Cuando el singular asienta al plural

Cuando el singular asienta al plural


Lo malos tratos en las parejas son una realidad que cada día acosa a más jóvenes. Un círculo donde muchas se ven atrapadas sin darse cuenta hasta que ya es demasiado tarde. No solo cuentan las agresiones físicas, también son muy graves las psicológicas, donde poco a poco la víctima se ve alejada de su entorno y con una imagen negativa de si misma. De una víctima, que más bien es una superviviente, trata la historia Nosotros en singular, se dice tú y yo, primera obra de la escritora Paula Miñana.

A través de los ojos de Ada, de sus amigas y de sus cuentas en redes sociales, vivimos la historia de supervivencia y libertad de una joven, la cual podría ser cualquiera hoy en día. Con un lenguaje fresco, cercano y vivo, Miñana conecta desde un primer momento con el lector para adentrarlo en la vida de su protagonista, sin dejar de lado al antagonista presente, Rafa, el terrorista sentimental. Actitudes que para muchos comienzan a ser normales se ven retratadas con humor e ironía para subrayar lo impropias, mostrando cómo las personas son capaces de admitir comportamientos inadmisibles cuando estos vienen envueltos en una relación sentimental.

La amistad, la familia y los buenos consejos son los lazos que permiten salir de las relaciones tóxicas, aún cuando estas parecen no querer salir de la vida de la protagonista. En un mundo actual donde las redes sociales están presentes continuamente, el terrorismo sentimental aumenta sus tentáculos, siendo necesario cortar por lo sano para poder alejarse. Decisiones laborales, vitales y sentimentales que quedan marcadas y que, solo con la ayuda de los que de verdad aman, pueden volver a configurarse como algo propio.

La singularidad, el tú y yo en el nosotros, es el nexo de toda la obra de Miñana, destacando como una relación no deja de ser la base para apoyar la individualidad de cada uno, unos cimientos desde los que crecer de forma conjunta sin olvidar quiénes somos.

Dentro de la cabeza de su autora

Detrás de Ada, de Virginia, de Rafa, de Gonzalo y de todos los personajes que conforman Nosotros en singular, se dice tú y yo, se encuentra Paula Miñana, una escritora con mucho que decir. Madre de tres pequeños, saca tiempo entre el estudio de las oposiciones y su necesidad de expresarse por todas las vías posibles. A la hora de escribir tiene en cuenta el estilo de autoras como Sol Aguirre y la ironía del Elvira Lindo. Como referente señala a Miguel Delibes y, como murciana de pura cepa, a su vecino y escritor Jerónimo Tristante. Así, desde Murcia, como su protagonista, nos trae las claves de su primera obra.

¿De dónde viene el impulso de escribir esta historia?

Las películas, las canciones, las novelas… están llenas de mujeres que sufren por amor, que aguantan lo indecible y que encuentran la recompensa a ese sufrimiento cuando son premiadas con el amor de su amado. Cuando pienso en canciones como Blanco y negro, de Malú (“te regalo mi amor, te regalo mi vida/a pesar del dolor eres tú quien me inspira”) o en personajes como Bridget Jones, siempre disponible para Daniel Cleaver, a pesar de las veces que es humillada por él, me planteo qué tipo de modelo de mujer se nos intenta mostrar y por qué.

Es una obra contada en primera persona, ¿cuánto hay de autobiográfica en ella? ¿En quién te inspiraste para crear a los personajes?

Para mí era importante contarla en primera persona porque creo que imprime verdad a la historia. No se trata de una novela autobiográfica, aunque sí es cierto que he usado algunas experiencias personales que, junto a miles de conversaciones con mis amigas, mientras que tomábamos unas cervezas, me han servido de inspiración para dar vida a Ada.

Murcia tiene un papel importante en el libro, una ciudad que muchas veces está relegada ¿es una forma de poner en valor tu ciudad? ¿consideras que Murcia puede ser un buen escenario? ¿qué opinas de los escritores que prefieren llevar sus historia a ciudades internacionales?

