Superando barreras para la plena integración de los discapacitados en la UCO


Con ilusión, todo es posible. Y si la ilusión se ve respaldada con el apoyo y los recursos necesarios, los obstáculos y las dificultades parecen menores. En el caso de los estudiantes universitarios de la UCO que tienen algún tipo de discapacidad, el esfuerzo, la ilusión y las ganas los aportan ellos; mientras que sus familias, compañeros, profesores y la propia Universidad, a través de la Unidad de Educación Inclusiva (UNEI), les prestan el apoyo necesario.

Universitarios como Arabia Serrano, uno de los 94 estudiantes matriculados este curso en la UCO que tienen algún tipo de discapacidad, en su caso sordera profunda, aunque esto no le impide estar perfectamente integrada en la universidad como el resto de sus compañeros, aunque a la hora de ir a clase es fundamentalmente para ella el apoyo de la intérprete de Lengua de Signos que forma parte del equipo de la UNEI, Azahara Naranjo.

No en vano, la propia Arabia Serrano explica que sin el apoyo de Azahara Naranjo le hubiera sido “imposible aprobar”, ya que actualmente cursa tercero de Educación Primaria en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UCO, tras haber aprobado en los dos últimos años los dos primeros cursos.

Arabia Serrano, de 27 años de edad y natural del municipio cordobés de Priego de Córdoba, que a pesar de su sordera de nacimiento es capaz de hablar un correcto castellano gracias a años de esfuerzo y apoyo de su familia y especialistas; afirma –y se le nota- que acude cada día a clase con ilusión, y que, a pesar de su discapacidad, “con esfuerzo y el apoyo de la intérprete” consigue sacar adelante sus estudios.

En el aula

Según explica, lo más difícil es a veces entender el vocabulario y seguir algunas asignaturas como Matemáticas, ya que no siempre todas las indicaciones del profesor explicando en la pizarra pueden ser comunicadas por Azahara, que durante las clases se comunica con Arabia enfrente de ella, pero de espaldas al docente. Asimismo, y como cualquier otro estudiante universitario, indica que la principal diferencia que percibió en su paso del instituto y el Bachillerato a la universidad y al Grado “es que antes siempre estaba guíada en todo momento y contaba con el apoyo de logopedas, y en la universidad tienes que acostumbrarte a ser más independiente y responsable”. Arabia Serrano (a la dcha.) y Azahara Naranjo durante una tutoría en Ciencias de la Educación de la UCO.

Precisamente, al llegar a la UCO, Arabia explica que se puso en contacto con la UNEI, Unidad a la que a principios de cada curso remite el listado de asignaturas y profesores que tiene, así como sus necesidades de ayuda, centradas fundamentalmente en el apoyo de la intérprete de Lengua de Signos.

Además, también es importante que los docentes conozcan su situación por lo que también el personal de la UNEI se pone en contacto con los profesores para hacerles recomendaciones y pedirles que adapten, en la medida de lo posible, los materiales docentes y el sistema de evaluación. Por ejemplo, el uso de audiovisuales que puedan estar subtitulados o la necesidad de que Arabia pueda contar también con la presencia de Azahara durante los exámenes por si tiene alguna duda de comprensión.

Respecto a su relación con profesores y alumnos, Arabia indica sentirse muy apoyada, “lo que me da más fuerza y seguridad para seguir esforzándome”, a pesar de que también durante su estancia en la universidad se ha topado con algún estudiante que considera injustas las supuestas facilidades que a ella se le dan.

De cara al futuro, y tras haber tenido la ocasión el curso pasado de hacer prácticas en el colegio Colón de Córdoba, trabajando también con niños sordos -“algo que me cambió la vida” afirma-, Arabia tiene claro que quiere prepararse las oposiciones para maestra y enseñar a niños que tienen esta discapacidad, para los que, por su trayectoria, ella es todo un ejemplo a seguir.

Undécimo curso como intérprete en la UCO

Por su parte, Azahara Naranjo, de 36 años y licenciada en Psicopedagogía y Educación Especial, afronta ahora el que será su undécimo curso como intérprete de Lengua de Signos en la UCO, apoyando a estudiantes y personal, y ejerciendo de intérprete en diversos actos institucionales y protocolarios como las últimas inauguraciones de curso.

