Los perros reducen el dolor en los pacientes con cáncer

Los perros reducen el dolor en los pacientes con cáncer



Un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos ha constatado que la terapia asistida con perros puede reducir el dolor de los pacientes pediátricos críticos. El programa de actividades terapéuticas ‘Huellas de Colores’ ha sido el primero que ha incorporado en España las Intervenciones Asistidas con Animales (IAA) en una UCI Pediátrica.

Durante dos meses se han analizado un total de 23 intervenciones con perros sobre 15 pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, la mayoría ingresados por complicaciones de enfermedad oncológica y con una media de edad de 14,6 años.

“El perro supone un estímulo novedoso y emocionalmente muy atractivo para los menores ingresados en esta unidad. Supone para ellos la ruptura de la rutina y lo que es más importante focaliza la atención en otro ser vivo, divertido, cálido y que le permite poder expresar su alegría y todo aquello que les define por ser niños y que el entorno hospitalario, la enfermedad, el miedo y el dolor pretende robarles”, afirma Nuria Máximo Bocanegra, investigadora del proyecto y directora de la Cátedra Animales y Sociedad de la URJC.

El estudio aprecia diferencias significativas en los pacientes antes y después de las intervenciones con los animales en la disminución de los niveles de dolor, la ansiedad y el miedo. Según los expertos, se trata de una intervención que aporta a los niños un ‘respiro terapéutico’ durante la hospitalización a través de las emociones positivas que generan los perros.

Terapias con más de diez años de historia

“Este estudio viene a demostrar el beneficio del uso de las IAA como una forma más de humanizar los cuidados intensivos y de controlar el dolor de los pacientes con medidas no farmacológicas. Estos aspectos están adquiriendo un interés creciente debido a los avances en la medicina intensiva y la mayor supervivencia a las enfermedades críticas”, explica Alba Palacios, investigadora principal del proyecto y pediatra de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Universitario 12 de Octubre.

En el Ospedale Pediatrico Meyer de Florencia (Italia) este tipo de terapias se realizan desde hace más de diez años y confirma, además de los efectos positivos en los pacientes, que no se ha registrado un aumento de la incidencia de infecciones o enfermedades contagiosas transmitidas por los perros empleados en las intervenciones.


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