Estudiantes de la UAL exponen sus preocupaciones a la consejera de Universidades, Lina Gálvez

Estudiantes de la UAL exponen sus preocupaciones a la consejera de Universidades, Lina Gálvez


El pasado 26 de noviembre, a una semana escasa de las elecciones andaluzas, Lina Gálvez, consejera de Conocimiento, Investigación y Universidad de la Junta de Andalucía (ahora en funciones), visitó la Universidad de Almería acompañada por Miguel Ángel Tortosa, delegado territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo. El motivo, reunirse con los estudiantes de la institución almeriense antes de mantener un encuentro con la presidenta del Consejo Social de la UAL, Magdalena Cantero, y de asistir a la entrega de galardones de los Premios Michelín 2017/18 a estudiantes de la Escuela Superior de Ingeniería.

Reunión, celebrada en la cafetería del Edificio Central, a la que asistió un numeroso grupo de estudiantes de distintas titulaciones con el objetivo de exponer sus preocupaciones académicas a la titular de Conocimiento. Así, tras una breve presentación por parte de la consejera, Lina Gálvez puso sobre la mesa algunos de los temas sobre los que versaría este encuentro; entre ellos los programas de becas de la Junta, la bonificación de las matriculas, las ayudas para la obtención del B1 o los complementos Erasmus.

Un encuentro en el que, como si se tratase de una partida de ‘Black Jack’, la consejera fue poniendo cartas sobre un tapiz y en cuanto salió la del transporte los estudiantes dijeron ‘basta’ y, dejando a un lado todo lo demás, los focos se centraron en ‘la aventura de llegar al campus’.

El problema sin resolver

Para muchos estudiantes de la UAL, llegar hasta el campus se convierte a veces, sino a diario, en una odisea. Principalmente sus quejas se centran en el servicio de transportes urbano, gestionado por la empresa Surbus y que depende del Ayuntamiento de Almería. Una problemática que, como apuntaba un alumno de Educación Social en base a viejos artículos de periódico, “se remonta 20 años en el tiempo”.

Datos que chocan también con la afluencia diaria de vehículos al campus ya que, al parecer, a lo largo de toda una jornada cerca de 3.000 coches (el equivalente a 10 campos de fútbol) hacen uso de los aparcamientos del campus. Un volumen que, inevitablemente, dificulta bastante encontrar dónde aparcar en horas muy concretas del día.

Esta práctica viene condicionada en parte por el “mal servicio” de autobús al ir “abarrotado”, lo que influye en que muchos opten por coger el coche para ir a clase. Situación que despertó el interés de la consejera Lina Gálvez por buscar políticas efectivas, siempre en consenso con el resto de administraciones involucradas; además de proponer métodos alternativos para llegar a la Universidad porque “no todas las provincias están igual”, señalaba.

En este sentido, para los estudiantes que utilizan casi como único medio de transporte el autobús, la solución pasaría por “ampliar la flota de autobuses”. Una demanda que colmó el vaso de muchos cuando a finales del pasado mes de octubre se inauguró un nuevo centro comercial en la ciudad y “desviaron los autobuses grandes del campus (los ‘oruga’ compuestos por dos módulos unidos por un ‘acordeón’) para que la gente fuese a comprar. Para consumir sí, pero para traernos a la Universidad no hacen esfuerzos”, señalaba una estudiante. Por este motivo, piden al rector que dé un golpe en la mesa, se siente con las distintas administraciones y concesionarias y mejoren el transporte.

Una línea que nunca llega y dos bonos transporte incompatibles entre sí

Para Lina Gálvez, “el transporte es un tema esencial para fijar población. Si los municipios están bien comunicados y los hijos de los vecinos pueden ir a estudiar y volver, esa población se podrá retener”; por ello “apostar por el transporte es una política clara”, comentaba durante su encuentro con los estudiantes de la UAL. Una reunión de la que, como conclusión, Gálvez señaló que “creo que hay un serio problema vinculado al transporte”.

Problema que no afecta únicamente a la ciudad de Almería, que además de la masificación del servicio aún espera una nueva línea con parada en la zona norte del campus; sino que también sufren los estudiantes que utilizan el servicio de transportes metropolitano. Problema para el que “desde la parte que nos toca, desde la Junta, hemos propuesto ahora una bonificación con tarjeta joven precisamente para seguir avanzando en las politicas de igualdad de oportunidades. Ahora con el transporte, para facilitar a aquellos que no están en las capitales de provincia y tienen más dificultad que puedan acceder a la universidad”, precisaba la consejera.

Estudiantes exponiendo sus preocupaciones.

Estudiantes exponiendo sus preocupaciones.

Una solución que para los estudiantes almerienses podría quedar en agua de borrajas ya que, como señaló uno de los jóvenes presentes, “la tarjeta metropolitana no es compatible con los aparatos del bus urbano”; una incompatibilidad surrealista por dos motivos. El primero sería que ambos servicios, metropolitano y urbano, los presta un servicio de autobuses ALSA. El segundo, como apuntó el mismo estudiante, es que “el chófer del urbano me dijo que las tarjetas están pensadas para ser compatibles desde hace años, pero esa opción no se ha habilitado aún”. Por tanto, son muchos los estudiantes que, viviendo en áreas metropolitanas, deben adquirir dos abonos transporte incompatibles entre sí (urbano y metropolitano), generando a su vez doble gasto. Abonos que, en el caso del urbano, impide a los universitarios de los pueblos no empadronados en la capital solicitar el ‘mensual universitario’, reduciendo así el ahorro económico.

Pero, en el caso del servicio que conecta el campus con zonas fuera de la capital, el dilema no acaba ahí pues la frecuencia de las líneas es mínima, con apenas dos rutas al día de ida y vuelta; y la inexistencia de conexiones con algunas de las zonas metropolitanas. Motivo por el que Lina Gálvez señaló que “podemos favorecer bonificar el precio, pero si esa linea no existe…”.

A pesar de ello, en declaraciones a Aula Magna la consejera aseguró que “haremos la parte que nos toque, pero no es solamente una administración, son varias las que tienen que trabajar para que eso sea posible. Por nuestra parte no va a quedar porque, insisto, llevamos años trabajando precisamente dando pasos en avanzar en esta igualdad de oportunidades y ahora habíamos detectado que el transporte era precisamente otro de los pasos que teníamos que dar”. Pero, recuerda, “Diputación y Ayuntamiento tendrán que hacer lo propio”. Algo en lo que ya trabaja el delegado territorial para reunirse y abordar conjuntamente el problema.


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