Para este 2016-2017 acompañará a dos alumnas durante todas sus clases, Arabia, a la que presta apoyo desde que comenzara primero de carrera; y Lucía, estudiante del Máster en Cultura de Paz: Conflictos, Educación y Derechos Humanos de la UCO, y anterior alumna del Grado de Historia del Arte en esta universidad, con la que también ha estado en años anteriores.

Dos estudiantes a las que apoya en sus clases de mañana y tarde y que absorben la mayor parte de su trabajo, y que se suman a otros dos alumnos con los que Azahara ha compartido su paso por la universidad en el pasado, y a un trabajador de mantenimiento de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la UCO al que también le presta servicio como intérprete de Lengua de Signos cuando éste realiza algún curso de formación continua.

La UNEI

Arabia y Azahara ejemplifican parte de los servicios y atención que presta la UCO a los estudiantes y personal con discapacidad a través de la citada UNEI, creada el pasado curso, dependiente del Vicerrectorado de Vida Universitaria y Responsabilidad Social, y que ha tomado el testigo de la anterior Unidad de Atención a las Necesidades Específicas, que venía funcionando en esta universidad desde 2007. Así, la UNEI es la unidad encargada de la atención a todos los miembros de la comunidad universitaria que tengan algún tipo de discapacidad o necesidad específica, que forma parte, a su vez, del Servicio de Atención a la Diversidad (SAD) de la UCO, en el que también se integra la Unidad de Atención Psicológica (UNAP). Azahara Naranjo, del equipo de la UNEI. Foto: Diario Córdoba.

Al frente de la UNEI, ubicada en la Facultad de Ciencias de la Educación y cuya información principal puede consultarse en el siguiente enlace, se encuentra su directora, María García-Cano, la intérprete de Lengua de Signos, Azahara Naranjo, y un becario, Francisco García-Torres; aunque para el desarrollo de las distintas actividades y servicios esta Unidad está en coordinación con el resto de servicios, decanatos y profesorado de los distintos Centros de la UCO.

Durante el pasado curso la Unidad no contó con personal colaborador, pero para este curso sí se ha realizado una convocatoria al efecto, cuyo plazo terminó el pasado 21 de septiembre, en la que un total de 14 profesores del Departamento de Educación han mostrado su interés por colaborar. Colaboradores no en clave voluntariado, sino docentes que participarán de forma activa en el diseño y ejecución de los distintos programas y actividades de la UNEI, como el Plan de tránsito a la Universidad y adaptaciones curriculares.

Servicios y materiales

Entre los servicios habituales que presta la UNEI están el apoyo académico y la adaptación de material académico según el tipo de discapacidad, intermediación académica, orientación educativa, intérprete de lengua de signos y desarrollo de cursos de formación. “Todo ello mediante una atención individualizada y adaptada a cada caso”, como explica María García-Cano.

Para ello, esta Unidad dispone de emisoras de FM para estudiantes con hipoacusia (sordera), pizarras digitales interactivas para alumnos con discapacidad visual, posibilidad de transporte adaptado para personas con alteraciones graves de movilidad y adaptadores para las bancas de las aulas, entre otros materiales.

Para el presente curso 2016-2017 son 94 los estudiantes matriculados con algún tipo de discapacidad. Cifra idéntica a la del pasado curso, cuando estaban matriculados 52 hombres y 42 mujeres con discapacidad, según datos de la memoria de actividades del citado SAD de 2015-2016, que reflejan que las facultades que acogen a un mayor número de estos alumnos son Medicina y Enfermería, con un 19%; y Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales, con un 16%.

De estos 94 estudiantes, 25 recibieron el pasado curso atención directa de la UNEI -el 20% de ellos estudiantes de Grado de Educación Primaria como Arabia Serrano y el 16% de Derecho-, aunque todos los que lo solicitaron recibieron información sobre los servicios prestados por esta Unidad, con la que los alumnos contactan voluntariamente para buscar apoyo y ayuda para necesidades diversas.

