‘La Universidad es el motor del cambio de modelo productivo que queremos’


El Presidente de la Junta de Andalucía manifiesta, en esta entrevista, cuál es su visión de las universidades públicas andaluzas como piedra angular de la recuperacion económica. Modelo productivo, excelencia, convergencia europea, financiación e investigación son los temas de actualidad universitaria y social sobre los que trata José Antonio Griñan a lo largo de esta entrevista.

P. Para José Antonio Griñán, ¿qué significa hoy ser andaluz?
R. Ante todo, un orgullo. Siempre me he considerado un andaluz por convicción. Ser andaluz es la manera más hermosa de ser español, y cabría añadir de ser europeo. Los andaluces y andaluzas somos personas luchadoras, nos crecemos ante las dificultades. Somos abiertos, solidarios, honestos y tenemos como bandera la libertad y la igualdad. Andalucía tuvo un papel protagonista en la configuración del Estado de las autonomías tal y como hoy se concibe. La España de hoy se construyó desde Andalucía.

P. Muchos ciudadanos creen que los políticos son un problema para el país. En este contexto, ¿es gratificante dedicarse a la política?
R. Es comprensible que los ciudadanos, en los momentos de crisis económica mundial que atravesamos, se muestren especialmente críticos con los responsables políticos. Pero deben saber que sin la Política, con mayúsculas, serán los mercados los que nos gobiernen.
Los políticos somos, ante todo, servidores públicos. Respondemos ante los ciudadanos que han confiado en nosotros y eso entraña una alta responsabilidad. ¿Qué si es gratificante? Lo es, sobre todo cuando contribuyes a mejorar la calidad de vida de las personas, a mantener un modelo de sociedad en el que crees, un modelo progresista, de apuesta por lo público, de defensa cerrada de la educación, la sanidad y el empleo. Retos como los que plantea esta crisis son un estímulo para dar, no ya el 100%, sino el 200% por los demás, sobre todo por los que peor lo están pasando.

P. Ante fenómenos como el 15M ¿qué tipo de iniciativas propone para incentivar la participación ciudadana?
R. El movimiento 15-M ha conseguido remover conciencias. Nos ha hecho ver a todos que es posible afrontar la crisis de otra manera, más humanizada, solidaria y justa. La primera obligación de un político es escuchar a los ciudadanos, y el 15-M ha sido un toque de atención a muchos, no sólo a los políticos, también a los banqueros, a los especuladores… Pero es hora de que este movimiento concrete sus propuestas y utilice los cauces que la democracia facilita. Coincidimos en algunas ideas y estamos dispuestos a debatirlas, pero desde el respeto a las reglas democráticas. Algunos pasos, de todas formas, se están dando en Andalucía en pro de una mayor participación ciudadana. Me refiero al Escaño 110, iniciativa validada este mismo septiembre en el Parlamento andaluz que permitirá dar voz a los ciudadanos en la Cámara. Se trata de una medida de apertura democrática única en nuestro país.

P. ¿Cómo definiría la honestidad política e intelectual?
R. La clave del ejercicio de la política es el compromiso. El compromiso con la mejora de la sociedad, con un proyecto, con una determinada ideología. Y solo entiendo el compromiso desde la honestidad política e intelectual, desde el convencimiento de que estás entregado a un proyecto por el que merece la pena dejarse la piel todos los días.

‘Solo entiendo el compromiso desde la honestidad política e intelectual, desde el convencimiento de que estás entregado a un proyecto que merece la pena’

P. Señale cuál debe ser hoy la misión de la Universidad.
R. Me habrán oído decir en alguna ocasión que la educación de hoy es el PIB de mañana. Necesitamos a andaluces y andaluzas más y mejor formados porque de ello dependerá que seamos una comunidad competitiva, sólida, solvente, preparada para hacer frente a los retos del futuro.
El Gobierno andaluz tiene con las universidades públicas andaluzas un compromiso firme, el de impulsar el Sistema Andaluz del Conocimiento para convertirlo en el eje de la recuperación económica y en la base de un nuevo modelo que nos permita crecer de manera sostenible. La ciencia y el conocimiento son motores de crecimiento y progreso. Y hoy más que nunca deben ser garantía de prosperidad, equidad y eficiencia, de competitividad, internacionalización y excelencia. Nuestra Universidad tiene, además, una amplia visión de futuro y lo ha demostrado con la implantación de nuevas titulaciones en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior.

