María Hidalgo: “Todos los que estamos fuera no somos aventureros, es un exilio en toda regla”


“Salí de España hace casi dos años porque no encontré trabajo y no podía quedarme de brazos cruzados porque sabía que no lo iba a encontrar. Me llamo María Hidalgo y soy de Velez Málaga, un municipio de la provincia de

Málaga. Me diplomé en enfermería en el año 2011 y me di de bruces con la realidad al comprobar que tenía que abandonar España cuanto antes, ya que en mi país no hay posibilidad alguna de trabajar de lo que he estudiado, a pesar de ser una carrera con mucha salida.

Aunque parezca mentira,  durante todo ese verano mandé más de un currículo a hospitales, clínicas y residencias de varias ciudades de España, esperé varios meses pero no me llamaron de ningún sitio. Sabía perfectamente como estaba la situación, y no podía seguir esperando una oportunidad que no iba a llegar, y decidí exiliarme a otro país que me diese esta oportunidad.

Ya llevo bastante tiempo en Alemania, concretamente en Luisburgo, donde trabajo como enfermera, pero mi principal pensamiento es hacer vida en España, algo que cada mes que paso aquí veo más difícil y lejano y es una lástima, porque pienso que mi trabajo es importante y que soy necesaria para mi país, creo que pongo todo mi empeño en ser buena en lo que hago y sobre todo pongo corazón, porque la enfermería es algo más que una diplomatura.

En general, somos bien aceptados aquí pero es muy difícil adaptarse, a menudo tenemos dificultades ya que no es fácil vivir y trabajar en otro país, además del idioma, que es bastante complicado. A veces añoro estar en casa con mi familia y amigos y me pongo a pensar por qué tuve que salir de mi país, cuál es el motivo real y hasta cuándo va a ser así. Es por eso, por lo que decidí unirme a la Marcha de la Dignidad, para reclamar una explicación, un motivo y unos derechos, el pasado 22 de marzo salí a la calle por mi dignidad y por la de todos esos jóvenes que están en mi situación”.

María Hidalgo, una luchadora nata
Lo que habéis leído anteriormente puede ser inicio de una novela, una biografía o incluso una película, pero no, lo que habéis leído anteriormente es la vida de María Hidalgo, una enfermera de Málaga que actualmente vive en Alemania por no haber encontrado trabajo en España.

Además, es una de las organizadoras de la Marea Granate en Stuttgart, surgida de la Marcha por la Dignidad del 22M en la población donde vive, es una valiente más, una luchadora nata, porque María no va a parar hasta que verdaderamente la oigan.

Salí de España…
Esta malagueña cuenta a Aula Magna cómo tuvo que plantearse salir de España, y es que, en cuanto acabó la carrera “supe que tenía que salir”, la situación actual es muy delicada para aquellos estudiantes que acaban de terminar sus carreras, incluso para los que aún están estudiando o para los que empiezan.

En las aulas te preparan para desempeñar un trabajo, un trabajo que luego no existe. María también comenzó su carrera, como tantos otros universitarios, con mucha ilusión y empeño, pensado que “al salir iba a ser difícil pero no tanto, pensaba que tendría una oportunidad, un primer trabajo”.

Mi primer empleo fue…
Tras varios meses buscando, María no encontró nada y tuvo que plantearse salir de España. “Unos compañeros de la facultad probaron en Alemania, en una residencia de ancianos, así que contacté con su empresa y en unos meses después llegué a Alemania, concretamente a principios de febrero del 2012″, explica esta veleña a Aula Magna.

Asimismo, María estuvo trabajando durante ocho meses, “los más largos de mi vida”, en una residencia de ancianos, ya que no desempeñaba tareas de enfermería “sino de limpiadora, camarera y auxiliar”, además, critica que “no cumplieron otras condiciones importantes habladas desde el principio”.

Los comienzos siempre son duros, y como nos cuenta María, “mucho más cuando no cumplen su palabra y realmente realizas funciones que no te corresponden y que previamente no sabías”.

“Ante esta situación quise volver a España pero no podía volver sin un trabajo, así que me puse en búsqueda de otra oferta, y después de un tiempo buscando encontré una en la que pedían enfermeros para quirófano a 700km de donde vivía, fui a la entrevista y me cogieron”, así relata María cómo encontró su actual empleo.

El 22M
María ha participado activamente en las manifiestaciones organizadas por el grupo 22M, que en su caso está representada por la Marea Granate que “desde cada ciudad donde estamos exiliados los españoles nos estamos moviendo“, y es que “todos los que estamos fuera no nos hemos ido,no somos aventureros, no queremos una experiencia en nuestras vidas, sino que nos han echado, es un exilio en toda regla”.

“Todos los que estamos fuera no nos hemos ido, no somos aventureros, no queremos una experiencia en nuestras vidas, sino que nos han echado, es un exilio en toda regla”

En lo que respecta a las movilizaciones, esta veleña explica a Aula Magna cómo se desarrollaron las movilizaciones. “Para el 22M se hicieron movilizaciones desde multitud de ciudades, dando apoyo a las marchas por la dignidad, reclamando nuestros derechos y los de todos, haciéndonos oír aquí y en España”, y es que María expresa una y otra vez que “estamos indignados con la situación de nuestro país y que queremos el cambio y que nos den la oportunidad de regresar”.

“A día de hoy, todas las Marea Granate de Viena, Berlín, Múnich, Londres, Méjico, Stuttgart, ciudades como París o Bruselas entre otras, seguimos en movimiento mediante asambleas, publicaciones de artículos, comunicados y movilizaciones en las calles”.

Personalmente, María pertenece a la Marea Granate de Stuttgart, que surgió a través del la Marcha por la Dignidad del 22M y que cada vez “está cogiendo más fuerza y más ganas de seguir luchando gracias a todos los que la componen y los que nos ayudan y dan su apoyo”.

El regreso…
Vivir lejos de tu país siempre es duro y mucho más cuando has intentado quedarte y no lo has conseguido, por eso María sueña con encontrar un trabajo en España y estar cerca de su gente, de su familia y amigos, ya que su principal motivo para seguir en Alemania es el trabajo. ” Gracias a que ahora tengo un trabajo de lo que es realmente mi profesión y me gusta sigo en Alemania, pero lo que realmente quiero es trabajar en España de enfermera, que es de donde soy, donde me he formado y donde tengo mi familia y amigos”.

Después de tantos meses, la nostalgia no tarda en aparecer cuando María habla de Málaga y de su familia, “no hay día que pase que no tenga ganas de volver, es muy difícil estar aquí, el idioma hace que el día a día esté lleno de impotencia y nunca acabas de adaptarte”.

“Lo más difícil de todo es pensar cuando será la vuelta definitiva, cuando cogeré ese avión sin tener el de vuelta, cada regreso después de vacaciones es horrible”, y es que María tiene que perderse todo lo que pasa en su familia y en su círculo de amigos, por eso nos cuenta que “es triste cuando no podemos estar en momentos importantes, como cuando nace algún miembro nuevo de la familia, cuando hay comidas familiares, cuando salen mis amigas, cuando enferma alguien o incluso cuando muere”.

En líneas generales esta es la historia de María Hidalgo, una malagueña luchadora que en estos momentos y por motivos laborales reside en Alemania, muy lejos de su familia y amigos. En Aula Magna hemos tratado de que conozcáis un ejemplo más de la fuga de cerebros, una vida más, una historia tal y como ella nos la ha contado. Desde este periódico universitario le deseamos a esta veleña que consiga todo lo que ansía y que su lucha obtenga su recompensa. ¡Mucha suerte María!

 


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