“Después de Reino Unido, somos el país que tiene por millón de habitantes más universidades dentro de las mil primeras”

“Después de Reino Unido, somos el país que tiene por millón de habitantes más universidades dentro de las mil primeras”



La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) cuenta desde el pasado mes de mayo con un nuevo presidente. José Carlos Gómez Villamandos suma a su trabajo como rector de la Universidad de Córdoba, la representación de los rectores y rectoras españoles. Un trabajo que, si en épocas tranquilas significa una gran responsabilidad, con la solicitud de una reforma universitaria lleva a Gómez Villamandos a estar entre las personalidades más influyentes a la hora de crear la futura Ley. Con vistas a exponer las necesidades actuales, desde Aula Magna hemos podido entrevistar a al rector de Córdoba, quien nos ha dado las claves del futuro del sistema universitario español.

En ausencia de un Gobierno estable ¿cómo se trabaja entorno a la Ley de Universidades? ¿Se contempla como un trabajo a largo plazo? 

Con el Gobierno actual ya se viene trabajando más que en una ley en soluciones concretas a través de unas mesas. En concreto sobre la Ley de Universidades (LU) hay diálogos pero estos no son formales, sino intercambios de opiniones que son importante para que, cuando haya un Gobierno, si los interlocutores siguen siendo los mismos, tengamos unos avances. Si hubiera otros interlocutores es algo que habría que volver a empezar. En cualquier caso sobre el trabajo de la Ley de Universidades, siendo algo importante en lo que hay que trabajar, no nos tiene que poder la prisa en hacerla, sino que hay que marcar unos objetivos sobre los que se quiere trabajar, unas líneas generales que desarrollar y, sobre todo, tener claro que la Ley es una herramienta que nos debe proyectar hacia el futuro. No puede ser una herramienta para solucionar los problemas actuales, debe ser para contemplar la universidad a medio largo plazo.

El pasado 30 de agosto se reunió con Pedro Sánchez y Pedro Duque y habló de la rendición de cuentas y sobre la importancia de que esta futura Ley tuviera una base financiera ¿cuál es esa base? 

Lo que creemos es que la Ley debe abordarse de forma íntegra. No se entendería hablar del gobierno de la universidad sin hablar de autonomía universitaria, no se puede hablar de autonomía y de gobierno sin hablar de financiación y todo eso además tiene que estar sujeto a una rendición de cuentas, una rendición de cuentas que sea paralela y pareja a la situación financiera y la autonomía. Actualmente las universidades ya rendimos cuentas a través de nuestros Consejos Sociales y en el Claustro, y lo que haría falta es que, con una mayor autonomía y una mayor financiación, a las universidades se nos permitan hacer las cosas de otra forma. Evidentemente hay que rendir cuentas ante la sociedad y las entidades que nos financien. 

La CRUE está presente e implicada en la creación Ley de Universidades pero luego no está presente en la Conferencia de Políticas Universitarias ¿Cómo es posible esta ausencia?

Es evidente que no estamos dentro de la  Conferencia de Políticas Universitarias ni del Consejo de Política Científica. Es algo que hemos reivindicado, que seguimos reivindicando y que el pasado día 30 de agosto volví a plantear al presidente en funciones y al ministro. No es afán de protagonismo de los que hoy estamos, sino que es un necesario reconocimiento y el tener voz y a la vez escuchar los temas que se tratan.

¿Selectividad única o por CCAA?

Siendo realista, una universidad única con los estatutos de autonomía y la situación de descentralización no es posible. Tenemos el caso de los editores de libros escolares que acaban de denunciar las presiones, esa es realidad. 

Hemos pedido al Ministerio de Educación y al de Ciencia, Innovación y Universidades un estudio para que veamos si realmente hay diferencias y cómo son esas diferencias. No deberíamos ir a una selectividad única, pero sí a trabajar en los mecanismos de coordinación y homologación para que hubiera más homogeneidad en los niveles. Niveles y contenidos son homogéneos porque se ajustan a lo que dice el BOE, pero deberían ser más y comprobar que se cumplen. Todo esto es más factible y coherente. En cualquier caso siempre digo, selectividad es el 40%, el 60% restante es la nota del Bachillerato y ¿quién controla esa nota? al final esa nota tiene más capacidad de influencia para entrar en la universidad. 

Pasando a hablar de atracción del talento ¿podemos fomentar planes de atracción del talento de otros países cuando aquí en España hay problemas para retener el que ya tenemos? Un ejemplo de esto sería la acreditación a catedráticos de algunos investigadores que la ANECA ha dejado fuera.

Primero hay que señalar que la ANECA acredita a profesores de universidad, no a investigadores, por lo que suma criterios docentes e investigadores. Podemos estar de acuerdo o no en esos criterios, pero hay que subrayar que el personal de la universidad es docente e investigador, se tiene que acreditar de ambas facetas. ANECA evidentemente hay que desburocratizarla, tiene demasiada burocracia; hay que ajustar los indicadores de calidad, que no quiere decir disminuirlo y, sobre todo, el gran reto es ver cómo se evalúa la docencia, la docencia no se puede evaluar al peso, como ahora, tampoco se puede evaluar por una encuesta a los alumnos… nos encontramos ante un reto de evaluar la calidad docente, que es difícil de establecer y es una asignatura pendiente, no solo en España sino en general.

