Dadaísmo y surrealimo en la naturaleza

Dadaísmo y surrealimo en la naturaleza



Del 14 de junio al 13 de octubre de 2019 llega al Museo Carmen Thyssen de Málaga la obra del artista alemán Max Ernst. Figura clave del dadaísmo y del surrealismo, plantea un recorrido por la Historia Natural a través de sus láminas.

Max Ernst (1891-1976) experimentó con diversos géneros (pintura, collage, grabado, escultura y técnicas de dibujo inusitadas) en un lenguaje plástico que combinó la representación realista tradicional con formas de creación alternativas y revolucionarias. En esta exploración ‘más allá de la pintura’, como él mismo la definiría, Ernst inventó, en el verano de 1925, el frottage, una especie de dibujo semiautomático en el que, frotando con lápiz o carboncillo sobre un papel dispuesto en un material con textura, lograba efectos e imágenes inesperados y fortuitos, que surgían por azar, de manera inconsciente e incontrolada. El papel del artista se limitaba así a la mera observación del resultado, convirtiéndolo, como él mismo decía, en espectador del nacimiento de sus obras.

Publicado en 1926, en París, por la galerista Jeanne Bucher, el portfolio Historia natural, que se muestra en esta exposición, incluye 34  fototipias que reproducen frottages originales de Max Ernst. Creadas en 1925 aplicando esta técnica sobre diversas superficies (tablones de un suelo de madera, cordeles, malla metálica, papel arrugado, corteza de pan, etc.), las imágenes recogidas en este extraordinario libro de artista tienen la falsa apariencia de ilustraciones de un tratado científico. Sin embargo, el trabajo de Ernst sobre las sorprendentes texturas obtenidas de manera automática transforma el resultado en objetos, criaturas y paisajes extraños y fantásticos, fruto del subconsciente y no de la razón, convirtiendo el libro en un inquietante repertorio de especies surrealistas, en la frontera entre la realidad y la imaginación.

Frottage

Según el propio Ernst relataba, en una versión mitificada de su propia búsqueda artística, el 10 de agosto de 1925 había ‘descubierto’ el frottage: “Encontrándome, en un día lluvioso, en un hotel a orillas del mar, me sorprendió la impresión que ejercía sobre mi mirada irritada el suelo. Decidí entonces interrogar el simbolismo de aquella obsesión, y, para ayudar a mis facultades meditativas y alucinatorias, saqué de los tablones del suelo una serie de dibujos, colocando sobre ellos, al azar, unas hojas de papel que froté con lápiz. Mirando atentamente los dibujos así obtenidos me sorprendió la intensificación súbita de mis facultades visionarias y la sucesión alucinante de imágenes contradictorias. Mis ojos vieron entonces cabezas humanas, animales diversos, rocas, el mar y la noche, terremotos, la esfinge en su cuadra, unas mesitas en torno a la tierra, la paleta de César, falsas posiciones, un chal con flores de escarcha, las pampas. Reuní bajo el título de Historia natural los primeros resultados obtenidos mediante el procedimiento del frottage”.

La exposición, que se presenta en el Museo Carmen Thyssen Málaga, está realizada en colaboración con la Fundación Juan March, muestra todas las láminas que componen este singular libro de artista de Max Ernst, procedentes de la Colección José María Jiménez-Alfaro. Esta exposición se podrá visitar en la Sala Noble del Museo, en horario de martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas. Entrada única (General: 10 euros, Reducida: 6 euros, Grupo: 8 euros).


Compartir