“Pilar Aranda, por el momento, está llevando las cosas como debe”


Jorge Contreras (Granada, 1992) concibe la representación estudiantil desde un “enfoque egoísta”, ya que asegura que recibe más de lo que da. Las personas o el aprendizaje en toma de decisiones y gestión son algunas de las recompensas a cambio de su compromiso. “Nunca vas a ver la agenda de un representante estudiantil que tenga un hueco libre”, afirma este estudiante de 5º de Arquitectura.

Habla desde la experiencia: es presidente de la Asociación de Estudiantes y Jóvenes Arquitectos y fue una de las voces más activas en las reivindicaciones para el cambio de sede de su Escuela, a la que representa en la sectorial de estudiantes de Arquitectura. Desde el 14 de enero ostenta el cargo de coordinador de la Delegación General de Estudiantes (DGE) de la UGR. Venció en unas elecciones a las que se presentó como único candidato con un programa basado en cuestiones como el empoderamiento de las delegaciones de centro, la formación de representantes, la transparencia o la conciliación de vida académica y representación.

– ¿Cuáles son tus objetivos más inmediatos como coordinador de la DGE?
Visitar todos los centros para poder actuar desde allí. Empezamos una legislatura nueva y la situación actual no sabemos cuál es. Tener un tiempo para ir escuchando a cada uno de los representantes creo que es primordial. Las delegaciones de centro son el núcleo. Una vez que llevas una semana trabajando ya te das cuenta que el Rectorado y la parte administrativa tiran mucho de tu tiempo, pero no quiero dejar de estar en contacto permanente.

– ¿Qué otras cuestiones están sobre la mesa?
Es momento de perfeccionar bastante los centros. Apostar por la calidad. Estamos trabajando para que los estudiantes que estén en las comisiones de calidad estén formados y sepan realmente qué tienen que hacer dentro de esas comisiones. Son comisiones complejas porque ahí se evalúa el título por parte de la ANECA, si esas enseñanzas son de calidad o no. A la hora de estar dentro de las comisiones de calidad tenemos que ser personas formadas. El paso por la Universidad es fugaz y el tiempo que estamos aquí tenemos que usarlo muy intensamente.

– ¿Es la DGE un órgano útil para canalizar las demandas de los estudiantes?
Muy útil. Está en su momento más fructífero. Tiene la relevancia institucional que debe tener. Acudimos a cada acto en el que deben estar los estudiantes y cada vez que hay un problema que necesitamos solucionar podemos trasladar nuestras necesidades al Rectorado. Además, los temas que estamos tratando ya no son tan iniciales, que teníamos que cambiar sí o sí por urgencia, sino perfeccionamientos que van a mejorar la vida universitaria. Estamos en trámite de modificar las normas de permanencia.

– ¿Te has reunido ya con Pilar Aranda?
Tuve una reunión el viernes pasado [por el 22 de enero]. Nos mostró su predisposición a darle la relevancia institucional que requiere la DGE. Otro de los temas que hablamos fue el de los recortes. Es algo que se avecina en la Universidad y viene sin presentarse. Entra en todos los centros, todos los departamentos, todas las unidades y viene a hacer daño. Ahora hay que ver cómo se gestiona. El compromiso de este equipo es no tocar becas. La deuda de la Junta de Andalucía la tendremos que exigir fuertemente: las universidades no podemos mantenernos si no tenemos los recursos que necesitamos.

– ¿Hay buena sintonía con ella?
No he trabajado todavía con ella lo suficiente. Pero voy a ser una persona que exija que las cosas se hagan bien. Me gusta que la gente que esté en puestos de gobierno trabaje y haga el trabajo bien hecho.

