Investigadores de la UCO evalúan los sistemas de riego por telecontrol

Investigadores de la UCO evalúan los sistemas de riego por telecontrol


Un grupo de investigación, en el que participan los investigadores del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba Emilio Camacho y Juan Antonio Rodríguez Díaz, ha decidido evaluar el éxito o fracaso de los sistemas de riego por telecontrol y medición de datos en comunidades de regantes con la intención de conocer si han cumplido sus objetivos y de buscar cuáles serían las mejoras necesarias.

Entre 2005 y 2010, y siguiendo la senda de los planes de modernización del regadío, se instalan en España los primeros sistemas de riego por telecontrol y telemetría en un total de 260 comunidades de regantes. Con un área total de en torno a un millón de hectáreas, estos sistemas de riego por telecontrol empezaron a funcionar con el objetivo de facilitar la vida en el campo, pero ¿realmente lo han conseguido?, esa es la finalidad de esta investigación.

Los sistemas de riego por telecontrol está formado por una estación de control, que suele ser un ordenador, comunicado con una red de nodos que se extiende por la zona regada. Mientras que en la telemetría o telemedida lo que se hace en estos nodos es medir una serie de variables como el agua usada o los caudales, el telecontrol permite actuar sobre ciertos parámetros a través de una válvula hidráulica.

Sistemas de riego por telecontrol

Con un resultado positivo, este tipo de instalaciones está siendo utilizado por la mayoría de las comunidades de regantes en sus riegos rutinarios. A pesar del aprobado general que se extrae del cuestionario de 110 preguntas al que 84 comunidades de regantes esparcidas por toda España (como las cordobesas de Genil, Cabra, Bembézar o Fuente Palmera) dejan entrever problemas con el uso del telecontrol y la telemedida.

En el 15% de estas comunidades encuestadas las instalaciones están en desuso y en otro 19% de ellas el sistema no es capaz de controlar más de la mitad de las válvulas hidráulicas. El abandono y la falta de mantenimiento se derivan de un problema de adaptación ya que si los agricultores no le ven la utilidad concreta a esta tecnología, que requiere de cierto esfuerzo en su mantenimiento debido a su corta esperanza de vida, acaba siendo desechada.

Para Camacho, una de las cuestiones más importantes es el uso eficiente del agua y de energía que esta tecnología lleva apareada. “Con el uso rutinario, los sistemas de riego por telecontrol han conseguido ahorrar en uno de los costes principales de las comunidades de regantes, que es la factura energética. Por tanto, este modo de trabajar, además de facilitar la vida del agricultor, contribuye a crear una agricultura sostenible y unos sistemas de manejo más respetuosos con el planeta”, ha indicado.

Líneas de futuro

El desembolso 250 millones de euros compartido entre gobiernos y comunidades de regantes que la implantación de este sistema supuso, imprime una apariencia social en este trabajo que serviría como herramienta de evaluación de las políticas públicas, en este caso, ratificada por las partes implicadas. Además, gracias a este trabajo se establecen las líneas de futuro necesarias para que la implantación sea total.

Por un lado, se establece la necesidad de una estandarización que haga que las instalaciones homogeneícen procedimientos. Esto, junto al establecimiento de un periodo de garantía amplio y la formación continuada a los usuarios del telecontrol y la telemedida, evitaría el riesgo de abandono. Así esto, junto a la evolución tecnológica que ha permitido pasar del cable al uso de tecnología móvil que permite tener los datos actualizados al minuto, da robustez y con perspectivas de futuro a esta modernización del regadío.


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