Suprimir las barreras mentales

Asimismo, y además de esta atención directa, la UNEI también lleva a cabo otras actuaciones como promoción del voluntariado, fomento de prácticas y empleabilidad para el alumnado con discapacidad, cursos de formación en Lengua de Signos dirigidos tanto a estudiantes como a personal de la UCO, y jornadas de sensibilización.

Todas ellas actuaciones encaminadas a lograr la integración y la igualdad de oportunidades, que sólo se conseguirán “eliminando las barreras que impiden o dificultan el acceso al estudio o al desempeño laboral en la UCO a las personas con algún tipo de discapacidad; barreras que no son únicamente arquitectónicas, sino también de comunicacion y mentalidad”, como apunta María García-Cano.

No en vano, la directora de la UNEI señala la “importancia de la toma de conciencia” del conjunto de la comunidad universitaria, y de la sociedad en general, de las dificultades que tiene este colectivo estudiantil, que, a pesar de todo el camino recorrido en la UCO, sigue necesitando “de más recursos y apoyo”, a juicio de García-Cano.

Más recursos no sólo de personal, sino también materiales como pueden ser ordenadores con software específico para ciegos, teclados adaptados, sillas eléctricas para mejorar la movilidad, etc.; algunos materiales de los que la UNEI dispone gracias a la firma de un convenio con la Fundación Universia, que permite el préstamo de productos de apoyo y de material adaptado para los alumnos que lo necesiten.

Y es que en esta materia aún cabe mucho por hacer, como apunta el futuro presidente del Consejo de Estudiantes (CEU) de la UCO, José Emilio Carbonell -único en presentar candidatura- que espera, tras ser elegido presidente, poder realizar acciones sobre este tema “ya que bajo mi punto de vista se necesitan muchísimas mejoras y aportar multitud de ayudas a este sector del estudiantado“.

José Emilio Carbonell, que personalmente es interprete de Lengua de Signos española, catalana e inglesa, y guía de ciegos y sordo-ciegos, apuesta por trabajar por este colectivo “para que no tengan que esforzarse el doble que cualquier otro estudiante y para que estudien en una universidad mas adaptada a sus necesidades”.

Deporte adaptado

Por otro lado, y entre otros ámbitos de la universidad, también es de destacar el apoyo que la UCO viene prestando al fomento del deporte universitario adaptado. En este sentido, y por la solicitud realizada expresamente por la UCO ante el Consejo Superior de Deportes, los Campeonatos de España Universitarios acogieron el pasado curso, por primera vez, la modalidad de natación adaptada, que ya fue incorporada por la propia UCO en su Trofeo Rector del curso anterior. Desde la izq., Mercedes Rivera, Rocío Murillo y Carmen Ibáñez, en la pasada Gala del Deporte de la UCO celebrada en junio.

En esta disciplina cuatro alumnas deportistas de esta universidad -Carmen García, Rocío Murillo, Carmen Ibáñez y Marta Santolalla- cosecharon un gran éxito, acumulando entre todas cinco oros, dos platas y un bronce en diferentes modalidades de los Campeonatos de España; e incluso Rocío Murillo participó en el debut del deporte adaptado en los Juegos Europeos universitarios celebrados el pasado mes de julio.

La importante labor de los voluntarios

En el trabajo en pro de este colectivo en la UCO también se encuentra la figura de los voluntarios o alumnos colaboradores. En el caso de la UCO, y al contrario de lo que ocurre en otras universidades, no existe una convocatoria de becas destinada a estos voluntarios, sino que es la propia UNEI la que trabaja en coordinación con la Unidad de Voluntariado del Área de Cooperación y Solidaridad de la UCO, a la que indica el perfil de apoyos que se necesitan, y es esta Unidad -que gestiona todo tipo de voluntariado-, la que encauza a las personas que pueden servir y están interesadas.

Asimismo, la UNEI también realiza campañas concretas de captación de voluntarios entre los grupos del Grado de Educación Primaria de la Mención en Necesidades Educativas Especificas y entre la Cátedra Intergeneracional.

