“Es una carrera fascinante, en mi caso, me gusta pensar que estoy contribuyendo a cambiar las cosas”

“Es una carrera fascinante, en mi caso, me gusta pensar que estoy contribuyendo a cambiar las cosas”



Despertar vocaciones científicas entre las jóvenes se presenta cada vez más como una necesidad primordial tanto para las instituciones como para la sociedad en general. Con el cambio de tendencias en el mercado laboral y la necesidad de que todo el talento ofrezca sus máximas capacidades, se llevan a cabo diferentes actividades con vistas a acercar las ciencias y la tecnología a las chicas.

Dentro del 11F, Día Internacional de la Mujer y la Niña, la Universidad de Córdoba ha llevado a cabo múltiples iniciativas para acercar a sus investigadoras a las más jóvenes, como referentes de lo que pueden llegar a ser. Dos de las más destacadas investigadoras de la UCO son Mª Dolores Redel, profesora del Departamento de ingeniería Rural, y Sara Pinzi, docente en el Departamento de Química Física y Termodinámica Aplicada. Ambas investigadoras colaboran en los proyectos de difusión científica de la UCO, mostrando no solo su trabajo, sino la importancia de aumentar el número de mujeres en las carreras STEM (ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas).

¿Cuáles creéis que son las dificultades a las que se enfrentan las jóvenes a la hora de optar a una carrera de ciencias?

MD: Principalmente, la falta de referencias femeninas. Las carreras de ciencias, y en concreto las ingenierías, parecen destinadas a estudios para hombres. La idea, que en estos días aparece en redes sociales, es transmitirles a las niñas que sí pueden ser princesas y también dedicarse a la ciencia y a lo que ellas quieran, por supuesto. Los niños pequeños adoptan estereotipos, en un artículo publicado en la revista Science se pone de manifiesto que hay una percepción de que los hombres son más brillantes e inteligentes que las mujeres siendo éste el motivo por el que se decantan por carreras más técnicas o clasificadas para “listos” y esto es interiorizado y asumido por las niñas desde la infancia.

PS: Los datos hablan claros: en ingeniería las chicas alcanzan solamente el 30% y las profesoras en ingeniería somos solamente el 20,2%. De aquí nuestra voluntad en participar a las actividades organizadas por la Unidad de cultura científica de la Universidad de Córdoba del día de la mujer en la ciencia (11F) establecido por la Naciones Unidas para reducir la brecha de género en STEM, acrónimo de los términos en inglés Science, Technology, Engineering and Mathematics (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). El objetivo de estas actividades es visibilizar el papel de la mujer en la ciencia y despertar vocaciones científicas en las niñas.

¿Consideráis que laboralmente hay menos opciones para las chicas egresadas? ¿A qué creéis que es debido?

María Dolores Redel (MD): Esto es una realidad, sólo el 40% de las que acaban la carrera ejercen como ingenieras y siendo el porcentaje de las que estudian una ingeniería muy pequeño (un 25%). En mi opinión esto se debe a la desconfianza que hay en relación al tema de la maternidad y crianza por parte de las empresas. Para poder combatir esto en el mundo laboral se requiere de cambios en políticas regulatorias, en el sistema educativo y también culturales.

Las mujeres suelen tener mejores calificaciones y rendimiento durante la carrera que los chicos, algo que en las áreas de ciencias destaca aún más debido a que ellas son menos, ¿a qué creéis que se deben estas mejores calificaciones?

MD: Supongo que para que se les reconozca el trabajo intentan esforzarse al máximo poniéndose el listo muy alto.

Sara Pinzi (SP): Las chicas, en algunos casos, debido a una percepción de inadecuadez inducida por estereotipos, puede que lleguen a creer que pueden alcanzar sus objetivos solo a través de la excelencia. Sin embargo, queremos aprovechar esta ocasión también para lanzar un mensaje a todas ellas: la ciencia no es solamente para mentes privilegiadas, sino para personas normales, hombres y mujeres a las que le guste este trabajo. De hecho, los grandes hallazgos de la ciencia se han obtenido sobre todo gracias al trabajo colaborativo y a la constancia, en poco casos a genios aislados.

Tras la carrera, elegir el camino de la investigación vuelve a recortar el número de mujeres ¿cómo consideráis que debe paliarse este menor número de vocaciones científicas?

