Juan García: “Creo que no hemos terminado de entender lo que significa Bolonia, tampoco el profesorado”

Juan García: “Creo que no hemos terminado de entender lo que significa Bolonia, tampoco el profesorado”



Más accesibles, especializados y enfocados a responder las demandas de una sociedad cada vez más rápida y cambiante. Así son muchos de los títulos de posgrado que hoy en día se pueden encontrar en la mayoría de universidades de España. Formación superior, que cada vez eligen más estudiantes universitarios tras graduarse, por la que le preguntamos a Juan García, vicerrector de Enseñanzas Oficiales y Formación Continua de la Universidad de Almería.

Hoy en día muchos optan por realizar un máster. ¿Considera que es una elección personal, vocacional o por ‘rellenar currículum’?
Mi impresión es, como en otras elecciones, que un poco de todo. De todas formas, yo hablaría de completar el currículum, porque a veces es involuntario. Es decir, realizar un máster es una exigencia de la regulación profesional.

¿El aumento del número de matriculas podría ser por el supuesto final de la crísis económica?
Más que el final de la crisis, lo que tiene un efecto relevante es la política de precios a la baja de las matrículas de máster aplicada por la Junta de Andalucía.

A pesar de esa bajada de precios, ¿la poca inversión estatal en investigación influye a la hora de elegir ramas investigadoras o hacer doctorados?
Influye relativamente, porque el perfil investigador no siempre es de alumnos recién graduados. Por tanto, se acerca alumnado con carreras profesionales ya iniciadas.

¿Y a qué se debe que los posgrados sean más accesibles? Antes un máster era una ‘formación de élite’.
Las matrículas de los posgrados en las Universidades Públicas de Andalucía han dejado de ser un impedimento por motivos económicos. Además, tiene sentido la formación de profesionales en posgrado porque, con carácter general, la formación universitaria estaba en cinco años de licenciatura. Con Bolonia, se desplaza la formación más especializada al máster.

Ahora que menciona la especialización, hablando con estudiantes de posgrado comentan que tienen muchas asignaturas, pero de muy corta duración. ¿Cómo ayuda eso a la especialización de un máster?
Creo que no hemos terminado de entender lo que significa Bolonia, quizás, tampoco por parte de nuestro profesorado. Un asignatura de 3 ECTS, aunque suponga 45 horas de clase presencial, se supone que hay una dedicación del alumno de 75 horas para profundizar en los materiales, bibliografías facilitadas y evaluación. Creo que seguimos instalados en solo lo que se da en clase y lo que ‘entra o no’ para evaluación.

En ese ámbito, ¿la FP sería competencia directa?
No lo creo. Otra cosa es que debido a la precarización laboral y otros aspectos económicos, los universitarios estén ocupando puestos que en buena lógica serian de Formación Profesional.

Bueno, casi siempre el camino a seguir ha sido dar el salto de FP a la Universidad. Tras graduarse, ¿algunos dan también ese salto a una FP para especializarse?
No tengo datos sobre ese salto de la Universidad a FP. Si eso es así, significa que algo ha fallado en los procesos de orientación de los niveles preuniversitarios.

Lo que sí está claro es que un posgrado requiere dedicación y mucho trabajo. ¿Se valora como se debería?
No creo que sea solo problema del posgrado. Creo que se ha perdido reconocimiento de la formación universitaria, o mejor dicho, desde el punto de vista salarial se ha vuelto más ‘low cost’, como ha pasado en otras facetas de la economía.

Si hablamos sobre reconocimiento, el ‘Caso Cifuentes’ es ineludible. ¿Ha repercutido en la visión social de los posgrados?
El caso Cifuentes es una anécdota dentro del sistema universitario, y a medio y largo plazo no creo que repercuta. No obstante, siempre es bueno abrir debates sobre lo que ha fallado y cómo prevenirlo, en todas las universidades, también en la privadas.
Algunos aprovechan el debate para desprestigiar e intentar controlar políticamente la Universidad, y la solución podría pasar por más independencia universitaria y rendición de cuentas.

Volviendo a lo estrictamente académico, ¿hacia dónde se dirigen las nuevas tendencias en posgrados?
No descubro nada al decir que hacia todo lo tecnológico y científico. Pero al igual que sucede con los grados de Ciencias y Tecnología, no siempre son los que más alumnos tienen. Hay más demanda en ramas de Ciencias Sociales y Salud, e incluso en Humanidades. De todas formas, esas tendencias se ven antes en Formación Continua, por eso es importante también esta formación de posgrado.

Entonces, ¿hay másteres que se quedan obsoletos? ¿Tienen una ‘vida media’?
Dependen de los sectores, pero obviamente siempre se necesita renovar. Por ponerte un ejemplo, nosotros en tres años, hemos renovado más de un tercio de la oferta de másteres, y eso que algunos son regulados y dependen del BOE.

Con más de una treintena de títulos de posgrado, un tercio en tres años es una renovación considerable… Está claro que la sociedad y la creación de nuevas profesiones avanzan muy rápido. ¿Las instituciones tienen capacidad suficiente para responder a esos cambios con nuevos títulos?
Hay capacidad suficiente, lo que creo que se necesita es más implicación de los sectores productivos en la universidad. Pero eso no solo consiste en pedir a la Universidad que haga esto o aquello; significa aportar, incluso económicamente, para perfilar a los profesionales de futuro.

Eso tiene un nombre y es bien conocido en FP, se llama Formación Dual. Modestamente, creo que la Universidad de Almería, junto con el tejido productivo, está avanzando en esos procesos.

En cuanto a la respuesta de la UAL a las demandas de la sociedad, el curso que viene hay tres másteres nuevos. ¿Cómo se han decantado por ellos?
Dos son señas de identidad de la Universidad (Migraciones e Investigación Química) y el otro, de Historia, responde a la evolución lógica de que Historia apareció en nuestro mapa de titulaciones de grado, y por tanto necesita una especialización postgraduada.

También está sonando mucho la futura, aunque no inminente, Facultad de Medicina en la Universidad de Almería. ¿La formación sanitaria, a todos los niveles, será una apuesta factible?
Ya se está haciendo, tenemos varios másteres en esa rama, dos doctorados, etc. El reto de la implantación de Medicina no está en el posgrado, está en el Grado.

Para finalizar, el curso que viene hay elecciones, hipotéticamente… ¿acciones como la de incorporar nuevos títulos podrían ser una ayuda para la campaña’?
A mi nadie me ha dicho, ni yo le he transmitido a nadie, que se implanten nuevos títulos por cuestiones de campaña. Lo que sí tenemos es que la Junta de Andalucía, por primera vez, nos ha exigido un plan plurianaual de titulaciones a implantar desde el curso 2020/21 al 2022/23, y en eso estamos; y en ese contexto ha aparecido el tema de Medicina, entre otros.

De hecho, a veces, este tipo de planificaciones puede ser contraproducente para las campañas, porque en estos procesos alguien se siente ‘damnificado’.


Compartir

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *