suponen una de las principales causas de discapacidad y muerte en las personas mayores.“Estos resultados ponen de manifiesto que el consumo de café no supone un riesgo a la hora de sufrir caídas en las personas mayores”, afirma Marcos D. Machado-Fragua, estudiante de doctorado en la Facultad de Medicina de la UAM y primer firmante del trabajo.

“Finalmente observamos que los participantes que tenían un consumo mayor de café total y café con cafeína tuvieron un menor riesgo de caerse. Además, en el estudio
Seniors-ENRICA también se observó que los participantes que tenían un mayor consumo de cafeína tuvieron un menor riesgo de caídas con consecuencias físicas leves”, señala Esther Lopez-Garcia, profesora e investigadora en la facultad de Medicina de la UAM y coautora del estudio.

Son necesarios más estudios que confirmen estas asociaciones en otras poblaciones

Por último, los autores destacan que “aunque los resultados son consistentes en estas dos poblaciones con diferentes estilos de vida y características sociodemográficas, son
necesarios más estudios que confirmen estas asociaciones en otras poblaciones y que establezcan qué constituyentes del café son responsables de la asociación observada”.


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