María Antonia Peña: “La Universidad de Huelva necesita medidas tangibles”


En el marco de las elecciones al Rectorado de la Universidad de Huelva, entrevistamos a la actual primera rectora de la UHU, una entrevista realizada poco antes de que ocupara el cargo. Se trata de María Antonia Peña Guerrero, catedrática en Historia Contemporánea y experta en historia electoral de España quien se suma a Pilar Aranda como las dos únicas mujeres rectoras en Andalucía. En total, con su llegada al Gobierno de la Universidad de Huelva son ya cuatro las actuales mujeres que ostentan este cargo en España, donde a la citada Pilar Aranda se suman Nekane Balluerka, en la Universidad del País Vasco y Margarita Arobix, en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Entre los actos de la campaña de María Antonia Peña, han destacado la creación y firma de un código ético por parte de todo el equipo, como compromiso de buen gobierno, las reuniones con los distintos sectores de la comunidad onubense y sus intentos por fomentar la participación estudiantil. Haciendo un rápido repaso por su curriculum, Peña es profesora de Historia de la Universidad de Huelva desde hace 26 años, y 34 desde que entró a estudiar en lo que era el Colegio Universitario de la Rábida, siendo delegada de quinto curso durante el célebre 3 de Marzo de 1988, día en el que la sociedad onubense salió a la calle reclamando su propia universidad. Cuenta con una trayectoria investigadora de cuatro sexenios de investigación y además, tiene experiencia en la gestión de una universidad, al haber sido directora de la Sede Iberoamericana de La Rábida y siete años vicerrectora de Internacionalización de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Conocemos más en profundidad a esta profesora, que lleva relacionada con la UHU desde su época de estudiante, cuando aún no estaba constituida como tal. Profundizamos en su trayectoria y en el que ha sido su programa electoral “500 medidas para la ilusión”.

¿Qué diferencias en cuanto gestión ve entre la UNIA y la UHU?
Son muy distintas, ya que la UNIA es solo de posgrado y muy volcada al exterior. Sin embargo estar en la UNIA me ha permitido tener experiencia en el sistema universitario no solo andaluz, también con el extranjero. Además mientras gestionaba la UNIA he estado también en la UHU, lo que te permite tener una perspectiva muy rica, desde dentro y desde fuera, permitiendo ver qué proyecta la universidad desde fuera.

A veces su discurso puede parecer algo pesimista, pero ¿Cómo es el estado real de la UHU?
Desde la imagen pienso que el fallo ha sido trasladar a la sociedad aspectos muy negativos de la UHU, como despidos, crisis, huelga, lo que debería haberse compensado con lo bueno que hay en ella, que también es real, como los méritos en investigación, los premios de alumnos o la importancia de las titulaciones. A veces la gente se queda más con la imagen negativa. No han calado los valores que enriquecen a la institución, abundando más lo negativo. Una universidad debe mostrar lo mejor de sí misma, aunque también lo negativo si lo hay, puesto que yo misma abogo por la transparencia interna y externa, pero hay que ser cuidadosos para que la sociedad vea que, con sus impuestos, se está pagando una universidad que está consiguiendo logros, porque nace del esfuerzo de los que la componen, y eso tiene que ser reconocido.

¿Cuáles son los principales puntos de su campaña “500 medidas para la ilusión”? Díganos dos principales para cada sector, PDI, PAS y Alumnos.

PDI: dos demandas principales:

  • Preocupación por la precarización de la plantilla y deseo por que se apoyen los procesos de acreditación y se estabilice al su profesorado, qué va a ser de ellos. Han dado mucho estos años y necesitan información y estabilidad.
  • POA. Plan de Ordenación Académica. En un plan que tiene que ser consensuado, con generalidades y particularidades, pero sobre todo que sea transparente y claro. En eso hay que trabajar nada más llegar, es lo que permite comenzar el curso con todo ordenado y este año ya se va a cerrar tarde.

PAS:

  • Muy necesitado de que se garantice su estabilidad y promoción. Mantener las convocatorias y programar nuevas. Batería de cuestiones de lo social del PAS como el plan de ayuda social, la conciliación familiar, los horarios y otros aspectos relativos a sus condiciones laborales.

Estudiantes:

  • Fondo social que debe basarse en el patrocinio de instituciones y empresas y con aportación de la propia universidad, que debe asegurar que nadie tiene que dejar sus estudios por no poder pagarlos, pero que también cubra otros aspectos obligatorios para el alumno como la acreditación del B1 en un idioma.

