Investigadores españoles participan en diversos proyectos internacionales para frenar la expansión del coronavirus

Investigadores españoles participan en diversos proyectos internacionales para frenar la expansión del coronavirus


Centros públicos de investigación españoles colaboran en diversos proyectos internacionales para frenar la expansión del coronavirus. El objetivo es aunar los esfuerzos científicos, a escala mundial, entre los principales centros de referencia científica y agentes del conocimiento para fomentar la investigación tanto en el diagnóstico, como en el tratamiento, el desarrollo de vacunas para afrontar las consecuencias del COVID-19 y la transferencia de conocimiento en este ámbito.

La Comisión Europea ha hecho públicas diversas convocatorias, desde el pasado mes de enero, dirigidas precisamente a movilizar recursos tanto materiales como humanos con este fin. Así, en el campo del diagnóstico colaboran diversos expertos del Instituto de Salud Carlos III y el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2). En el primero de estos organismos, el Centro Nacional de Microbiología (CNM) ha desarrollado un programa de validación de técnicas comerciales para la detección del SARS-CoV2 (virus causante de la dolencia infecciosa conocida como COVID-19) en muestras clínicas, que da respuesta a la necesidad de contar con kits diagnósticos en el menor tiempo posible. En este sentido el CNM ha desarrollado un panel de controles positivos y negativos que permite analizar la efectividad diagnóstica de las técnicas comerciales y conocer su sensibilidad, especificidad y límite. El ISCIII, en colaboración con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, emitirá informes sobre la fiabilidad diagnóstica de estos test comerciales que no han podido obtener todavía el sello de la Comisión Europea, y cuya eventual puesta en marcha puede disminuir los posibles problemas de desabastecimiento.

Por otra parte, el ICN2 coordina un proyecto que trabaja en el diagnóstico rápido y monitorización del coronavirus, en cooperación con Italia y Francia, y en el que también participa como ‘partner’ la Universidad de Barcelona. Este proyecto, denominado CONVAT, tiene como objetivo ofrecer un nuevo dispositivo basado en nanotecnología biosensora óptica para detectar el coronavirus en 30 minutos y a partir de la muestra del paciente y sin necesidad de realizar los análisis en laboratorios clínicos.

Diagnóstico, tratamiento, vacunas y transferencia de conocimiento

Igualmente, el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC ha sido seleccionado por la Comisión Europea para participar en el proyecto ‘Monoclonal Antibodies against 2019-New Coronavirus’ (MANCO). Esta investigación aspira a identificar anticuerpos para utilizar de forma preventiva o terapéutica en respuesta a la epidemia causada por el nuevo virus. Otro proyecto europeo, dentro del ámbito del tratamiento, está enfocado en el diseño avanzado de medicamentos y fármacos asistido por computadora. En el miso participan el Barcelona Supercomputing Center (del Centro Nacional de Supercomputación) además de CINECA y JÜLICH, así como otros centros especializados en bioinformática, biología molecular y universidades de Italia, Bélgica, Portugal, Alemania, República Checa y Suecia.

En lo que se refiere al trabajo de investigación para el desarrollo de futuras vacunas, expertos del mencionado Centro Nacional de Biotecnología tienen en marcha un proyecto, desde el pasado 31 de enero, denominado PIE-CORONAVIRUS. La finalidad del mismo es estudiar los mecanismos de patogénesis del coronavirus SARS-CoV2 con el propósito de eliminar de su genoma los genes responsables de la virulencia. De esta manera el equipo español ya ha completado el diseño de la estrategia para reconstruir el genoma del virus a partir de fragmentos de ADN sintetizados químicamente y espera realizar la ingeniería del genoma completo y de las variantes atenuadas en unas seis u ocho semanas. El Instituto de Salud Carlos III está también implicado en un proyecto europeo que tiene como meta constituir una red multidisciplinar para la investigación, prevención y control del COVID-19.

Por otra parte, varias compañías farmacéuticas españolas han expresado su interés en mantener colaboraciones con el Centro Nacional de Biotecnología y ya están produciendo resultados. En concreto, diversos grupos de trabajo han demostrado in vitro que el fármaco Aplidin (plitidepsina), descubierto por la farmacéutica española Pharmamar, y usado para tratar el mieloma múltiple, logra frenar la multiplicación del coronavirus HcoV-229E, que pertenece a la familia del nuevo coronavirus que ha provocado la pandemia. Ahora, los investigadores van a estudiar si este fármaco es efectivo también contra el coronavirus SARS, muy similar al SARS-CoV2, que causa la enfermedad COVID-19.


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