“La salud no es solo abordar una enfermedad y un problema, si no abordar un contexto más general que lo crea”

“La salud no es solo abordar una enfermedad y un problema, si no abordar un contexto más general que lo crea”


La salud comienza en la reflexión sobre uno mismo. Acercar una metodología participativa en la que se exponga la necesidad de autorreflexión como base de la salud es una de las líneas de trabajo que, durante tres días se lleva a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga de la mano de la ONG Farmamundi. Bajo el nombre Derecho a la salud, análisis de género y diversidad cultural. Prioridades y olvidos de la
cooperación internacional, se presenta así la propuesta educativa integrada dentro de ‘Formasalud’, un proyecto de formación implementado por Farmamundi y financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Uniendo la cooperación internacional al ámbito de la salud, Ana Ara y Beatrice Huber, del Colectivo de Mujeres de Matagalpa (Nicaragua), son las encargadas de establecer el diálogo en el que se basan estos talleres, los cuales recorreran durante el mes de febrero las universidades de Sevilla, Granada, Córdoba y Málaga. Para hacer llegar sus experiencias, Ara y Huber se sirven de una metodología “participativa, que busca la transformación desde uno mismo“, pues como señalan estas dos cooperantes “buscamos exponer a los estudiantes como para hacer llegar unos conocimientos primero tenemos que establecer un diálogo en el que no nos situemos como superiores”.

Los talleres organizados por Farmamundi aúnan salud, cooperación internacional y género, con vistas a establecer lazos de unión entre comunidades donde todos los miembros se vean respaldados. Para hacerlos realidad el primer paso es formar a los futuros médicos y personal sanitario, “desde nuestras propias historias y haciendo una reflexión de nuestras vivencias”.

El objetivo final es trasladar todo lo aprendido al resto de la sociedad con una performance teatralizada, que en el caso de Málaga tendrá lugar a las puertas de la Facultad de Medicina mañana miércoles a las 18:00 horas. 

Salud, cooperación internacional y perspectiva de género

Desde Farmamundi se llevan a cabo varios proyectos de cooperación internacional basados en la salud y el acceso a los medicamentos. Como punto de partida, desde Farmamundi se busca que los futuros cooperantes que se forman en sus talleres tengan una visión colectiva donde la salud no se aborde como un problema que solucionar, sino como un elemento más de un contexto que desemboca en una “sociedad enferma”. Así, tal y como señala Ana Ara

“la salud no es solo abordar una enfermedad y un problema, si no abordar un contexto más general que lo crea, como puede ser el racismo, la falta de comunicación, la contaminación… todo esto genera sociedades enfermas y es algo que no solo está en los países de fuera, también se da aquí”

Conectando desde la propia historia, el colectivo busca mostrar a los estudiantes cómo “conectar a partir de nuestra historia y nuestra reflexión a lo que le sucede al otro”. De este modo, al hablar por ejemplo de mortalidad infantil se hace una reflexión previa de “nuestra historia, buscamos alejarnos del imaginario del otro haciendo una reflexión sobre nosotros mismos  y nuestros antepasados, muchas veces vemos como algo lejano un suceso que también se ha dado aquí, en nuestras abuelas y familias”.

Todo el proyecto se realiza además bajo una perspectiva de género, donde se refuerza la idea tanto de forma específica como general sobre qué significa ser hombre o ser mujer. El eje salud-género se extrapola a través de la educación en los cuidados, reflexionando sobre cómo el sexo condiciona en las elecciones de vida (tener hijos, poder estudiar…). “Los cuidados son algo muy importante en los roles de género, vemos como aunque las mujeres tiene más control sobre su vida se sigue dando las responsabilidades de los cuidados a las mujeres, vemos como aunque hay mujeres que tiene poder en sus vidas relegan los cuidados a otras mujeres y no a los hombres”, subraya Ara.

Junto al trabajo reflexivo, se añade la importancia de concienciar sobre el trabajo de cooperación en el propio entorno, como sostiene Ara y Huber “es muy importante concienciar sobre ser actor social en nuestro propio entorno, ya que si no es muy complicado ir a otro país y convertirse en un motivador de acción social”. Algo que afecta de lleno a la visión del otro, que no debe ser categorizado como “pobres que necesitan ayuda”, sino como otros colectivos con los que establecer diálogos.


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