Hablamos de otras cuestiones para mejorar su calidad de vida en la UHU cono recuperar la convocatoria de diciembre, que supone un alivio económico y de tiempo importante o el de crear un espacio útil para el estudiante, como una biblioteca que abra las 24h en periodo de exámenes. El estudiante tiene que ser nuestro punto de atención más clave ya que tenemos que formarlos e insertarlos en el mundo laboral. El tema del mecenazgo en las ayudas es algo que se está viendo ya en otras universidades, que el fondo fuera supervisado por la universidad que gestionase las becas, tiene que ir más allá del plan matrícula.

¿Su programa beneficia por igual a todos los sectores de la comunidad universitaria?
Claro, cada uno en sus necesidades y con sus características específicas. Yo tengo una visión muy orgánica de la universidad, cada uno hace su papel y facilita el del otro, por lo que hay que atenderlos por igual. Todos los miembros de la UHU necesitan atención y que se les escuche.

Un punto muy importante de su programa es el cogobierno, ¿Cree que es posible llevarlo a la práctica?
Por supuesto, debe ser algo intencionado, es una cuestión de talante y voluntad política, de ser abierto y aceptar la participación. Pero no nos podemos quedar ahí, las voluntades hay que controlarlas, nosotros exponemos una series de medidas que fomentan ese cogobierno, que generan reuniones con el equipo, con el PAS, que al final es al que le llega los problemas. Reuniones al menos trimestrales con los decanos o directores de centro, porque deben ser ellos los portavoces de los problemas de su centro y que sean reuniones conjuntas, que se hable y se escuche, ya que los problemas y las soluciones de unos y de otros se deben compartir porque pueden ayudar a los otros. También con los departamentos, que se han convertido en organismos muy amplios sobre los que recae todo y es necesario compartir y buscar soluciones. Es esencial en este cogobierno, mantener siempre la interlocución abierta con: representantes sindicales, de los demás colectivos, porque cada uno desde sus ámbitos nos cuentan lo que ocurre para buscar soluciones. En definitiva, debe haber voluntad pero acompañada de acciones concretas, y en nuestro programa están.

Qué tipo de gobernanza prefiere, ¿elección a rector/a en la actualidad o por claustro?
Creo que hemos avanzado porque el sistema de elección claustral era a través de comisarios y resultaba indirecta, podríamos llamarlo un sistema decimonónico y hemos avanzado a otro que también lo es verdaderamente, porque plantea una especie de democracia ponderada, con cuotas que se reparten por categorías y la UHU tiene que avanzar en la democratización, ir modernizándose. Por ejemplo con el voto por correo, sobre todo con las nuevas tecnologías. Es esencial para la participación, para el alumno que está en prácticas, de exámenes, el profesor que esté en un congreso. En cualquier proceso democrático es inconcebible a día de hoy la ausencia de la posibilidad del voto por correo y la universidad no puede ser menos.

Comenta en su programa la tasa de reposición del PDI, defender, en los ámbitos en los que corresponda, la anulación o en su defecto el incremento de la misma, de manera que se garantice el relevo generacional de la plantilla, pero ¿Esto es competencia de la UHU? 
No, es una norma a la que hay que atenerse pero en la interpretación de esta norma la universidad tiene que ser lo más generosa posible y mirar por su profesorado, que su carrera profesional no se quede parada ni congelada.

En su programa la investigación científica tiene gran peso pero ¿Qué medidas concretas y tangibles propone?
Hay mucho que hacer, por ejemplo con el fortalecimiento de los recursos, líneas de asesoramiento con los investigadores para que puedan pedir proyectos en convocatorias competitivas y no solo nacionales o europeas, trabajar en una política de desburocratización, ya que a veces pedir un proyecto de investigación, que es algo beneficioso para la UHU, se convierte en una pesadilla para los investigadores, lo ideal es que la universidad pueda dar un apoyo administrativo para liberar al investigador de esa carga y se centre en su trabajo de investigación. Insisto también en otra línea, la internacionalización, hay que ser consciente de que ya uno no puede preocuparse solo de su entorno, debe buscar otras problemáticas y sinergias con el exterior y grupos de investigación de otros países, algo que hoy nos facilita mucho las TIC. A veces esto se hace por iniciativa propia de los investigadores y tiene que tener un soporte de la institución.

