Estado de alarma: recogimiento, prudencia y precaución

Estado de alarma: recogimiento, prudencia y precaución


Desde que el presidente de gobierno, Pedro Sánchez, declarara el estado de alarma, como medida de seguridad para frenar la expansión del coronavirus, el país vive una situación de recogimiento, prudencia y extrema precaución, pero, ¿qué significa exactamente estar en estado de alarma? Las principales causas que justifican este estado son las catástrofes naturales, los accidentes de gran magnitud, la falta de abastecimiento para productos de primera necesidad, la paralización de los servicios públicos, situaciones graves de contaminación o, como en este caso, las epidemias y crisis de tipo sanitario.

El estado de alarma contempla un catálogo de acciones que el gobierno puede decidir cómo aplicar y que aspiran a movilizar el máximo de recursos y a restablecer el orden. Este es el primero de los tres escenarios previstos en la Constitución para afrontar situaciones de crisis, que de no solucionarse podría continuar con el estado de excepción y el estado de sitio, ambos endurecen gradualmente las medidas de seguridad y control. Principales medidas para el estado de alarma son:

  1. Límite de la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados. En este punto cabe destacar que queda prohibido salir del hogar por motivos de ocio. En cambio sí de permite salir del domicilio para la adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad o para ir al banco; la asistencia a centros sanitarios; los desplazamientos para trabajar; la vuelta al lugar de residencia habitual; el cuidado a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o especialmente vulnerables y por cualquier otra causa de fuerza mayor o situación de necesidad o similares. Las salidas deberán hacerse individualmente, salvo en situaciones de dependencia.
  2. Se podrán practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias. Así, las autoridades podrán realizar expropiaciones de todo tipo de bienes y recursos que sean de utilidad para afrontar la actual situación.
  3. Se podrán intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de los domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados.
  4. Se podrá limitar o racionar el uso de servicios y el consumo de artículos de primera necesidad.
  5. Se podrán impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios de los centros de producción.

Otras indicaciones a tener en cuenta en el estado de alarma

¿Qué locales pueden abrir en los próximos días? Durante los próximos 15 días se cerrarán los establecimientos comerciales, especialmente los relacionados con la hostelería, pero se permiten aperturas en la alimentación, las farmacias, las ópticas, las tintorerías o las peluquerías, también consideradas como servicios de primera necesidad. El uso de vehículos particulares se admite para toda la lista de acciones autorizadas o para poner gasolina.

El incumplimiento del estado de alarma se sanciona. Las sanciones pueden ser leves o graves dependiendo de la infracción y se imponen conforme a las leyes vigentes. Además, la desobediencia o incumplimiento por parte de autoridades o funcionarios públicos puede suponer la suspensión inmediata en el cargo. En principio este estado no puede exceder el plazo de 15 días, aunque bajo autorización del Congreso de los Diputados este periodo podría prolongarse si fuera necesario.

Un único precedente en la etapa democrática. En la historia de la democracia española el estado de alarma sólo ha sido aplicado una vez, en el año 2010, como paquete de medidas para afrontar la crisis de controladores aéreos. El entonces presidente de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aplicó este decreto por considerar que el cierre del espacio aéreo español, provocado la huelga de los controladores, suponía la paralización de un servicio público esencial. En este sentido el estado de alarma sirvió para que los controladores pasaran a ser considerados como personal militar, de forma que si faltaban a su puesto de trabajo incurrían en graves delitos. El estado de alarma se decretó inicialmente por 15 días pero el Gobierno extendió su aplicación otros 30 días más.

En el caso de las universidades, además de suspender las clases presenciales y cancelar todas las actividades formativas, culturales y deportivas, se han hecho públicas una serie de medidas dirigidas tanto a personal docente e investigador, estudiantes y personal de administración y servicios con el objeto de frenar la expansión del coronavirus en los campus.


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