Murcia es una ciudad preciosa que puede ser escenario de mil y una historias (ya lo hizo Jerónimo Tristante en 1969). Efectivamente, es una manera de hacer un homenaje a mi ciudad, pero también es lo más sencillo para mí, porque creo que es importante conocer bien de lo que se habla. Al final, lo que importa es que el escenario te sea familiar, que aporte algo a la novela. Sol Aguirre, por ejemplo, ubicó su novela Algún día no es un día de la semana en Nueva York y lo conoce y lo describe tan bien que eres capaz de verte allí mismo, dando de comer a los patos en Central Park.

La protagonista de la historia viene de una relación donde ha sufrido malos tratos psicológicos ¿Cuál fue el motivo que le llevó a escribir una obra con el trasfondo del maltrato psicológico?

En los últimos años, por suerte, se habla claro sobre la violencia de género y sobre la violencia sexual, pero creo que en muchas ocasiones se pasa de puntillas sobre el maltrato psicológico. He llegado a oír de boca de chicas que lo estaban sufriendo expresiones como “no, pero él nunca me ha pegado”, como si el tortazo o el empujón fueran el límite de lo que es tolerable y no que no. Creo que las mujeres debemos ser conscientes de que el maltrato no siempre se traduce en golpes y que el maltrato psicológico puede hacer tanto o más daño que el físico.

Paula Miñana, presenta 'Nosotros en singular se dice tú y yo', una obra para adentrarse en el maltrato psicológico desde las redes sociales.

Paula Miñana, autora de la historia de Ada.

 ¿Consideras que puede ser un aliciente para que muchas chicas vean la realidad de sus relaciones? ¿Qué le dirías a una chica que esté en la situación de Ada con Rafa?

Es complicado, porque la mujer que está siendo maltratada psicológicamente suele encontrar una explicación para el comportamiento de su pareja: está pasando una mala racha, yo es que tengo mucho carácter, tiene miedo a perderme, necesita que le demuestre que realmente lo quiero… A una chica que se encuentre en esa situación, me gustaría poder decirle que si siente que se ahoga, si tiene que demostrar constantemente a su pareja que lo quiere y que no hay nadie más, que si tiene que cambiar su forma de ser, de pensar, de vestir o de comportarse para hacer feliz a su pareja, es momento de salir cortando. Como dice Ada, en las parejas sanas, uno no hace sentir al otro una mierda.

La obra gira en torno a la idea de conocerse a uno mismo antes de forma parte de un “nosotros” ¿crees que este es un problema al que se enfrentan muchas chicas actualmente?

Quizá las chicas más jóvenes, las universitarias de hoy en día, estén más empoderadas en este aspecto, pero creo que a las mujeres de mi generación, las que ahora tenemos alrededor de los cuarenta, se nos vendió una moto muy grande, la del amor romántico, que nos dice que tenemos que fusionarnos en un solo ser y el problema es que aquí, la que sale perdiendo la mayoría de las veces, es la mujer. Se nos ha enseñado a anteponer los deseos de los demás (pareja, hijos…) a los nuestros y la renuncia se nos ha presentado como una virtud. Todo esto hace que muchas mujeres, cuando están en pareja, sacrifiquen sus aficiones, sus expectativas, sus deseos… porque creen que es lo que deben hacer. En mi opinión, todas las mujeres deberíamos pasar una temporada viviendo solas para conocernos a nosotras mismas. Yo lo hice desde los veintiséis a los treinta y fue tremendamente enriquecedor.

La figura de Gonzalo (nueva pareja de la protagonista) es muy importante ¿crees que Ada hubiera actuado y salido de la anterior relación si Gonzalo no hubiera aparecido? ¿qué papel crees que juega Gonzalo en la historia?

