Itziar Castro: “Prefiero que me llamen por gorda y poder hacer personajes de todo tipo”

Itziar Castro: “Prefiero que me llamen por gorda y poder hacer personajes de todo tipo”


En un mundo, el del espectáculo, de cuerpos perfectos y apolíneos, hay una nota disonante. Con más de 20 años de carrera y nominada a un Goya a mejor actriz revelación por ‘Pieles’, Itziar Castro ha conseguido elevarse a lo más alto en este mundo. Con solo tres años ya tenía claro que su mundo era el espectáculo. Polémica en las redes, se muestra igual en ellas que en la vida real. Hablamos con ella en el Festival de Málaga para conocer un poco más de su persona y su papel en ‘¿Qué te juegas?’, la película de Inés de León que se ha estrenado en el Festival.

Observando su Instagram, hay personas que le dan consejos sobre adelgazar e incluso se ofrecen a “ayudarle” ¿no está cansada de responder a esos comentarios?

Hay algunos contesto, y hay otros que no, y otros que borro directamente. No necesito ayuda de nadie. Tengo suficiente con la gente que quiero y tengo alrededor, un equipo estupendo de médicos. Cada uno es libre en las redes, ya que están para que la gente comente lo que quiera. Yo tengo la capacidad de gestionarlo, decir si, no o me da igual.

¿Iztiar qué me cuenta de su papel en ‘¿Qué te juegas?’? ¿ Cómo es trabajar con Inés de León?

Es un papel muy chiquitito, pero es un bomboncito. Para una comedia que cada aparición, de las tres que tengo, haya risas aseguradas es un ‘hat-trick’, así que muy contenta. Estoy muy contenta de estar en Málaga con Inés de León, una directora maravillosa de la cual soy compañera y amiga y me hace mucha ilusión que estrene su ópera primera como directora. Ella es fantástica, divertida, entregada, le gusta lo que hace, le gusta el proyecto, o sea es un lujo.

¿Siempre ha querido dedicarse al mundo del espectáculo? ¿En qué otra cosa cree que sería buena?

Sí, desde pequeña. Aunque hubo una época de mi vida que quería ser tenista también, porque practicaba mucho deporte. Me imaginé que podía ser famosa jugando al tenis, y luego así ser actriz. Luego vi que es incompatible el mundo artístico con el deporte de élite. No se si hubiera sido buena en otra cosa, lo que sí se es que todo lo que hago lo hago al 200%, entonces me implico tanto que suelo ser buena en casi todo lo que me propongo. Pero no porque quiera ser buena por algo, sino por la intensidad, las ganas y la dedicación. He hecho cosas de hostelería, cosas de producción, directora de casting… En realidad soy de las que si me comprometo con algo voy hasta el final, y sobre todo a nivel profesional. Bien o mal es algo que los otros dirán pero siempre desde todas las consecuencias.

Hay personas que piensan que Itziar solo es actriz, pero la realidad es que hace muchas cosas ¿en qué se siente más cómoda?

Depende del proyecto. Por lo que soy actriz es porque tengo una necesidad imperiosa de ser todo en esta vida, y la única opción que me deja ser filósofa, anestesista, luchadora de sumo, astronauta, cirujana, cualquier barbaridad… Es precisamente la interpretación. A esto le sumamos que este año estoy en una comedia, una serie, un musical, una película de terror y un drama. Lo más divertido es poder cambiar y no quedarse solo con un género.

¿Con qué personaje de todos los que ha hecho se queda?

Me quedo con tres. El primero sería, Ana de ‘Matar a Dios’. Luego, con Goya de ‘Vis a Vis‘. Por último con Itziar de ‘Pieles’, que está escrito para mi con mi nombre. Haría un personaje entero con los tres.

Si pudiera elegir un papel, cualquiera, de un filme ya existente ¿cuál elegiría?

Si me hubieses preguntado esto algunos años antes te hubiese dicho Tracy de ‘Hairspray’, que me flipa. Ahora creo que ya tengo una edad mayor para este papel, con 42 años creo que estoy en el límite. Ahora me quedaría con el personaje de Kathy Bates en ‘Misery’, que me parece espectacular.

Si se escribiera algún personaje para si misma ¿cuál sería?

Ya me escribí un personaje de un espectáculo que se llamaba ‘Subterráneas’ que era sobre las mujeres en la Guerra Civil Española. Me escribí una niña de nueve años que le hablaba al público de cómo vivía las bombas cuando caían, cómo vivía el hambre… Me siento muy orgullosa de ese papel porque con mi físico hacer de una niña de nueve años que pasa hambre no es muy creíble. Carmen Elías cuando vino a ver la obra me dijo “he visto a una niña de nueve años que está muerta de hambre”, me pareció muy bonito porque era un homenaje.

