El Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), nexo entre la clínica y la ciencia

El Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), nexo entre la clínica y la ciencia



Ibima cumple dos años tras la certificación del Instituto de Salud Carlos III y desde entonces agrupa a 49 grupos de investigación.

Desde julio de 2010 llevan aportando su trabajo e investigación el Instituto de Innovación Biomédica de Málaga (Ibima), que logró la certificación del Instituto de Salud Carlos III a finales de 2014. Acreditación que se alcanzó tras superar una exhaustiva evaluación y que avala una trayectoria investigadora colaborativa de calidad y excelencia científica.

En este línea, la directora científica de Ibima, María Isabel Vera, apunta que “fue un proceso largo y que requirió de cuatro años de trabajo en los que se han creado, a través de la innovación, patentes; y con ello se ha aportado riqueza, puesto que revierte de nuevo a la sociedad”. “Queremos atraer a los estudiantes a la investigación, que sean conscientes del uso del método científico porque les puede servir a la hora de diagnosticar o analizar a un paciente”, señala la directora.

Este espacio de investigación multidisciplinar integra a grupos de investigación de los Hospitales Universitarios Regional y Virgen de la Victoria de Málaga, conjuntamente con la Atención Primaria adscrita a estos centros y los principales grupos de Investigación biomédica de la Universidad de Málaga.

“Su objetivo es fomentar la investigación de excelencia, orientada preferentemente a la investigación traslacional, favoreciendo la obtención de resultados transferibles a la práctica clínica y a las aplicaciones biotecnológicas”, explica Maribel Lucena, quien hace hincapié en que “su misión es consolidarse como la organización de referencia para ciudadanos y profesionales sanitarios en las líneas de investigación que desarrolla en Málaga, siendo un referente internacional gracias a las redes europeas en las que participan los miembros”.

El Ibima integra a 49 grupos de investigación que se distribuyen en el Laboratorio de Medicina Regenerativa y la Sala Blanca, en el Hospital Regional de Málaga; Laboratorios de Investigación, en el Hospital Civil; Laboratorio de Investigación y Unidad de Ensayos Clínicos Fase I, en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria; Unidad de Proteómica; el Centro de Experimentación Animal de la Facultad de Medicina y la Plataforma de Bioinformática de la UMA, situada en el Parque Tecnológico de Andalucía.

Junto a la directora científica, catedrática en el Departamento de Farmacología y Pediatría se encuentran Francisco Tinahones, que dirige la área de Enfermedades cardiovasculares y renales, diabetes y obesidad; Emilio Alba lidera el apartado de Oncología, oncohematología, enfermedades raras y trasplantes; Fermín Mayoral (neurociencias y salud mental); María José Torres, vicedirectora científica de Ibima y responsable del área de las enfermedades infecciosas e inmunitarias; Fernando Rodríguez de Fonseca (medicamentos y vacunas) y Ezequiel Pérez Inestrosa (terapias innovadoras y nuevas tecnologías).

En cuanto a las estructuras comunes transversales a la investigación existen diez: investigación clínicas y ensayos clínicos, asesoría metodológica y estadística, genómica, proteómica, microscopía, producción celular y salas GMP, biobanco, experimentación animal, bioinformativa y servicios generales de investigación. “La área número uno en inversión mundial es la oncología y desde todas las áreas, a través de la localización de biomarcadores, se trabaja en la medicina personalizada”, aclara Maribel Lucena.

Por tanto, el paciente es el centro en torno al cual gira el trabajo de estas profesionales, que han ayudado a muchos investigadores a sacar adelante sus proyectos, a conseguir nuevas metas, a formar equipos de relevancia internacional, a publicar al nivel de los mejores en el mundo y a transferir su conocimiento.

La nariz electrónica

Una de la patentes que se ha creado dentro de la actividad de los grupos de investigación del Ibima ha sido la Nariz Electrónica, un instrumento que puede oler, es decir, que es capaz de realizar análisis cualitativos y cuantitativos de una mezcla de gases, vapores y olores.

Una nariz electrónica es, por tanto, un instrumento de olfato artificial que permite distinguir y reconocer diferentes gases, así como sus concentraciones, basando su funcionamiento en sensores de gas. “De esta forma se ha creado algo nada invasivo y que mejora la calidad de vida de los ciudadanos”, afirma Maribel Lucena.

Por consiguiente, esta invención se refiere a una nariz electrónica que comprende un conjunto de bloques redundantes de sensores que se alternan en la aspiración del aire a oler, de tal manera que mientras un bloque de sensores realiza la medición, los otros aspiran aire limpio con objeto de forzar la rápida recuperación de la sensibilidad olfativa. Esta alternancia permite obviar los largos tiempos de recuperación, proporcionando un sistema de medición de olores mucho más rápido.

Las patentes en la Universidad de Málaga se pueden localizar bajo el nombre de UMAPATENT, que es un portal en el que cualquier usuario puede buscar patentes en función de múltiples criterios, encontrará información sobre las mismas y donde se ofrece una amplia cartera de patentes en diversas áreas de conocimiento.


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