P. Se dice que la Universidad es la piedra angular de un nuevo modelo productivo. Pero, ¿en qué consiste dicho modelo?
R. La Universidad está llamada a ocupar un lugar privilegiado en el proceso de continua renovación que vivimos. Su contribución es fundamental para consolidar un modelo social que sea activo y un modelo económico que sea sostenible y competitivo. La Universidad es el motor del cambio de modelo productivo que queremos en Andalucía, y que estamos impulsando promoviendo la transferencia de conocimiento desde las universidades a las empresas. Para ello es fundamental aplicar al ámbito empresarial el conocimiento y la investigación que se desarrolla en nuestra educación superior.
Ésta es una tarea en la que estamos comprometidos la Universidad y el Gobierno que presido. Y que ya está dando sus primeros frutos: en Andalucía contamos con más de 2.000 grupos de investigación y casi 25.000 investigadores.

P. ¿Cree que la crisis económica puede resolverse con simples cambios de gobierno?
R. Es un insulto a la inteligencia del ciudadano hacer ver que la crisis o el paro se solucionarán cambiando el partido político que gobierna. Ha habido cambio de gobierno en el Reino Unido, en Portugal, en Irlanda…con los efectos por todos conocidos.Vivimos una crisis global de la que saldremos con soluciones globales. Todos tenemos que seguir unas directrices comunes, dictadas en nuestro caso por la Unión Europea.
Confío en que los andaluces son conscientes de que atravesamos una crisis mundial inédita, de iguales efectos donde gobierna la izquierda y donde lo hace la derecha. La diferencia está en las prioridades de cada gobierno, y las del andaluz están claras: el empleo, la educación pública y la sanidad.

‘Es fundamental aplicar al ámbito empresarial el conocimiento y la investigación que se desarrolla en nuestra educación’

P. ¿La transformación social es posible desde el conocimiento?
R. Sin duda, el conocimiento es el motor de toda transformación. El conocimiento es la base sobre la que debemos construir en Andalucía un nuevo modelo productivo que nos permitirá crecer de forma sostenible y socialmente más justa. Una sociedad bien formada, con voz propia y pensamiento libre es sinónimo de progreso, de avance, y la Universidad es el caldo de cultivo idóneo, en tanto que es en la educación superior donde se terminan de curtir nuestros jóvenes.

P. ¿Qué horizonte espera a la financiación de nuestras universidades públicas? ¿Es partidario de los recortes presupuestarios para combatir el déficit?
R. El modelo de financiación ha sido uno de los principales logros del Sistema Universitario Andaluz. En los últimos diez años, la financiación ordinaria de las universidades andaluzas casi se ha triplicado y además han reducido su nivel de endeudamiento en casi un 70%. Es decir, nuestros centros están mejor preparados que nunca para hacer frente a las dificultades.
En cuanto a la necesaria contención del déficit público, Andalucía ha hecho bien sus deberes, porque hemos sido austeros siempre, en las épocas de bonanza y ahora en época de crisis. Esa buena gestión económica continuada permite que hoy Andalucía tenga un endeudamiento menor que la media del resto de comunidades autónomas del país.
Para el Gobierno andaluz la educación es la prioridad, y no vamos a dar ni un paso atrás en este campo. La educación es una inversión, no un gasto. Y si bien es cierto que el próximo presupuesto de la comunidad será restrictivo, mantendremos los derechos y prestaciones educativas. 

P. Apostar por la excelencia en el conocimiento supone un importante esfuerzo social. ¿Son suficientes los recursos destinados a tal fin? ¿Están suficientemente optimizados?
R. Siempre se puede hacer más, pero estamos en el buen camino. En el camino de ganar en excelencia en la formación del alumnado y el profesorado, en la investigación, en innovación, en la relación con el mundo empresarial. Proyectos de excelencia en los que, desde 2005, se han venido invirtiendo 288 millones de euros y el trabajo de más de 1.400 personas.

‘Para el Gobierno andaluz la educación es la prioridad, y no vamos a dar ni un paso atrás en este campo’

P. Reformas y mejoras del sistema universitario se han realizado pensando en aproximar a los egresados al mercado laboral. Sin embargo, muchos acaban desarrollando labores inferiores y mal remuneradas. O están en paro. ¿Por qué se dan este tipo de disfunciones y qué propone para superarlas? R. Es deseable que los egresados busquen las mejores perspectivas laborales. Y en ese empeño cuentan con el apoyo de la Junta de Andalucía. Pero nada escapa a las garras de esta crisis, que ha convulsionado el mercado laboral que hasta ahora conocíamos. En Andalucía estamos incentivando políticas de formación, estabilización y consolidación de recursos humanos dedicados a la investigación, precisamente para intentar no perder todo ese capital humano cualificado. Por poner un ejemplo, desde 2005 se han desarrollado en Andalucía 1.647 investigaciones de excelencia. Y también pongo el acento en algo primordial: Universidad y empresa deben colaborar y aunar esfuerzos para encontrar respuestas a las nuevas necesidades del mercado laboral.