María García-Cano resalta la importante labor de estos voluntarios y la “impresionante respuesta” registrada en este curso, donde 40 personas se han ofrecido ya a colaborar. Personas que acompañan a los estudiantes con discapacidad y les ayudan en todo tipo de tareas, desde toma de apuntes hasta el transporte a la universidad. El pasado curso, y a través del Área de Cooperación y Solidaridad de la UCO, se contó con siete voluntarios permanentes, seis en Historia del Arte y uno en Educación Primaria, que se dedicaron fundamentalmente a tomar apuntes.

Becas específicas sin solicitudes

En materia de becas, la UCO sí ha venido apostando por becas específicas dirigidas a los propios alumnos con discapacidad, en el apartado de las becas de excelencia académica del Plan de Becas propio de la UCO del pasado curso y del anterior. Becas para proyectos promovidos por estos estudiantes para el fomento de la inclusión social del alumnado con discapacidad, dotadas el pasado año con 350 euros al mes, pero que este año se han retirado ante la ausencia de solicitudes registrada, según ha informado el vicerrector de Estudiantes de la UCO, Alfonso Zamorano.

Sin embargo, esto no quiere decir que la Universidad no esté trabajando en un nuevo plan de ayudas para este colectivo, como indican tanto el vicerrector como la directora de la UNEI, y, en cualquier caso, la cantidad asignada para estas becas el pasado curso se destinará a más recursos de apoyo para estos alumnos.

Barreras arquitectónicas

Por lo que respecta a las barreras arquitectónicas, la UCO ha ido mejorando mucho en los últimos años, a la par que se ha ido garantizando, y aumentando, los mínimos de accesibilidad establecidos en la normativa vigente, sobre todo en aquellos edificios de nueva construcción como el edificio UCO-Vial Norte, sede de varios servicios universitarios como la Oficina de Prácticas en Empresa y Empleabilidad (UCOPREM2) y UCOidiomas. Rampa de acceso en el lateral de la entrada a la Facultad de Ciencias de la Educación.

Así, todos los centros y campus disponen ya de rampas de acceso, ascensores, mesas adaptadas, aseos para minusválidos, etc.; y, por mencionar mejoras que se han ido produciendo, las obras llevadas a cabo en el curso 2009-2010 en la Facultad de Filosofía y Letras permitieron la eliminación de barreras arquitectónicas en este edificio, uno de los más antiguos que alberga un Centro de la UCO.

Hace ya varios años, la UCO, con vistas a la puesta en marcha de su Plan de Accesibilidad, realizó un estudio sobre la situación de las barreras arquitectónicas, ya superado; aunque actualmente está en marcha un nuevo estudio en profundidad al respecto, para lo cual la UNEI está en conversaciones con la ONCE para planificar su ejecución, según informa María García-Cano.

No obstante, todos los centros de la UCO cuentan ya con medidas de accesibilidad, y la única asignatura pendiente se encontraría en las instalaciones del alojamiento universitario, en los Colegios Mayores, “que ya son accesibles para algunas discapacidades, pero no para otras”, indica la directora de la UNEI. Acceso a los Colegios Mayores de Nuestra Señora de La Asunción.

De igual manera, desde el CEU se indica que recientemente los representantes estudiantiles no han realizado ningún estudio o informe sobre el tema, y que no se vienen registrando quejas o reclamaciones relevantes por parte de los alumnos con discapacidad. No obstante, esto no quiere decir que el tema no ocupe y preocupe al CEU, ya que, como indicaba su presidenta ahora saliente, Julia Herrera, a comienzos del pasado curso, hay que seguir trabajando por “facilitar y mejorar la integración de las personas con funcionalidad diferencial en las distintas actividades universitarias”.

Apuesta por la integración de estos estudiantes que, como en otros órdenes de la vida, han tenido más dificultades que la media para poder acceder a la universidad; aunque, en palabras de Arabia Serrano, “lo más importante, tengas o no una discapacidad, es tener ilusión por lo que quieres conseguir, porque si tienes ilusión, aunque te pongan barreras y dificultades, se puede conseguir”.


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