ANECA necesita desburocratizarse, ajustar criterios y sobre todo seguir siendo un galante de la calidad mínima del profesor que entra en un proceso de estabilización. Creo que esto ha supuesto un cambio cualitativo importante.

En cuanto  la captación de talento,  señalar una cosa que sucede: lo captamos y al cabo de los años ese talento se va. Y se va no por cuestiones salariales, de entorno, de espacio, sino porque a la hora de búsqueda de fondos para la actividad investigadora los científicos se ven bastante constreñidos y tiene dificultad para la captación de fondos. No es cuestión de mejorar sueldos para atraer talento, es cuestión de crear ecosistemas y crear las condiciones para que puedan desarrollar esa actividad investigadora. Si no se incrementa el presupuesto en I+D, sino se sigue favoreciendo el crecimiento de los grupos de investigación, evidentemente alguien podrá venir pero como venga acabará yéndose. Universidad es docencia e investigación y estas dos cuestiones deben ir juntas y se debe apostar por las dos. 

Internacionalización y rankings

Actualmente, en materia internacional, al no tener una Ley que equipare a las universidades españolas al resto vemos que al final competimos en una desigualdad que nos deja en los ranking en puestos bastantes negativos

Con una nueva Ley de Universidades que profundizara en algunos aspectos se nos permitiría pegar un salto cualitativo, pero una Ley sin una financiación adecuada tampoco serviría de nada. Sin a esa financiación y  otras serie de medidas urgentes y que habría que tomar ya, de modificaciones de legislación reciente como la Ley de Contratos del sector Público u otras muchas leyes, evidentemente vamos a seguir teniendo un freno. Tenemos un freno en el desarrollo de nuestra actividad investigadora y en la captación de talento, donde un proceso de captación dura uno o hasta dos años, evidentemente eso no es solo un tema que afecte a la Ley de Universidades. Todas las leyes que afectan al sistema universitario y al sistema de ciencia y tecnología hay que cambiarlas, si hay algo que no cambiamos y afecta a la estructura, al final no sirve para nada.

¿Sería esa la base para que España pueda competir en los ranking a nivel internacional?

España en la situación actual ya compite. Además compite muy bien sin igualdad de condiciones, es decir en una clara desventaja. Pero a pesar de eso hay que decir que, después de Reino Unido, somos el país que tiene por millón de habitantes más universidades dentro de las mil primeras. Es aquí donde tenemos que hacernos una pregunta ¿queremos tener una universidad entre las 200 primeras o queremos tener cuantas más mejor entre las mil o 500 primeras? Esa es una cuestión además de equidad. ¿Queremos la excelencia? por supuesto, pero no olvidemos la muy buena calidad que ya tenemos. De esa muy buena calidad surgirá la excelencia, pero hay que recalcar que ya tenemos la “muy buena calidad”. Insisto, después de Reino Unido, en la Unión Europea (por peso de población) somos los segundos que tenemos mayor número de universidades en ese 5% de excelencia. Eso significa que cualquier español tiene a 50-70 kilómetros de su casa una universidad que está entre las 1000 primeras. 

¿Podemos decir que tenemos calidad y cantidad?

Tenemos calidad, cantidad y eso favorece la equidad y la distribución territorial, pues está vertebrado por todo el territorio nacional.

Entrevistamos al rector de la Universidad de Córdoba y presidente de la CRUE Universidades Españolas sobre el futuro de la Universidad y los retos de la educación superior en España

En Andalucía se ha demostrado con la bonificación de las matrículas la posibilidad de matrículas gratis ¿el resto de España puede seguir ese camino?

No es el momento. Hay que ver lo que cuesta y quién lo paga, y si realmente eso favorece a la igualdad de oportunidades o por el contrario lo que crea es una mayor brecha entre las distintas capas sociales. Tenemos ahora mismo una situación de tasas de matrículas, de precios públicos, tremendamente dispar en España, y es lo primero que hay que regular. No es justo que se pague las diferencias tan grandes, eso por un lado. Luego, una vez solucionado esto y que las Comunidades Autónomas compensen esas diferencias de precios de una forma adecuada y cuando tengamos eso entonces podemos pensar en una gratuidad de las matrículas. Pero en cualquier caso insisto, y lo pongo como ejemplo, a mi hijo le puedo pagar la matrícula, si a mi me la pagan es un dinero que le estoy quitando a alguien que realmente lo necesita. Pensemos con mayor altura de miras sobre cómo realmente podemos hacer que brechas sociales, que se siguen produciendo y que se están ampliando, cómo somos capaces de reducirlas. Eso es más importante que abordar una gratuidad generalizada. 