Ada hubiera salido de esa relación tarde o temprano, pero la aparición de Gonzalo actúa como espoleta para que todo se precipite: ella quiere verlo, porque volver a hablar con él la devuelve a un tiempo en el que se sentía bien consigo misma, pero sabe que mientras que esté con Rafa, quedar con Gonzalo es una utopía. Las ganas que tiene de volver a sentirse segura, de poder saludar a un amigo sin miedo o de tomar un café con una amiga sin sentir que está haciendo algo que no debe, unidas a la necesidad casi física que tiene de volver a ver a su amor de adolescencia, son las que llevan a Ada a darse cuenta de que no le merece la pena seguir con esa relación.

La familia y las relaciones de amistad aparecen como el nexo de unión entre todos los personajes ¿con cuál de ellos te quedas? ¿cuál consideras que ayuda más a Ada a madurar?

No podría elegir a uno solo, porque todos tienen un papel determinante en el proceso de maduración de Ada. Sus amigas, que siempre han estado con ella y a las que ahora sí está dispuesta a escuchar, sus hermanos, especialmente Allegra, que le dice las palabras que necesita oír en el momento adecuado, incluso su madre, que aunque sea algo especial, siempre está ahí para tenderle la mano. Debemos tener siempre presente que la familia y los amigos son pilares importantísimos de nuestra vida. Si en algún momento sentimos que nuestra pareja nos separa de ellos, nos pone en su contra o nos impide de cualquier manera mantener esos vínculos, podemos tener la total seguridad de que esa relación no nos conviene.

Las redes sociales están presentes en toda la obra ¿cuál fue el motivo de hacerlas tan participes? ¿Puede existir una historia actual sin redes sociales?

Sinceramente, creo que no. Hoy en día las redes sociales forman parte de nuestras vidas a todos los niveles. Nos comunicamos por whatsapp, estamos conectados a través de las redes sociales tanto para ocio, como para trabajo. ¡Pero si incluso nos enteramos de rupturas de estrellas del cine porque los implicados dejan de seguirse en Instagram! Además, la novela se gestó en mi cuenta de Instagram, yo iba escribiendo fragmentos, pinceladas y mis seguidoras – a muchas ya las considero amigas – me pedían más, me animaban a seguir escribiendo. Era justo que Instagram tuviera un papel destacado en la novela.

Actualmente se dan muchos problemas entre parejas jóvenes de control a través de las redes sociales ¿qué les recomendarías a las chicas que lo sufren? 

El control a través de las redes sociales es la punta del iceberg de un problema mucho más grave, como es la celotipia. En primer lugar, creo que debemos desterrar de una vez por todas que los celos son un síntoma de amor, porque no lo son. Los celos son síntoma de la inseguridad de quien los sufre y es esa inseguridad la que lleva a que constantemente tenga que comprobar que la otra persona no oculta nada, ya sea leyendo sus mensajes o comprobando con quién se relaciona en las redes sociales. Y no se trata de decir, “no me importa, no tengo nada que ocultar”, porque debería importarte que la persona con la que compartes tu vida, no confíe en ti. La actitud con la que Ada se enfrenta al problema es necesaria, porque forma parte de su proceso de empoderamiento, pero siempre respaldada por una red que la protege y que la apoya. Mi consejo en este caso sería, si te sientes acosada, háblalo, compártelo y denúncialo. Pero nunca lo dejes pasar, ni te enfrentes a ello sola.

Vemos una obra alegre y con un final feliz pero que trata un tema bastante arduo (el maltrato psicológico) ¿cómo ha sido el proceso de escribir sobre un tema tan oscuro pero con un punto de vista alegre?

Creo que saber que se puede salir de esa oscuridad y estar convencida de que tu vida puede empezar tantas veces como tú quieras me ha ayudado a poder imprimirle un carácter positivo a la historia. Estoy convencida de que todos tenemos derecho a ser felices y que buena parte de esa felicidad empieza el día que nos damos cuenta de esto.

Como creadora de Ada ¿Dónde te gustaría “verla” en el futuro?

Me gustaría verla como una mujer feliz, que no se arrepienta de nada de lo que ha hecho en su vida, que no se martirice por haber vivido las cosas que ha vivido y que comprenda que todo lo pasado, nos trajo a donde estamos ahora.


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