Narváez: “no podemos seguir sufriendo una fuga de cerebros”

Narváez: “no podemos seguir sufriendo una fuga de cerebros”


Entre mucetas de colores los nervios de los casi 100 nuevos doctores de la Universidad de Málaga se preparaban a la entrada del Paraninfo para su investidura. Un acto independiente y exclusivo para doblar la importancia que estas investiduras tienen para la comunidad universitaria, que renueva así su cantera de doctores. Los asientos llenos de familiares y todos los decanos y directores de centros para recibirlos, un acto cargado de intensidad donde José Ángel Narváez, rector de la UMA, consiguió los aplausos del público con una llamada a la retención del talento académico.

La Universidad de Málaga celebra la investidura de nuevos doctores en un acto donde el rector de la UMA, José Ángel Narváez resalta el compromiso con la retención del talento

Llegada de la comitiva de directores y decanos de centro

Siguiendo el protocolo, el secretario general de la UMA, Miguel Porras Fernández, leía la legislación que dotaba de rango institucional los nuevos nombramientos, para dar paso al vicerrector de Estudios de Posgrado, Gaspar Garrote, encargado de la laudatio. Un discurso donde las palabras fueron protagonistas con sus definiciones y giros lingüísticos, denostando la procedencia humanística de su autor. Destacando los pilares de la investigación científica, Garrote subrayó la preparación que los nuevos doctores presentan tras sus lecturas de tesis, enfocándose en cómo esta les servirá para el resto de sus carreras.

Forjas conocimientos y trasladarlos a la universidad. Esas fueron las claves que el vicerrector malagueño quiso impulsar en su discurso para que fueran tenidas en cuenta por la nueva cantera de doctores, destacando como

“cada uno de nosotras, aislado, desconoce más materia que las escasas que domina; pero, unidos, lo sabemos todo. Y mañana, algo más”

Desde cualquiera de las ramas del conocimiento, donde se hizo especial mención a la inclusión de las artes, Garrote llamó a la interdisciplinariedad y la continua formación, necesarias para que la sociedad sea consciente de los avances que se hacen desde las aulas y laboratorios. Demostrando así que el trabajo en la ciencia es una labor continua que nunca para y cuya matriz está en constante cambio.

Coronados de birretes

Tras el discurso del vicerrector, uno a uno pasaron los 98 nuevos doctores, de los 372 que han leído su tesis en la Universidad de Málaga en el año 2016/2017. De las manos del rector recibieron las insignias que les otorga su nuevo estatus: el birrete laureado, los guantes blancos de pureza, la credencial de doctor y el “abrazo de fraternidad“, gesto por el cual se les reconocía como miembros de pleno derecho en la vida investigadora de la UMA.

Por facultades y centros estuvieron acompañados por sus decanos y directores, quienes los presentaron ante la mesa sirviéndoles de apoyo. Para algunos, los birretes de talla única bailaban en sus coronillas, mientras que otros veían aumentar en demasía la altura al serles impuestos. Los aplausos y vítores de los familiares, los cuales recibieron el agradecimiento directo en los discursos de la jornada, ponían punto y final a lo que para muchos ha sido años de trabajo y reclusión en el estudio.

Destaca que, aunque la diferencia entre números de mujeres y hombres no suponía grandes saltos de forma general, sí lo hacía a la hora de dividir en ramas. Es así como mientras las doctoras en Derecho eran mayoría femenina, escaseaban en las ramas de ingeniería.

En defensa de la universidad pública

El esperado turno de José Ángel Narváez, apartado del protocolo académico por motivos de salud, sirvió de repaso ante toda la actualidad académica que ha llegado a los medios generalistas en los últimos meses.

Así, Narváez se refirió a los escándalos de falsificación de títulos de ciertas instituciones, recalcando como estos comportamientos se alejan de los verdaderos valores de la universidad pública, donde debe primar la ética. A los nuevos doctorados les subrayó la importancia y honor de sus títulos, señalando que:

“el título de Doctor que habéis conseguido es el reconocimiento de vuestros méritos, es la certificación de vuestro conocimiento y de vuestra formación, es el resultado de vuestro trabajo”

La Universidad de Málaga celebra la investidura de nuevos doctores en un acto donde el rector de la UMA, José Ángel Narváez resalta el compromiso con la retención del talento

José Ángel Narváez durante su discurso

Asimismo, el rector de la UMA destacó la necesidad de “reclamar la necesidad y la importancia de los valores sociales y éticos de los estudiantes, que hoy sois vosotros, los nuevos doctores, en los miembros de la comunidad universitaria y en la sociedad en general. De esta forma se remarcó la labor que los investigadores hacen desde las universidades, no siendo estas “meros centros de formación, sino lugares donde se investiga para crear conocimiento”.

La financiación pública así como el carácter de acceso igualitario también tuvo su lugar en el discurso de Narváez, quien desde la labor investigadora que se realiza en las instituciones académicas reforzó la idea que expone que “no se puede hablar de Universidad allí donde no existe una actividad investigadora contrastada”. Podrían estar estas palabras ligadas a las voces de ciertos sectores que demandan una universidad privada en Málaga, instituciones dedicadas en su mayoría solo a la docencia y expedición de títulos.

En esta línea, el rector malagueño se refirió directamente a los gestores públicos, comparando la inversión que en España se hace en conocimiento con la que se realiza en otros países. La diferencia, humillante para España, servía a Narváez para resaltar que “los países más fuertes son los que más están invirtiendo en ciencia y conocimiento. Son aquellos que mejor reconocen y valoran el papel de sus universidades públicas”.

Reconocimiento al talento

En su discurso, el rector de la UMA dedicó una especial referencia al futuro de los nuevos doctores. Con la mirada de sus familiares al frente, Narváez se dirigió también a ellos cuando expuso la realidad que impera en España de “fuga de cerebros”. De esta forma, destacó la importancia de invertir en el talento y su retención, como forma de “avanzar, crecer y hacer sociedades mejores y más fuertes”.

Una inversión en personal que haga del país un competir de nivel, luchando así con al realidad que cada día afecta a más investigadores españoles, los cuales se ven forzados a salir del país, no para formarse sino para buscar una opción laboral segura que les permita vivir dignamente de su trabajo.

“La fortuna juega siempre a favor del talento, de las mentes preparadas como las vuestras. Pero también a favor de los países que saben ver esto. Porque saben que, por encima de cualquier cambio, de cualquier contingencia, el valor de la universidad pública determinará el valor y la potencia de la sociedad en el futuro“, exponía Narváez. Las últimas palabras del rector, antes de dar por finalizado el acto, volvía a referir la confianza que la institución tiene con su personal: “la sociedad, toda la sociedad, tiene que apostar por vosotros. Porque a todos nos va mucho en ello”.


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