Emilio Calatayud: “El móvil es una droga peligrosa”


El Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga acogió la conferencia del magistrado-juez del Juzgado de Menores número 1 de Granada, Emilio Calatayud, organizada por el Instituto de Psicología Integral (Afrontalia) y bajo el lema ‘Educar ante los riesgos del Siglo XXI‘. Con un gran aforo, el juez aseveró que “no es fácil ser padre, pero hay que tener sentido común”, de lo que carecen muchos políticos que “si no se han puesto de acuerdo en meses para formar Gobierno, ni en la Ley de Educación, cómo lo van a hacer en la Ley del Menor”.

La directora de Afrontalia, Tamara Alarcón Campos, fue la encargada de presentar el acto dirigido a padres, orientadores, psicólogos, maestros, profesores o trabajadores sociales, entre otros. En el marco del síndrome del emperador o niño tirano, la psicóloga hizo hincapié en que “son el perfil de adolescentes que tienen atemorizada al resto de la familia” y que presenta incapacidad afectiva, beben, toman drogas o tienen alguna adicción. En esta línea, Emilio Calatayud insistió en que “la familia es la base de la sociedad, y aunque la estructura está cambiando, por lo que hay que modificar el código a este respecto, sigue siendo el pilar básico. En España la crisis se ha podido sobrellevar gracias al apoyo de abuelos y padres. Pero el problema de muchos niños tiene la causa en la familia, y en su círculo más próximo: sus padres”. Tamara Alarcón y Emilio Calatayud en Derecho (UMA).

Según el magistrado, “el delito que más está subiendo es el maltrato a los padres. Un delito de clase media-alta con un 60% chicos y 40% chicas. Estoy recibiendo casos de narices y piernas rotas de padres causados por sus hijos. Casos que me llegan cuando el menor tiene 14 años y hay mucha incidencia en hijos adaptados internacionalmente”. “Que no quieren seguir viviendo bajo nuestro techo, pues a la calle, nadie obliga a un padre a tener a un hijo en casa con más de 18 años sobre todo si pone en peligro la unidad familiar ya que tiene el deber de respetar y echar una mano en casa; al igual que tienen derechos, tienen deberes”, afirmó el juez, quien resaltó que “el principio de autoridad es fundamental en un Estadio de Derecho, al igual que el derecho coercitivo, pero no se tiene con los hijos”.

Con 60 años y desde el 87 ejerciendo en su profesión, Emilio Calatayud trabaja porque quiere, “ya me podría haber jubilado” y describió que era una persona preconstitucional, pero un padre posconstitucional: “En la etapa de la transición se marcaron pautas erróneas desde mi punto de vida que apoyaban el ser amigos de nuestros hijos. Yo no soy amigo, ni colega de mis hijos, entre otras cosas, porque los dejaría huérfanos y no es plan”, bromeó el granadino que subrayó que “somos la generación perdida: de esclavos de nuestros padres a serlo de nuestros hijos”.

En cuanto a los menores, el magistrado señaló que también existen deberes que se reflejan en el artículo 155 del Código Civil y no se les enseñan tan bien como los derechos: “Los hijos deben obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre y contribuir equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella”. “Había una parte importante en los deberes de los padres que se modificó en el artículo 154 que era la de corregir a los hijos”, describió Calatayud que volvió a enumerar el ‘Decálogo para crear un pequeño delicuente‘ que incluye en su libro ‘Reflexiones de un juez de menores’:

  1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
  4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

En el mundo judicial, miles de menores pasan por manos de jueces cada año, pero no siempre los resultados reflejan lo que el sistema penitenciario busca. Los menores a menudo quedan marcados por estos hechos y no se corrigen las actitudes de estos menores. El juez de menores de Granada pasó en su vida por algunas experiencias que marcaron un antes y un después, lo que le convirtió en el peculiar juez que es ahora y cuyos métodos se acercan más a lo que debería ser una sentencia educativa y de reforma en los jóvenes. En la justicia que él imparte no cabe la venganza. Tampoco la condescendencia sin más. “El que la hace la paga, está claro, pero ahí no nos podemos quedar… Yo estudio mucho qué es lo que ha llevado a un chaval a ser delincuente y que realicen trabajo para la comunidad: limpiando calles, paseando ancianos, ayudando a mendigos”, describió Calatayud que indicó que “los padres también”.

“Hay que quitarse los complejos y exigir a los centros escolares que cumplan con la Ley del Menor porque los niños y niñas menores de 16 años tienen que estar en la escuela y no me hace ningún falta ver el informe PISA para saber que somos los más brutos ya que he condenado a 20 o 25 niños a aprender a leer y a cerca de 230 a sacarse la ESO”, estableció el magistrado que concretó que “muchos de los casos de acoso se tapan incluso en el mismo centro educativo”. Emilio Calatayud en Derecho (UMA).

Y tanto los temas de agresión a padres como los de acoso tiene su origen en la nueva droga del siglo XXI, el móvil. “Hemos tenido chicas ingresadas con protocolo de suicidio debido a su enganche con el móvil y un chico le pegó una paliza a su madre ciega por quitarle el internet. Es un instrumento para ser víctima de un delito, en el momento en el que se envía una imagen o video, dejamos de ser dueños de ellos y su alcance se multiplica”, explicó el juez que, en su opinión, “en menores hay que buscar siempre la reinserción. Cuando se apagan las luces en un centro de internamiento cerrado solo se escuchan llantos de niños porque cuando se quedan en su intimidad se convierten en lo que son”.

También hizo referencia el magistrado a los maestros y profesores. “En el Código Penal viene indicado su perfil de funcionario público, por tanto a efectos penales tiene una significación importante ya que se considerará funcionario público todo el que por disposición inmediata de la Ley o por elección o por nombramiento de autoridad competente participe en el ejercicio de funciones públicas”, informó Emilio Calatayud, quien también hizo hinpicaé en el artículo 550 ‘De los atentados contra la autoridad, sus agentes y los funcionarios públicos, y de la resistencia y desobediencia’.

 


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