“El cerebro siempre presta más atención a lo que decimos sin palabras”

“El cerebro siempre presta más atención a lo que decimos sin palabras”


El experto en oratoria y comunicación no verbal, José Luis Martín Ovejero, imparte una conferencia en el Aula de Debate de la UJA en la que muestra diversas técnicas para mejorar la capacidad de comunicar. “La comunicación no verbal tiene mucho más valor que la verbal”, explica Ovejero, que es uno de los mayores especialistas en este ámbito a nivel nacional y que ha estado en numerosos programas televisivos analizando la forma en que se comunican políticos como Pablo Iglesias, Pablo Casado, Soraya Sáenz, Donald Trump o Albert rivera, entre otros. “La comunicación no verbal no sólo te permite ser más efectivo en tu forma de expresarte, sino que también te permite leer a las personas”, destaca.

“Son tres las principales claves para ser un buen orador, naturalidad, no dejar nunca de ser uno mismo, sinceridad, decir lo que sientes, la verdad, y brevedad”, explica Martín Ovejero, quien destaca que el comportamiento, la mirada, el uso de la voz, el movimiento de las manos y otros aspectos son una parte fundamental del proceso comunicativo. “Comunicar no se basa sólo en transmitir ideas, sino también en transmitir emociones”, destaca. El experto detalla que hay diversos estudios científicos que han demostrado que cuando se produce una incoherencia entre los que decimos verbalmente y lo que estamos comunicando de manera no verbal el cerebro se fija en mucha mayor proporción (más del 90%) en la comunicación no verbal.

Técnicas y estrategias

¿Qué hacer con las manos? Es una de las cuestiones más frecuentes a la hora de comunicarse con un público. “Las manos no hay que esconderlas ni dejarlas quietas, hay que dejarlas que hablen, que ilustren el mensaje que estamos transmitiendo”, subraya. El uso que se hace de la voz es otro factor clave. “Hay que poner colores a la voz, usar matices, cambiar el tono, el volumen, la velocidad, hacer pausas y jugar con todas estas posibilidades”. El silencio, por otra parte, es también un gran aliado para ayudarnos a comunicar con efectividad. “El silencio es una poderosa arma de control para el orador, nos permite entre otras cosas generar pausas para pensar y para la reflexión”, añade el experto.

Uno de los grandes miedos a la hora de enfrentarse a un público es quedarse en blanco. Martín Ovejero explica que eso sucede habitualmente cuando el orador ha memorizado las palabras del mensaje que quiere compartir, y durante su dicción olvida alguna de ellas y pierde el ritmo, “hay que pensar en ideas, no en palabras”, detalla al respecto. Otras técnicas para mejorar la comunicación son el uso de la rima, “el cerebro entiende y memoriza mejor las frases rimadas”, el uso del ‘porque’ para generar puntos de convicción, o el correcto uso del ‘pero’, “hay que utilizarlo como aliado diciendo primero lo malo, después el pero, y luego lo bueno, de manera que genere un efecto positivo”.

Es igualmente importante usar palabras que evoquen imágenes, abogar por la sencillez, utilizar preguntas durante el discurso y aprovechar el efecto hipnótico que tienen las anécdotas personales, “siempre sinceras y nunca inventadas”, apunta el experto. Así como mantener el efecto de primacía, de manera que cuando haya que enumerar diversas características siempre se empiece por lo más importante, y cuidar detalles básicos, como por ejemplo prevenir la acumulación de sudor en las axilas y otros detalles. Martín Ovejero recalca que conocer estas y otras técnicas psicológicas ayuda enormemente a la comunicación, además de a analizar al interlocutor. “La clave no está en pensar cómo utilizar estas estrategias para sacar provecho, sino en dejarse llevar por la intuición y tener muy en cuenta que el cerebro se fija mucho más en cómo decimos las cosas que en lo que decimos”.


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