María Mera reconoce que la cooperación te ayuda a aprender “tanto del entorno como de ti mismo”



La malagueña María Mera, de 21 años y estudiante del último curso de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga, acaba de finalizar su proyecto de cooperación en la provincia peruana de Ancash. La joven andaluza, que no contaba con experiencia previa en proyectos de este tipo, nos ha respondido a las preguntas que presentamos a continuación.

¿Cómo ha sido el proyecto: temática, lugar, duración, participantes, etc.? ¿Cuáles han sido las tareas que has tenido que realizar durante el plan de cooperación?

La provincia de Ancash, en Perú, consta con la mayor parte de la cordillera de los Andes. Dentro de esta cordillera existen multitud de poblaciones, ya sean ciudades o pueblos, donde la vida es bastante humilde debido a su pobreza. Concretamente cerca de Huaraz, la capital de esta provincia, se encuentra un pequeño pueblo llamado Macashca. En esta comunidad de ancashinos existe un problema bastante agudo con la potabilización del agua por culpa de los glaciares cercanos al lugar que están cargados de minerales tóxicos para el consumo humano. Sin embargo, las personas de esta zona no están lo suficientemente concienciadas sobre el problema y continúan consumiendo esta agua contaminada sin precauciones. Niños peruanos estudiando en el colegio.

 

Como intento de solventar este problema, un grupo de estudiantes de ingeniería medioambiental de la UNASAM junto con el apoyo de la empresa Duke Energy Perú están implantando en la zona un sistema de saneamiento del agua para potabilizarla y hacerla apta para el consumo humano, a través de una forma sencilla y cómoda para las familias beneficiarias hasta ahora.

Tras el buen funcionamiento del proyecto en Macashca y el avance de éste, la UNASAM junto con la UMA creó un convenio para que estudiantes españoles puedan ir becados a Huaraz y apoyar el trabajo realizado mediante sus disciplinas. María Mera realizando su proyecto de cooperación en Perú.

Fuimos 3 voluntarios los últimos en cerrar la primera etapa de esta beca de voluntariado que se estaba realizando durante todo el año 2015, sin embargo, durante todo el año han participado alrededor de 4 alumnos más en el proyecto de saneamiento de agua en Macashca. Por otro lado, se ha abierto el plazo para que el año próximo viajen otros voluntariados de diferentes especialidades a seguir apoyando la obra social.

Pues en cuanto al plan de cooperación, exactamente allí viajé para llevar a cabo mi TFG, así que he estado organizándolo ya que se trata de un documental sobre el proyecto en Macashca y la respectiva memoria, por tanto, he tenido que llevar a cabo un cronograma y guion hecho por mí. Principalmente, ha sido buscar los contactos adecuados y a los implicados del proyecto, realizar las respectivas entrevistas, filmar la vida diaria de los pobladores y los beneficiarios de las instalaciones nuevas proporcionadas por la empresa. Más tarde, todo ese material utilizarlo para su transmisión a través de una jornada de transferencia realizada en la facultad de Ciencias ambientales de Huaraz.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de esta experiencia?

Pues me han sorprendido muchísimas cosas durante los meses que he estado viviendo en Huaraz, sobretodo el comportamiento de las personas y como te tratan al ser extranjero. Sorprende como puede tener una calidad de vida tan buena siendo tan pobres. Niños peruanos jugando en su colegio.

 

¿Qué te ha aportado este proyecto personal y profesionalmente? ¿Crees que aumentará tus posibilidades profesionales en el futuro?

Personalmente, ha sido una experiencia increíble, creo que todo el mundo debería participar alguna vez en su vida en un tipo de proyecto social de este tamaño. Esta situación hace que te salgas de tu zona de confort y aprendas tanto del entorno como de ti mismo, que sepas hasta donde puedes llegar y que cosas puedes superar por ti solo que antes incluso ni pensabas en ello. Te hace crecer mentalmente y como persona ya que descubres nuevas realidades muy diferentes a la que tú vives y te enseña a ser solidario, respetuoso. En resumen, todos los valores que te aportan son positivo porque aprendes tanto de lo bueno como de lo malo que vives. Mujer peruana en la Cordillera de los Andes.

Profesionalmente, aprendes bastante ya que es nuevo en Cooperación Internacional mandar a estudiantes de Comunicación y, por lo pronto, solo mandan a cada proyecto uno solo. Esto hace que tengas que desarrollar un proyecto de creación de material y difusión de éste tú solo y, por tanto, hace que exprimas tus habilidades aprendidas y tu organización del trabajo para que puedas llevarlo a cabo sin la necesidad de un equipo como estamos acostumbrados a hacerlo en otro tipo de trabajos para la universidad en los que suele trabajar en grupos.

No sé si aumentará mis posibilidades para poder encontrar un trabajo pero lo que sí se con certeza que el mundo de la cooperación es un sector muy poco difundido y en el que pocas personas piensan apostar pero, sin embargo, es un tipo de trabajo muy gratificante y en el que de verdad se puede trabajar con ese entusiasmo con el que soñamos al encontrar un oficio al que dedicarse.

¿Qué ha aportado la Universidad de Málaga al proyecto? ¿Qué facilidades te ha dado la UMA a ti?

La UMA aportó a cada voluntario una cantidad fija de dinero que constaba de 1500€ totales de los que tú debías sacar los billetes de avión, la estancia de los meses que tú decidas quedarte (ya que te obligan a estar de entre 2 meses mínimo a 5 meses máximo) y la comida, etc. Por tanto, pienso que para un viaje de esa envergadura es bastante costoso y el dinero que nos proporcionaron no era el suficiente.

  Niñas peruanas a las que fotografió María Mera durante su proyecto de Cooperación.

 


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