¿Qué mapa de titulaciones es el adecuado hoy día para la UHU? ¿Hacia dónde cree que va La UHU hacia más especializada o más multidisciplinar?
Restar nunca, siempre sumar. La línea de trabajo sería el de fomentar el doble grado, más que añadir ahora mismo otras titulaciones se debería fomentar la doble titulación. Donde si que hay que intervenir es en la política de posgrado, ya que tenemos la oferta más baja de Andalucía y así perdemos alumnos. En el doctorado hay también mucho que hacer, ya que tenemos muy pocos programas de doctorado para lo que esta universidad podría hacer. Nosotros defendemos en nuestro programa que el alumno pueda hacer en la UHU toda su vida académica, que no tenga que irse a otra para formarse, a no ser que quiera algo que solo lo haya en una en concreto. Que no tenga que irse y pueda completar todo su recorrido, para nosotros esto es muy importante. Hay que trabajar mucho la idea de los másteres interuniversitarios y la oferta virtual, que nos permitirá en el futuro captar a más alumnos, para aquellos que tienen menos tiempo o son extranjeros.

¿Cómo piensa que puede motivar la participación de los estudiantes?
Todo se da por un proceso de desilusión que ha llevado a la desmovilización, esta a la apatía y por último al aislamiento. Yo no voy a perder el interés porque los estudiantes se impliquen, porque siempre he intentado irradiar ilusión por mi trabajo y me he implicado al máximo con la institución y con los alumnos. Tengo una sensibilidad especial con respecto a esto, ya que fui una alumna, que era delegada, siempre estudiaba con becas, en un momento complicado y no me he olvidado de eso nunca, tengo una gran empatía para entender la realidad de los estudiantes. Por ejemplo veo que se ha comprimido mucho los estudios y que los estudiantes se ven desbordados, yo recuerdo mi vida universitaria más relajada. Les entiendo y son tan imprescindibles que tenemos con ellos una responsabilidad moral, no solo de formarlos sino de que sean buenas personas, transmitir valores. Para mi es una norma de vida el implicarme con todos mis estudiantes y me gratifica mucho.

¿Aboga más por una universidad multidisciplinar o especializada?
Creo que no tienen que separadas, somos un poco arcaicos cuando hacemos esa divergencia. Pienso que una universidad como la UHU debe garantizar unas titulaciones básicas, de demanda asegurado y que cumplen casi una función social, pero también puede reforzar aquellas áreas en las que es fuerte, se puede llevar los dos tipos. No hay que anular lo demás por ser fuerte en algo, hay que mantener esta multidisciplinariedad porque además creo que es básico para mantener el papel de servicio público de la universidad, ofrecer variedad, pero no dejar de reforzar en lo que se es fuerte y potenciarlo.

¿Qué piensa acerca del modelo universitario del 3+2?
A mí no me gusta y creo que las universidades españolas no estamos preparadas para esto, por eso quiero que no llegue o tarde en llegar a la UHU. También creo que, como puede llegar, hay que estar preparado, fortaleciendo por ejemplo el posgrado.

¿Cree que sería más conveniente realizar los exámenes de recuperación en julio que en septiembre?
En ese tema no se puede ser tajante, porque la UHU tiene situaciones muy diversas y quizás haya que trabajar con medidas para cada sitio, ya que hay docentes que imparten clase en distintas facultades. Primero hay que hacer un diagnóstico de los sitios en los que se ha implantado lo de julio en función de las opiniones de profesores y estudiantes y, a partir de ahí ir viendo manteniendo el consenso y la negociación.

¿La medida estrella para facilitar la inclusión al mercado laboral de los egresados?
Nosotros vamos a recuperar y fortalecer el SOIPEA, modernizándolo al nuevo mercado laboral, porque creemos que desde la universidad ya hay que facilitar al alumno los procesos de inserción. Llevamos una política de prácticas muy importante como lanzadora al empleo. Queremos que este tema de la inserción laboral la UHU lo vea como una función social con su entorno, amarrar los vínculos con las instituciones y empresas para insertar a los que ella misma ha formado.

¿De dónde viene el problema y cómo hubiera actuado usted con el personal del capítulo 6?
Es un tema complicado y del que además no hemos tenido la suficiente información, que ha llegado también a veces contradictoria y fragmentada. Pero es un tema que está en los tribunales y solo hay un camino, el cumplimiento de la ley. Creo que el capítulo 6 ha sido mal contratado y su relación laboral se ha cortado mal, el problema ha sido la gestión y la comunicación que ha creado tensión y malentendidos.