En la línea de matrículas gratuitas, ¿cuál es su opinión sobre la propuesta de gratuidad para las mujeres en las carreras STEM propuesta por Sánchez?

Si queremos que haya más vocaciones de mujeres en las carreras STEM lo que tenemos que hacer es cuidarlas desde el jardín de infancia y desde preescolar. Allí es cuando hay que empezar a cuidarlas no cuando una persona tiene 18 años decirle que la matrícula es gratuita. LAs vocaciones hay que cuidarlas y es una tarea de todos, de la educación preuniversitaria y de la universitaria asesorando a las preuniversiatrias. 

España en general, sin diferencias entre hombres y mujeres, tiene un déficit de estudiantes en STEM y de graduados en STEM. Necesitamos muchos más ingenieros de los que el sistema produce y no los produce no porque el sistema no quiera sino porque no hay vocaciones suficientes para ello y eso es una labor de las primeras etapas escolares. 

Desde el MEC se está haciendo bastante hincapié en potenciar la FP frente al grado, llegando incluso a hablar de crear máster en FP, ¿cómo puede afectar esto a las universidades?

La formación profesional es una herramienta clave para el desarrollo de un país, que hay que mimar esa formación profesional como hacen en otros países, y a lo mejor si la mimamos correctamente y le damos el reconocimiento y la financiación que necesitan entonces se puede producir una desviación de estudiantes universitarios al sistema de FP. Ahora, a la hora de hablar de máster en educación no universitaria no sé dónde está esa base. No es cuestión de competir unos con otros, cada uno tiene su parcela. Lo que sí tendríamos que intentar es que el sistema fuera mucho más permeable entre un sistema y otro. Que un estudiante de FP cuando finaliza su formación y quiere pasar a la universidad pueda hacerlo o un estudiante de estudios universitarios pudiera pasar con cierta facilidad a la formación profesional. Debemos tener un sistema flexible con garantías y calidad, y no confundir ambos ámbitos. 

Un ejemplo es Alemania donde la FP está tremendamente prestigiada tanto desde el punto de vista social como desde el punto de vista económico y la formación universitaria igual, cada uno en su ámbito. 

Lo que sí es verdad también es que tenemos un mercado laboral que es el que es, que no se corresponde al siglo XXI, no se corresponde al sistema europeo y es por donde los gobiernos deben comenzar a hacer cambios y el sector empresarial. Si es sector empresarial lo que quiere es una mano de obra menos cualificada, es su apuesta… pero si quiere una mano de obra cualificada, con capacidad de innovación y proyección es otro escenario. Ese mercado laboral en cualquier caso hay que pagarlo de manera diferente.

Cómo afecta su trabajo en la CRUE al de la UCO ¿es fácil compaginar ambos cargos?

Gracias a los medios de comunicación de transporte, los sistemas de trabajo y las tecnologías y sobre todo el equipo de trabajo que tiene bastante conocimiento de sus tareas, es posible conjuntar ambos cargos. Semanalmente nos reunimos todo el equipo para coordinarnos, y tenemos el compromiso para que no afecte a nuestra universidad.

En una anterior entrevista de Aula Magna ante su reelección como rector señaló que esta segunda legislatura venía para culminar proyectos, ¿cómo continúa esta línea de trabajo?

Esta legislatura tiene que ser de la apuesta por las “in”: investigación, mejorando nuestros indicadores; internacionalización, que no es solo movilidad de estudiantes sino mayor influencia en el entorno europeo, desde esta apuesta hemos creado la Oficina de Proyectos Intencionales con una acción estratégica orientada a la mayor presencia en Europa; la infraestructuras, que es nuestro caballo de batalla puesto que el presupuesto llega a donde llega, sabemos las prioridades y nos falta el dinero; y finalmente la última “in” es hacer de la Universidad de Córdoba una universidad inclusiva.

El pasado curso, desde el Consejo Social de la UCO se alertó del riesgo de déficit ¿cómo afecta esto a las cuentas de la Universidad?

El problema que tenemos es que aún no hay presupuesto de la UCO, tenemos un presupuesto global y no hay reparto por universidades y evidentemente sin saber esa distribución estamos en riesgo de déficit. No somos la única universidad que está así, pero se suma que somos una universidad que lo que recibe lo invierte, por lo que no tenemos remanente. Tenemos el mínimo colchón técnico y un buen aprovechamiento de los recursos, pero reconocemos una situación de vulnerabilidad, aunque tampoco es la primera vez que no tenemos presupuesto en septiembre. 

Un mensaje para el consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, Rogelio Velasco

Al gobierno en su conjunto el mensaje fundamental es que confíen en el sistema universitario andaluz y que lo apoyen. Que vean el potencial que tiene y que nos ayuden a sacar el máximo partido a nuestras universidades. Tenemos un sistema muy cohesionado, que ha sido muy solidario entre sí y que quizás necesita un poco de confianza acompañada de gestos y de presupuestos para poder desarrollar todo nuestro potencial. 


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