Y triunfaron los ‘impacientes’

Y triunfaron los ‘impacientes’


Este sábado 28 de abril se ha celebrado en el Contenedor Cultural de la Universidad de Málaga el Festival Impaciencia. Un festival que ha unido la cultura, la ciencia, la tecnología y el arte en un ambiente lúdico amenizado con música, donde todas las universidades andaluzas han sido protagonistas.

En este encuentro los asistentes han podido aprender sobre robótica, nuevas tecnologías, arte digital, interactividad, visualizavión de datos y DIY bajo el lema Don’t Do It Yourself, Let’s do it together!  amenizando toda la formación con una interesante selección de música del DJ John Hurt, cerveza con cañas a 50 céntimos y el servicio de foodtrucks. También pudimos disfrutar de una paella para almorzar por tan solo un euro y con opción vegana.

Festival ImpacienciaImpaciencia es define como un festival transversal que apuesta por la cultura, la ciencia y la formación. Una apuesta interesante y entretenida que pudieron disfrutar muchos estudiantes, donde la única pega posible fue que eran muchas actividades en poco tiempo,siendo imposible acudir a todas. La idea general que se percibía ha sido positiva, algo que se denotaba en las palabras del  rector de la UMA, Jose Ángel Narváez cuando señaló que “me comprometo que lo seguiremos haciendo y, además, con mucha más intensidad si la Junta de Andalucía lo facilita”. Narváez expuso sobre este encuentro que “es muy interesante e importante porque pone en contacto la formación integral de los estudiantes de ciencia, tecnología y arte. Además, es muy enriquecedor al juntar muchas universidades. Es un festival muy necesario en la universidad española y, sobre todo, en la andaluza de la que esperamos que salgan resultados claros de proyectos transversales. Los que realmente dan mayor valor a las cosas”. Asimismo añadió que  explicó

“el futuro es un futuro transversal. Un futuro en el que las ciencias sociales, las humanidades, las tecnologías, las ciencias… tienen que hacer proyectos conjuntos”

Premio al Mejor Proyecto y cierre

Al llegar la noche tuvo lugar la entrega de premios. El premio al Mejor Proyecto, dotado con 2.000 euros, fue para The Open Bacteria Project, un proyecto formado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Granada que une la biología con la informática y las matemáticas. El objetivo de este proyecto es crear un almacén global sobre bacterias desde diferentes perspectivas. Como la perspectiva científica, para entender su naturaleza y para que todos conozcan las herramientas que pueden ayudarle a hacerlo, y la matemática desde la que han desarrollado funciones para emular y predecir el crecimiento de las bacterias y algunas propiedades.

Destaca del proyecto ganador cómo también han desarrollado una aplicación web para que todos puedan conocer su trabajo e intentar realizar sus propios experimentos. La cual pretenden seguir desarrollando en el futuro. De esta forma, pretenden combertirla en la primera red social para compartir experimentos con bacterias.

Una visión personal del periodista

Lo que más me llamó la atención es que también acudieron alumnos de instituto, de secundaria y hasta niños pequeños. Como opina el rector, “estoy convencido de que la enseñanza es continua. Es un error pensar que la enseñanza universitaria no tiene nada que ver con la enseñanza media. La enseñanza tiene que empezar desde el principio. Y la participación de los alumnos de instituto también es muy necesaria para saber a qué vienen luego a la universidad. No solo qué carrera quieren elegir, sino lo que van a obtener de ella en la formación profesional y vital“. A lo que añadió que “si consiguiéramos hacer una integración entre todo el sistema educativo, el fracaso escolar desaparecería y la formación sería más eficaz porque desde la juventud más inmediata podríamos participar ya en la formación de cara al futuro universitario“.

En relación con este tema, también nos contó uno de los voluntarios del Consejo de Estudiantes de Ciencias que “ayuda a que los niños se interesen más por la ciencia, a pesar de su dificultad, y deberían haber más alumnos de instituto“.

