La magia del cinco



Como profesional universitario y como vicerrector de Enseñanzas de Grado, Postgrado y Formación Permanente de la Universidad de Jaén me resulta habitual en estos tiempos tener que responder a la pregunta de si el 3+2 es mejor o peor que el 4+1, pregunta que, a juzgar por el revuelo que levanta, parecería que tuviera respuesta imposible… Salvo si se la haces a un niño de primaria, que te dirá sin dudarlo que son lo mismo, pues ambos suman cinco. Y cinco son, el número mágico que parece universal para alcanzar el nivel de especialización formativa de grado y Postgrado en la mayoría de los ámbitos del saber. Una vez convenido, hace la respuesta fácil: uno, cualquiera de los dos, pero uno, porque si bien es cierto que la suma final es cinco en ambos casos, resulta difícil que empleadores y sociedad entiendan por qué un grado con el mismo nombre tiene duración distinta en mi universidad y en la vecina. Juan M. Rosas, vicerrector de Enseñanzas de Grado,
Postgrado y Formación Permanente de la
Universidad de Jaén.

Sí es cierto que la magia del cinco simplifica la complicación si entendemos que el grado+máster garantiza cinco años de formación. Mentira, no iba a ser tan sencillo, el llamado decreto del 3+2 lleva a error hasta en su “alias”, pues en realidad permite que la duración del grado se establezca en cualquier número entre el 3 y el 4, y la del máster en cualquier número entre el 1 y el 2. Eso lleva a que la suma de grado+máster pueda ser cualquier número entre el 4 y el 6 (apenas un 50% de diferencia) encontrándonos con que el número cinco, que parecía mágico, deja de serlo, pues ni el empleador ni la sociedad pueden saber, sin conocer el currículum en detalle, el número de años de formación o créditos que trae el alumnado titulado, y no digamos ya cuáles son las competencias que trae consigo quien tenga el grado en X con el máster en Y… Entenderlo es un doctorado en sí mismo, y ordenarlo una de las principales tareas a la que se enfrenta la universidad española en los próximos años.

Y aun así, como responsable de las enseñanzas de la Universidad de Jaén, una universidad pública, como profesor, como padre y como ciudadano, estoy convencido de que la magia que pierde el cinco se compensa por la ilusión, el compromiso y el esfuerzo de unos profesionales de la enseñanza superior y de la investigación excepcionales que toman en sus manos la generación mejor preparada que ha dado este país, y unos y otros surfeamos en esta mar arbolada para devolver a la sociedad excelentes profesionales con una cualificación de Postgrado reconocida y apreciada internacionalmente. Esa es la magia.

Por Juan M. Rosas
Vicerrector de Enseñanzas de Grado, Postgrado y Formación Permanente de la Universidad de Jaén


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