P. El Espacio Europeo de Educación Superior se presenta como una oportunidad para nuestros universitarios. Pero también es un espacio de competitividad. ¿Estamos en condiciones de competir en este proceso de convergencia?
R. La progresiva consolidación del Espacio Europeo de Educación Superior está haciendo a nuestros universitarios cada vez más competitivos. Los universitarios andaluces están más y mejor preparados que antes, estudian en el exterior gracias a las becas Erasmus y también están realizando prácticas en empresas de la Unión Europea. La mejora de la educación universitaria, la apertura de nuestras universidades, la colaboración con el ámbito empresarial y la apuesta por la investigación y la I+D+i están haciendo que nuestros universitarios estén mejor preparados que nunca, y listos para competir en igualdad de condiciones.

P. Andalucía ha obtenido un Campus de Excelencia –Andalucía Tech- y dos Campus regionales de Excelencia –Biotic y CeiA3-. ¿Cree que pueden cubrir aquellos sectores estratégicos que promuevan el cambio de modelo productivo?
R. Los Campus de Excelencia Internacional son otro paso en la transformación de nuestra Universidad pues, entre otros cometidos, promueven la especialización en las fortalezas de cada una de las universidades. Desde este punto de vista, juegan un papel relevante en la introducción y desarrollo de esos conocimientos específicos, de los que pueden emanar oportunidades estratégicas de crecimiento a las que no debemos perderle la cara porque de ello dependerá que seamos más competitivos.

P. En estos Campus de Excelencia se han procurado ‘agregaciones’ con otras universidades, pero también con otras instituciones, entidades y empresas privadas. ¿Existe un verdadero impulso en las relaciones de las universidades públicas con la sociedad?
R. Creo que sí, pero siempre se puede ir a más. Y como ya he dicho, es de suma importancia que Universidad y empresa estrechen lazos y exploren nuevas vías de cooperación como condición necesaria para la competitividad.

P. ¿Puede considerarse a Andalucía como una de las primeras comunidades en potenciar la investigación y promover la transferencia de conocimiento?
R. Desde el año 2000, Andalucía ha multiplicado por dos los recursos destinados a la I+D. Hoy somos la tercera comunidad española, con una inversión de 1.538 millones de euros, y la cuarta en solicitud de patentes. Resulta importante subrayar que buena parte de nuestro avance en I+D se ha debido al notable aumento de éste en la enseñanza superior. Contamos con más de 2.000 grupos de investigación y casi 25.000 investigadores, el 60% de ellos doctores. Y acompaño estos datos con una reflexión: la inversión en investigación y conocimiento genera también una forma de hacer las cosas distinta y se erige en un poderoso motor de cambio.

P. La Universidad de Granada será sede de la ‘Universiada’. Y otras universidades andaluzas, como la UMA o la UCO, prestan especial atención al deporte universitario. La actividad deportiva en los centros académicos ¿está suficientemente valorada?
R. El Gobierno andaluz, mediante el Plan de Deporte Universitario, colabora con las nueve universidades públicas a través de diferentes acuerdos que, desde el año 2004, han supuesto una inversión conjunta de 16,3 millones de euros en la construcción de hasta 41 infraestructuras deportivas. Asimismo, hemos de añadir los 6,2 millones que se destinaron el año pasado al apoyo e impulso del deporte federado y universitario. Y también en 2010 pusimos en marcha un programa para aumentar la participación femenina en el deporte universitario. A todo ello se suma que la Junta de Andalucía sigue siendo miembro de la Comisión Permanente del Comité Español de Deporte Universitario.

P. Por último. ¿Tienen los jóvenes andaluces motivos para esperar un futuro mejor en nuestra tierra?
R. Por supuesto que sí. Y no sólo un futuro, sino también un presente. Nunca la sociedad andaluza ha estado más y mejor preparada que ahora. Y los cambios derivados de la adaptación de la Universidad al Espacio Europeo de Educación Superior nos recuerdan que si queremos aspirar a una educación de calidad que sea competitiva en un contexto internacional, la oferta de enseñanzas universitarias ha de ser extensa y diversa, pero a su vez, intensa y especializada.


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