“Hemos visto bastantes cosas como el Escape Room y cosas de arduino. El festival está siendo muy interesante y no sabríamos elegir qué actividad nos gusta más. Nos está gustando bastante aunque las actividades están demasiado juntas, hay muchas a la misma hora“, nos explicaron tres alumnos de 3º de la ESO durante el festival.

Festival Impaciencia

Actividades

El festival cubrió una infinidad de actividades: charlas, talleres, ponencias, instalaciones audiovisuales interactivas, juegos, stands, etc. La mayor parte de estas actividades se realizaron en el Contenedor Cultural, pero también se llevaron acabo más actividades en el aulario Gerald Brenan y los laboratiorios I+D de la Facultad de Ciencias.

Los asistentes pudieron disfrutar del stand de la empresa Innovart y la asociación Makoreni de Zaragoza, desde donde enseñaron varios proyectos como El Ojo de Horus, un proyecto de la asociación para controlar objetos y dispositivos con la mirada. Gracias a este proyecto consiguieron ir a la NASA y competir en Dubai por un millón de dólares. También estuvieron enseñando un proyecto de programación tangible para niños a partir de tres años, entre otros. Más tarde, estuvieron contando su historia en la charla De tu garaje a la Nasa por la vía Maker. Charla con la cual mostraron un ejemplo ilusionador de cómo a través del trabajo y la constancia se pueden lograr grandes objetivos.

También estuvo presente la empresa Accenture del PTA de Málaga para enseñar todo lo que realizan en tecnología. “Se puede hacer informática y programar sin salir de Málaga“, señalaba uno de sus trabajadores. Para ello trajeron a Nao, un robot muy novedoso en relación con la inteligencia artificial de 6.000 euros. Con este androide mostraron como era capaz de reconocer imágenes y sonidos. Los trabajadores nos explicaron que este festival era muy interesante para dar a conocer la tecnología y mostrar a los asistentes interesados que es posible desarrollar su talento tecnológico en Málaga.

Otro stand interesante fue el de dos estudiantes de la Universidad Complutense. Mostraron cómo una persona puede controlar el brazo de otra mediante los impulsos eléctricos que emiten sus nervios. También hicieron chupitos de tequila esferificados,  unas pequeñas bolas que parecían ser de gelatina, pero por dentro eran líquidas.

White Room Estudio realizó una exhibición de música visual en la sala de los espejos, desde donde enseñaron una pequeña muestra de su proyecto de fusionar la música con el arte visual. Junto a la muestra contaron los proyectos que suelen llevar a cabo, señalando como el Festival Impaciencia es una gran oportunidad para enseñar su trabajo a un público joven.

También estuvo presente el Consejo de Estudiantes de Ciencias para divulgar la ciencia mediante experimentos caseros como mezclar maicena con agua o hacer sangre artificial. También aprovecharon para enseñar una muestra de agua del estanque de la Universidad como ejemplo de agua eutrofizada que perjudica al ecosistema. “Es un problema importante que está acabando con el ecosistema”, expuso un miembro del consejo, quien aprovechó además para hacer un llamamiento a la administración para que limpie el agua y sancione, con el objetivo de que no se siga ensuciando. Sobre el estanque de la UMA el representante estudiantil señaló que  “viven seres vivos que le sorprende que sobrevivan, habría que limpiarlo para tener un estanque bonito en el que se vea lo que hay dentro y no agua turbia“. Respecto a esto el rector nos contestó que “están intentando mantener el campus de forma coherente y limpia, pero también necesitamos la participación de la comunidad universitaria“.

El miembro del consejo también aprovechó la ocasión para alegar que el vicerrectorado considere las ponencia de ámbito científico como cultura. En relación a ello el rector de la universidad nos explicó que “ese es el reto, la ciencia es cultura”.

También de la mano de estudiantes de la UMA los asistentes pudieron conocer actividades de materias como las matemáticas, donde se presentó la paradoja del hotel infinito de Hilbert. De esta forma, intentaron –y consiguieron- promover todas las partes positivas de las matemáticas mostrando su creatividad y su complejidad a nivel de conceptos.

Tras una entrega de premios, tuvo lugar el cierre del festival con un concierto de Transdisciplina Showcase. Un peculiar concierto visual y musical.


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