El rector de Loyola aboga por cambiar los doctorados de “erudición” por los de “indagación”


La universidad privada Loyola Andalucía, heredera de la antigua Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales ETEA de Córdoba, ha celebrado hoy su acto solemne de apertura del curso 2014-2015, dando así el pistoletazo de salida oficial a su segundo año académico, en un acto celebrado en la sala Itálica del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla. Esta inauguración se celebra nueve días después de que unos 1.500 alumnos de Grado, unos 500 de nuevo ingreso, comenzaran sus clases el pasado día 3 en los campus que esta institución tiene en Sevilla-Palmas Altas y en Córdoba.

En su segunda apertura oficial de curso como rector de la universidad Loyola, Gabriel Pérez Alcalá ha abogado por cambiar el actual modelo de los estudios de doctorado imperantes en la universidad española, “cambiando la percepción de que es un periodo de acumulación de erudición, por la más moderna de que es un periodo de indagación cuyo resultado final es el inicio de una producción científica propia e integrada en redes”.

Este replanteamiento de los estudios de doctorado es, a su juicio, necesario para que la universidad española encare uno de sus retos actuales, como es la creciente demanda de resultados de la investigación “como forma de mantener la ventaja competitiva de nuestras empresas y nuestra economía“.

Vicerrectores de Sevilla, Pablo Olavide y Córdoba

Esta ha sido una de las principales ideas apuntadas por Pérez Alcalá en su discurso inaugural, pronunciado ante un aforo de algo menos de medio millar de personas, entre las que se encontraban diversos representantes institucionales y del ámbito político, económico y universitario de Andalucía, entre ellos el director general de Universidades de la Junta de Andalucía, Manuel Torralbo; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre -no así su homólogo en Córdoba y Sevilla, aunque asistió un teniente de alcalde de la capital sevillana-; y varios vicerrectores de las universidades de Sevilla, Pablo Olavide y de Córdoba, en este último caso el vicerrector de Personal de la UCO, Isaac Túnez; además del rector de la Universidad del Atlántico de Lisboa, Carlos Luis Guillén, sentado en la mesa presidencial.

“Es necesario orientar los programas de doctorado -ha afirmado el rector de Loyola- hacia métodos de generación de conocimiento y autoformación, más que hacia el lucimiento de los eruditos que los imparten. Hasta que no logremos incorporar doctores a las empresas y prestigiemos el doctorado socialmente, realmente no lograremos integrar la investigación de la universidad en el tejido empresarial”.

Pérez Alcalá también ha centrado su intervención en realizar un breve balance del primer año de vida de esta universidad, donde ha destacado, entre otros cuestiones, la producción científica de sus investigadores, su internacionalización y su apuesta por el emprendimiento; aunque también ha señalado que “tenemos que mejorar todavía en organización y gobernanza, en institucionalización y procedimientos”.

El ingeniero del siglo XXI, lección inaugural

Antes del discurso del rector, la lección inaugural ha corrido a cargo del prestigioso ingeniero industrial Manuel Doblaré, nacido en Córdoba en 1956, titulado por la Universidad de Sevilla y doctorado por la Politécnica de Madrid, catedrático de Sólidos y Estructuras por la Universidad de Zaragoza, y actual director del Instituto Loyola-Abengoa Research. Detalle del público asistente.

Doblaré, uno de los mayores expertos en bioingeniería y biomedicina, ha desglosado, entre otras cuestiones, las características que debe tener un ingeniero del siglo XXI, y con un discurso accesible y divulgativo ha dado ejemplos de algunos de los últimos avances registrados en el campo de la biomedicina y la biomimética (la ciencia que estudia la naturaleza para desarrollar nuevas tecnologías que resuelvan problemas humanos).

Todo ello sin olvidar el actual contexto socioeconómico mundial, donde ha afirmado que “a pesar de los avances, España está aún en la segunda división de la economía del conocimimiento“, y ha defendido una mayor inversión en I+D+i tanto en el sector público como en el privado.

Internacionalización y empleo

Previamente a la lección inaugural, el secretario general de la universidad Loyola, Pedro Pablo Pérez, presentó una breve memoria académica del curso pasado, en la que resaltó el “hito” que ha supuesto el acuerdo con Loyola University Chicago para la puesta en marcha de los Dual Degree -titulaciones universitarias de Grado reconocidas tanto en la UE como en Estados Unidos-; y destacó, entre otras cuestiones, las 418 prácticas para estudiantes de Grado y 65 de Posgrado, y las 52 ofertas de empleo gestionadas por esta universidad el pasado curso para sus alumnos.

En su segundo año de funcionamiento que ahora comienza, Loyola Andalucía ha ampliado su oferta formativa, pasando de los 6 grados ofertados el curso pasado a los 19, 8 de ellos dobles; y de 6 másteres a 12; junto a su primer programa de doctorado en Ciencias Económicas y Empresariales, actualmente en fase de acreditación oficial.


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