¿Estaba inspirado en alguien ese papel?

Estaba inspirado en varias personas: primero en mi padre, que nació en la guerra en medio de las bombas; luego en Encarnació Martorell, considerada la Ana Frank catalana. La primera vez que hice este papel, tuve la suerte de estrenarlo delante de ella. Nunca he estado tan nerviosa. Explicar sus anécdotas y vivencias delante de ella era difícil. Se sintió muy honrada de que lo hiciera. Es de las cosas más bonitas y complicadas que he hecho.

¿Cómo lleva los ‘haters’?

Pues igual que los ‘lovers’. Es curioso ese mundo, muchas veces me preguntan “¿por qué contestas?”. Más de una vez cuando contesto se dan cuenta y me piden disculpas. Es muy fácil decir algo, pero cuando les contestas ven que eres una persona real y dicen “ay perdona es que no lo había entendido así”. Entonces a veces les contesto y a veces no. La verdad que hay algunos ‘haters’ que son divertidos, tienen mala leche pero con gracia. Cuanta más exposición tienes, más ‘haters’ tienes, al final piensas que va dentro del pack.

¿Alguna vez ser mujer le ha supuesto un problema en esta profesión?

Dificultades cada día. Ser mujer en una sociedad patriarcal es cada día complejo, y en el mundo artístico también. Porque no hay los mismos personajes, no están considerada de los mismos tipos… Yo tengo una ventaja, que a la vez es mi desventaja, ser diferente me da la posibilidad de hacer personajes diferentes y no estoy dentro de esa obligación del físico, por eso soy un poco más libre. Así que, las personajes protagonistas “pibones” lo tienen más difícil.

En las redes suele hacer denuncias sociales ¿cree que es importante el papel de las personas conocidas para hacer pensar a la gente?

La palabra denuncia no me gusta, yo creo que la denuncia es un tema legal, si no vas a una comisaría y pones una denuncia no tiene lugar. Yo en las redes soy como en persona, digo lo que pienso y siento y comparto lo que creo que es necesario e importante. Cuando tenemos un altavoz público y llegamos a muchas personas, tenemos la ética y moral de ayudar a otras personas. Pero creo que no debe ser una obligación, a cada uno le tiene que nacer. A veces nos llegan mensajes tipo “por favor hazte un vídeo para x petición”, y les contestas que no estás de acuerdo con esa petición y se enfadan. Yo tengo la obligación de apoyar en lo que yo creo que tengo que involucrarme, no lo que me impongan.

¿En qué proyectos trabaja actualmente, Itziar?

Tengo una serie de la que no se puede hablar aún, para empezar a rodar a partir de abril. También voy a estar en Mérida en un espectáculo musical que se llama ‘La corte del Faraón’, dirigido por mi primer director hace 23 años, y me hace mucha ilusión trabajar con él. El estreno inminente de ‘Terror y Fería’ de Benja de la Rosa y los Javis, y también el estreno inminente de ‘Déjate llevar’ de Leticia Dolera. Además tengo una peli en Chile.

¿Qué le diría a alguien se que quiera dedicar a esto y no sepa muy bien por donde empezar?

Si tiene un sueño que vaya a por el, y aunque le digan que no que vaya a por el sí porque el no ya lo tenemos. Que nadie te diga que no puedes.

Itziar, muchos de sus personajes son cómicos ¿con qué tipo de humor se identifica?

Si lo pongo en una balanza no he hecho más personajes cómicos que de otro tipo. Una de las ventajas de tener un físico diferente es que a mi siempre me han llamado por el físico y no por la etiqueta de cómica o dramática. Por ejemplo, si te pasa como a Silvia Abril que te ponen la etiqueta de cómica es muy difícil que te llamen para dramática. Así que, prefiero que me llamen por gorda y poder hacer pelis dramáticas, cómicas y de todos los estilos. Lo que nos gusta a las actrices es trabajar en el abanico de emociones.

En un momento con los límites del humor muy marcado, ¿cree que el humor debe tener límites?

Primero hay que saber reirse, el humor es super necesario para la vida, hay que saber reirse y reirse de uno mismo. Creo que en el humor no debería haber límites. También es cierto que si alguien se siente ofendido está bien pedirle disculpas. Es un tema muy personal.

¿Alguna vez ha pensado en dirigir?

He dirigido teatro y algunas piezas audiovisuales, pero no he dirigido ningún largometraje. Pero sí, yo dirigiré porque tengo muchas ganas de dirigir, pero tengo que pensar mucho el proyecto que quiero dirigir y con el cuál me quiero mostrar como directora. Pero sí, está ahí.


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