MD: El principal escollo es compaginar la maternidad y la crianza con la carrera científica. La inestabilidad laboral, la dependencia de contratos a cargo de proyecto, la tesis doctoral, obtener publicaciones, estancias en el extranjero, etc todo ello hace que te plantees de forma tardía la maternidad.

SP: sin duda luchando contra la precariedad laboral en la investigación. Vendría bien para todos.

¿Qué les diríais a las chicas que piensan hacer una carrera de ciencias?

MD: Pues que tenemos que acabar con la brecha de género que existe en las aulas de las carreras científico-técnicas y que necesitamos de su talento, de otra forma estamos desperdiciando recursos.

SP: Que en la Universidad de Córdoba pueden contar con muchos profesionales que cada día se dejan la piel para dar la posibilidad a tod@s de desarrollar su carrera sin prejuicios ni estereotipos. Y que contamos con muchísimas investigadoras y profesoras excelentes en todas las ramas de conocimiento que pueden aconsejarles y apoyarles.

¿Qué les diríais a las familias para incentivar las vocaciones entre las chicas?

MD: Qué es una carrera fascinante, en mi caso, me gusta pensar que estoy contribuyendo a cambiar las cosas y ellas son una pieza fundamental para poder alcanzar la igualdad. Necesitamos el talento femenino en la ciencia.

SP: Qué las chicas también pueden usar un taladro, una llave inglesa, un destornillador, que les dejen usarlos en casa.

En vuestros casos particulares, ¿tuvisteis algún problema o dificultad a la hora de optar por una carrera de ciencias?

MD: En mi caso, la dificultad no fue estudiar una carrera de ciencias sino una carrera en general. Provengo de una familia humilde y no tenía ningún referente a seguir y lo que me aconsejaba todo el mundo era que me pusiera a trabajar porque estudiar no servía para nada. Yo sabía que algún día vería la recompensa al esfuerzo y no me importaban las críticas.

SP: Para mí fue clave el ejemplo de mi tía, microbióloga, hija de un minero, a principio de los noventa consiguió una beca postdoctoral para la Universidad de Davis (California), ¡ ella sí que tuvo que enfrentarse a todo tipo de dificultades!! Pero lo consiguió.  Se convirtió en mi heroína: quité los posters de Brad Pitt y empecé a poner fotos y postales suyas. Es probable que, sin esta referencia, mi vida ahora sería muy diferente.

¿Cómo vivís el techo de cristal las mujeres científicas?

MD: En nuestro caso el techo de cristal está en el liderazgo de proyectos de investigación y en conseguir cargos de gestión o responsabilidad.

SP: En la universidad, a pesar de que hay mucha mas igualdad que en otros ambientes laborales, a veces, nos enfrentamos al techo de cristal que ha dicho María Dolores. Lo vivimos con resiliencia y con energía para destruirlo, para que otras chicas, el día de mañana ya no tengan que enfrentarse a ello.

¿Consideráis que hay alguna diferencia entre la ciencia que hacen las mujeres de la que hacen sus compañeros?

MD: Por supuesto, investigadores de las universidades de Stanford y Aarhus han corroborado que cuando participan mujeres en una investigación, por ejemplo, en el estudio se tiene en cuenta el análisis de sexo y género como factores importantes. Es decir, que nos fijamos mucho más en los detalles y somos capaces de aportar otro punto de vista a la resolución de problemas. Yo enseño ‘Proyectos’ y cuando le muestro al alumnado métodos de generación de ideas, en todos se proponen grupos heterogéneos de trabajo porque son mucho más enriquecedores y permiten aportar distintas alternativas.

¿Un referente científico femenino de cada una?

MD: Mi directora de tesis María del Pilar Dorado Pérez además de ser una excelente investigadora de la que he aprendido muchísimo es una gran persona y amiga.

SP: ¡Loli me ha leído en el pensamiento! Si tuviera que elegir a otro referente científico femenino elegiría a una compatriota mia (jeje), la grandísima Rita Levi Montalcini. Me encanta una frase suya, siempre actual: “En la vida no hay que resignarse, ni rendirse ante la mediocridad, es preciso salir de la zona gris en la que todo es costumbre y resignación pasiva y donde la sociedad es malvada; es necesario cultivar, especialmente en los jóvenes, el coraje de rebelarse”.


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