Cinco estudiantes elegirán el mejor cortometraje del Fancine 2019

Cinco estudiantes elegirán el mejor cortometraje del Fancine 2019


Los jóvenes tiene un papel primordial en el Fancine. Como cada año, el Festival de Cine Fantástico de la Universidad de Málaga (Fancine) cuenta con un grupo de estudiantes para formar el jurado joven. Por unos días, los alumnos y alumnas universitarios ofrecen sus críticas a los cortometrajes que participan en el certamen, otorgando el galardón de esta categoría.

En la presente edición, el jurado joven lo componen cinco estudiantes de tres universidades públicas andaluzas. Así, Jaime Vela y Bella Elisa Martín ofrecen sus conocimientos desde el Grado de Cine y Cultura de la Universidad de Córdoba; María Ruíz, participa como estudiante de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, mientras que Alba Harrison lo hace como estudiante de Comunicación Audiovisual de la UMA y Rosa Aragón como alumna del Máster en Creación Audiovisual y Artes Escénicas también de la UMA.

Para los cinco, formar parte del Fancine es “una oportunidad estupenda”, que les abre camino en el sector cinematográfico, formándolos y haciéndoles participes. Tal y como señala Jaime Vela “tenemos la oportunidad de dar rienda suelta a las vicisitudes que tenemos en mente, ofreciendo además el bagaje aprendido en las clases a la hora de analizar las películas”. En su caso, los cinco estudiantes son los encargados de analizar la sección de cortometrajes, que pudieron visualizar en la jornada de ayer martes.

Es importante recalcar que, con su deliberación se decidirán los premios del Proyecto Atalaya, dotados con 3000 euros en cada modalidad. Además, seleccionarán una de las producciones de todo el conjunto para distinguirla con el Méliès de plata que representará a Fancine en los premios Méliès de oro. La resolución de ambos premios se dará mañana jueves en el acto de clausura del Fancine, previsto para las 20:00 horas en el cine Albéniz.

Experiencia desde dentro

Como estudiantes de las áreas de cine y cultura, la experiencia que más recalcan los cinco integrantes del Jurado Joven es la posibilidad de “ver todo desde dentro”. Así, Alba Harrison expone que “he participado en otros jurados jóvenes, pero al ser solo cinco miembros este permite expresarte mucho más y mostrar las decisiones“, una postura a la que Rosa Aragón suma que “puedes conocer los diferentes puntos de vista de tus compañeros y analizar otras posiciones que a lo mejor no has tenido en cuenta”. 

Para la decisión, el jurado joven dispone de un día de deliberación tras ver los cortometrajes. “Si es verdad que nos hubiera gustado tener un pase más, a parte del que hemos visto junto al propio público, para analizar los detalles y comparar los puntos de vista”, expone Bella Elisa Martín. Para cada uno de los miembros del jurado, elegir al mejor corto viene por diferentes decisiones. Así, “para mi es mucho más difícil descartar que elegir”, señala María Ruíz, mientras que para Alba Harrison “tiene mucha importancia la fotografía, analizar cómo está grabado y la sensación estética que busca transmitir el director“. Una crítica muy parecida a la que hace María Ruíz, quien por sus estudios de Historia del Arte se fija más en “si el director ha sido capaz de transmitir su idea, si ha usado los recursos estéticos para conseguir transmitir sensaciones”. En el caso de Jaime Vela, su decisión se apoya más en la “originalidad de la idea, me gusta tener en cuenta las influencias directas”. Por su parte Bella Elisa se apoya en el guión, mientras que Rosa le suma la dirección de fotografía y el sonido.

Crítica de los críticos

Un trabajo de dos días para lo cual la Universidad de Málaga pone a disposición de los cinco estudiantes todo aquello que necesiten, dándoles la oportunidad de “hacer un trabajo, porque aunque sea dos días lo considero como tal, y además es de nuestro campo“, señala Bella Elisa Martín. Como crítica de los críticos, los cinco estudiantes coinciden en la petición de “estar más días en el festival, nos hubiera gustado poder estar acreditados desde su inauguración para disfrutar del Festival desde el principio”, expone Alba Harrison. En esta línea, Jaime Vela señala que “a los que venimos de fuera entendemos que no se puedan hacer cargo de más gastos, pero sí es verdad que nos hubiera gustado poder asistir a más actividades del Fancine”.

La importancia del Fancine reside en que el único Festival de Cine hecho por una universidad pública, siendo además de los pocos que tratan el género fantásticos y de terror. En este sentido, Jaime Vela suma que “haría falta que se diera más visibilidad a nivel estatal”, pues el Fancine da la posibilidad de “ver obras a las que la gente no está acostumbrada”.

Para las próximas ediciones, este jurado anima a participar a todos los estudiantes en el Festival, pues “desde el principio nos tratan muy bien y nos tienen en cuenta, sin darnos de menos por ser jóvenes“, dando además las “facilidades para apuntarse aunque sea de fuera”. En su caso lo tienen claro y buscarán más festivales de los que formar parte, siendo este el inicio de una futura carrera en el ámbito de la crítica cinematográfica. 


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