En cuanto a Infraestructuras en su programa contempla medidas como el traslado inmediato de la ETSI o trasladar el rectorado al centro de Huelva. ¿Puede detallarnos más estas medidas?
A mí me gustaría que se llevara al centro de la ciudad y en un edificio histórico, la UHU no puede perder su visibilidad, nos hemos distanciado de la sociedad y hay que recuperar la centralidad en la vida de la ciudad. Creo que Cantero Cuadrado no es sitio para mantener un rectorado, no de esta sino de cualquier universidad. También se podría considerar la Merced, que es un edificio histórico y ya estaría el espacio. Creo que llevarlo a un edificio histórico sería bonito, sobre todo en una ciudad como Huelva, que tantos problemas tiene en el mantenimiento de su patrimonio. Me gustaría que este tema no estuviera impuesto, que la comunidad universitaria pudiera opinar.

Me gustaría convertir el campus en una ciudad universitaria, donde el alumno que tenga que estar todo el día tenga todas sus necesidades cubiertas, comida, estudio, ocio, deporte. Un campus donde se quiera estar, algo que además no requiere mucho coste. El campus del Carmen lo permite, por espacio disponible y ubicación. Como prioridad se encuentra también la construcción de una residencia universitaria, que es algo imprescindible y que ayudaría a poner en marcha todas estas políticas de captación de alumnos, internacionalización. Es necesario crear también un comedor en la zona norte del campus, ya que el que hay suele saturarse y dinamizar el uso del campus con un espacio llamado `La casa del estudiante´, donde pueda desarrollar su vida dentro de la universidad.

¿Por qué ha visto necesaria la creación de un código ético?
El código ético es algo muy común en otras universidades e instituciones, lo llamativo es que nos sorprenda. Hemos querido dar el paso y seguir este modelo internacional con un código ético para nuestro equipo, con nuestro compromiso personal y nuestra forma de entender la gestión. En un futuro la comunidad universitaria debería plantearse crear uno en general y aprobarlo. De momento hemos empezado con nuestro equipo, trasladable a si entrásemos en el rectorado, con pautas lógicas y democráticas.

¿Está convencida de que estas medidas las puede llevar a cabo en cuatro años si sale elegida?¿Y si no las cumple se volvería a presentar?
Nuestro programa es muy ambicioso pero también realista. Lo que si es cierto es que tenemos tan poca información económica que crear medidas certeras en cuestión económica es complicado, pero con lo que conocemos si pensamos que sea viable. Sobre todo porque a mi me horrorizaría, si salgo rectora, a los 4 años tener que presentar el mismo programa. Hemos realizado un programa recogiendo ideas, para definir el camino que queremos seguir, luego los recursos nos marcarán la pauta . Lo grave es no tener proyecto, lo importante es marcar al menos el camino, hacia dónde queremos ir, aunque no se llegue a ver todo lo propuesto al 100%. Lo malo es no tener proyecto, es un problema no tener dinero pero peor es que el dinero llegue y no se tengan claras las prioridades, que vaya hacia un modelo de universidad respaldado por la comunidad universitaria. El dinero se puede pelear por conseguir, lo importante es saber dónde gastarlo.
Lo de la reelección no me lo planteo ahora.

Conocemos un poco más a la candidata, a través de preguntas cortas personales

Es de Cádiz ¿cómo llegó a Huelva?
Nací en La Línea de la Concepción y llegué a Huelva con 6 años como consecuencia del cierre de la frontera de Gibraltar, mi padre trabajaba allí y al perder el empleo nos mudamos a Huelva. Desde 1972 toda mi familia está en Huelva.

¿Se siente onubense?
Claro, aunque también tengo apego por el pueblo en el que nací y lo visito en verano, pero toda mi vida está aquí.

¿Cómo terminó trabajando en la universidad?
Pues de una forma que parece que mi camino estaba prefijado. Con 17 años empecé a cursar la titulación de Historia en el Colegio Universitario de la Rábida, con la suerte de que pudo hacer toda la carrera aquí, sin tener que irme a Sevilla que era lo que ocurría antes para poder hacer cuarto y quinto, pero yo fui la primera promoción que pudo realizar todo en Huelva, aunque era Universidad de Sevilla. Cuando acabé no había aquí doctorado pero conseguí una beca de investigación para Huelva, con lo cual empecé a dar clases ya, cuando tenía casi la misma edad que mis alumnos, con solo 21 años. Después llega mi primer contrato que luego se consolida, leo la tesis doctoral y voy forjando mi camino. Fue una coyuntura difícil y, un momento en el que se estaba independizando Huelva de la US, yo tuve claro que quería permanecer con Huelva, me motivaba mucho estar en algo nuevo, al final si me hubiese ido a la US me hubiese metido en un camino ya construido y en Huelva, había que empezar a hacer todo desde cero, algo que me motivaba mucho, ayudar a construir la UHU. Los que vivimos la fundación de la UHU lo tenemos como un momento de riqueza personal, porque todos teníamos un cargo que desempeñar y algo que hacer.

Desde que es candidata, ¿Cómo ha cambiado su vida?
Pues aparte de que no tengo tiempo ha cambiado para muy bien, se me ha permitido conocer a gente estupenda, por ejemplo a los miembros de mi equipo que ahora he podido conocerlos más. Y luego esta universidad que conocía ya profundamente al llevar 25 años dando clase y aunque he tenido cargo en la UNIA yo siempre he estado aquí, todas las semanas con mis clases y tutorías, he podido enriquecer aún más esta experiencia, al haberme ya reunido con distintos sectores y departamentos, he podido conocer todo mucho mejor, desde distintas perspectivas. Es muy gratificante porque he recibido siempre el apoyo de la gente, sino además yo no me hubiese embarcado en esta aventura, pero desde el principio la gente me ha animado mucho y me ha prestado su apoyo y esto no tiene precio.

¿Se ve toda su vida laboral en la UHU?
Si, por supuesto, hasta la jubilación y más allá, porque me apasiona mi trabajo, la docencia y la investigación.

¿Dulce o salado?
Salado

¿Playa o montaña?
Playa, soy de puerto desde que nací.

¿Entiende la realidad de los jóvenes?
Pues claro sí, además yo soy madre, tengo tres hijos en el escalafón de la adolescencia y la juventud. Me siento cercana a través de mis hijos, mis estudiantes y, sobre todo, también porque yo tengo muy presente mi pasado de estudiante.

¿Qué música escucha?
Me gusta mucho la música clásica pero también el Pop y gracias a mi hijo me estoy iniciando en el Rap. Me gusta mucho la música en general.

¿Tiene algún hobby?
Uno de los problemas de mi vida es que tengo demasiados hobbies, y lo que no tengo es tiempo. Me gusta mucho por ejemplo la jardinería, la lectura, todo lo que son trabajos manuales y también la cocina. Entonces tengo que repartirme y hacer cada día que puedo algo de lo me gusta, voy como dosificando.

¿Cómo decidió estudiar Historia?
Pues ya en el bachillerato me gustaba mucho pero estaba un poco dudosa, porque yo tenía muy buenas notas y a mi alrededor me decían que hiciese algo con más salidas, entonces a mi me gustaba pero no quería cometer un error. Pero a mi instituto un día fue un grupo de profesores del Colegio Universitario de la Rábida, a hablar sobre la titulación de Historia, por eso insisto yo siempre tanto en la importancia de las jornadas de puertas abiertas. Yo me acerqué a un profesor que en la actualidad es gran amigo mío y le dije lo que me ocurría, a lo que me respondió algo que me marcó, diciendo que en la vida hay que hacer lo que a uno le gusta. Le hice caso y estudié historia disfrutando muchísimo de la carrera, a mí me encanta y me ha dado grandes satisfacciones intelectual y personalmente, ya que por ejemplo en la carrera conocí a mi marido. Por lo que la historia es una parte central de mi vida y me sigue apasionando, meterme en un archivo y buscar es una de las experiencias más felices. Una tarde de sábado lluvioso ponerme a escribir en un libro que estoy acabando ya, es uno de mis planes favoritos.

¿Qué etapa histórica es su favorita?
Yo soy especialista en el siglo XIX, que me gusta mucho y lo he trabajado mucho, además lo veo clave para entendernos a nosotros mismos.

¿Qué le gustaría ser de mayor?
Me gustaría ser una abuelita cariñosa, que hiciese senderismo y que pudiera recuperar en esa etapa el tiempo que ahora no tengo para hacer otras cosas.


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