– En la campaña de las elecciones al Rectorado apoyaste a Indalecio Sánchez-Montesinos…
Pienso que si hubiese salido habría sido muy buen rector, al igual que estoy viendo que Pilar Aranda, por el momento, está llevando las cosas como debe. No me gustaba la relación que había entre Pilar Aranda y la Junta de Andalucía porque se necesita poner las cartas sobre la mesa y ser exigente. Pero estoy viendo que Pilar Aranda no se está vendiendo ante ese amiguismo o relación, sino que está siendo rectora cuando tiene que serlo.

Indalecio puede ser bueno como rector, pero el equipo de campaña que llevaba era nefasto. Al final me desengañé un poco de las rectorales. Intenté irme al margen.

– Son muchos los mandatarios de universidad que han pasado por el puesto en el que estás, ¿te imaginas como rector?
¿Por qué no? Hay una cosa que me ilusionaría ver: que en el Ministerio de Fomento haya una persona de Arquitectura o Ingeniería muy bien formada en temas políticos, que en el Ministerio de Sanidad haya algún doctor o algún enfermero muy bien formado en temas políticos, y que realmente seamos las ramas las que aportemos un plus. Que no veas las listas electorales y veas gente de Ciencias Políticas y de Derecho solamente. Creo que la implicación por parte de los Arquitectos en la vida política no se ha dado nunca por el simple hecho de que teníamos una especulación brutal en la que ganábamos muchos miles de euros sin mover un dedo.

– ¿Pretendes llegar hasta el final del mandato?
Espero. En la anterior legislatura tuvimos tres coordinadores. Espero y me gustaría que trabajando duro el pleno sepa valorar el trabajo y apoyen la acción de la gente que estamos cogiendo la DGE.

Arquitectura por la sociedad

El coordinador de la Delegación General de Estudiantes (DGE) hace de sus estudios y futura profesión su mayor afición. Pretende dedicarse a la Arquitectura de “compromiso social”. Pone el ejemplo de unos amigos involucrados en la cooperación al desarrollo “que con recursos mínimos hacen escuelas en Camboya que te quedas alucinado”. Su libro favorito, Arquitectura y Política, de Josep Maria Montaner, trata sobre esta concepción del arte y la construcción.

Su lugar favorito para perderse es el Albaicín, “entre sus calles y pequeñas placitas con gente tocando la guitarra”. Sin embargo, su edificio fetiche es la propia ETS de Arquitectura, “con sus virtudes y defectos”. Para ella pide “un uso más activo, más abierto, con una mentalidad diferente a la que estamos afrontando”. Con respecto a los estudios, Jorge Contreras asegura que los tiene “bien atados”, ya que fue previsor y adelantó los proyectos del primer semestre en Navidad. Para la segunda mitad del curso le quedan un par de asignaturas. Luego llegará el Máster, objeto de alguna de sus luchas como representante.

Como ocurre con sus compañeros, hay muchos días en los que no supera las tres o cuatro horas de sueño. “La carga de trabajo termina con la salud de muchos estudiantes de Arquitectura”.


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Comentarios
  • David Xtroyer#1

    3 febrero, 2016

    Para enfoque egoísta el de este tipo y los que como el llegan a las delegaciones de estudiantes a base de trepar y hacer la pelota. Vaya, vaya, ahora resulta que ibas con Indalecio, pero “te caíste del caballo” al final, eh? Ahora lo que toca es alabar a la sultana Aranda, claro. Menos mal que no ganó Indalecio, porque seguro que el carguete que le hubiera dado a este hubiera sido mayor XDDDDD

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    • Investigaugr#2

      8 febrero, 2016

      ¿Donar desinteresadamente gran parte de su tiempo para representar a sus compañeros es trepar? Porque no cobran ni un euro. Vaya solemnes tonterias tiene que escuchar uno, arremetiendo contra quienes arriman el hombro y trabajan por hacer una Universidad mejor. Que facil es criticar desde el sillón. Los estudiantes desde las delegaciones hacen una gran labor. No me extraña que se cayese de la campaña, era lo mas inactivo e inerte que se ha visto jamás.

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