Las mujeres se abren camino ante los estereotipos de género en la UMA

Las mujeres se abren camino ante los estereotipos de género en la UMA


Hace 107 años, el 8 de marzo de 1910, se publicó una Real Orden del Ministerio de Instrucción Pública que permitía por primera vez la matriculación de alumnas en todos los establecimientos docentes. Tras este gran avance hacia la igualdad las mujeres se han ido posicionando y conquistando hitos en la sociedad, pero el camino todavía es largo.

La UNESCO concreta que las mujeres que se dedican a la ciencia en todo el mundo tan solo representan el 29 por ciento, en comparación con los hombres, aunque en España la cifra alcanza el 39. Todavía pesan como una lacra los denominados techos de cristal o estereotipos de géneros. En la Universidad de Málaga, a pesar de que el porcentaje en el alumnado es más equitativo, al ascender peldaños en la comunidad universitaria el número de mujeres desciende.

De este modo, en el equipo de gobierno que dirige José Ángel Narváez, y que consta de 16 cargos (13 vicerrectorados, gerencia y secretaría general), son mujeres siete: María Chantal Pérez, vicerrectora de Estudios de Grado; Raquel Barco, de Smart Campus; Yolanda García, de PDI; María Jesús Morales, gerente; Susana Cabrera, de Internalización; Tecla Lumbreras, de Cultura y Deporte, e Isabel Jiménez, delegada para la Igualdad y la Acción Social.

En cuanto a los titulares de los diferentes decanatos, incluyendo las direcciones de las escuelas, son un total de 17, y tan solo hay cinco mujeres. La decana de Estudios Sociales y del Trabajo, Ana Rosa del Águila Obra; la de Ciencias de la Salud, Teresa Labajos Manzanares; la de Psicología, María Rosa Esteve Zarazaga; la de Ciencias de la Educación, Rosario Gutiérrez Pérez, y la de Ciencias de la Comunicación, Inmaculada Postigo.

A lo largo de la historia las mujeres que han triunfado en la ciencia han sufrido “exclusión, invisibilidad, devaluación, usurpación y reivindicación de la autoría”, denunció María José Ruiz Somavilla, profesora de Historia de la Ciencia de la UMA, quien hizo hincapié en que “existe una exclusión (explícita e implícita) provocada por los estereotipos de género”.

“Existe una exclusión (explícita e implícita) provocada por los estereotipos de género”

En una encuesta a estudiantes de secundaria, más de un 50 por ciento de hombres opinaba que el rendimiento de los chicos es mejor que el de las chicas en carreras científico-técnicas y casi un 80 por ciento de hombres y más de la mitad de las mujeres creía que los chicos son mejores en informática, electrónica, industria o construcción. De estos resultados podría explicarse la poca presencia de mujeres en las carreras de ingeniería o tecnológicas.

“El porcentaje de autoras de tesis doctorales leídas en matemáticas que, si bien aumentó del 33,4 por ciento en 2010 al 36,10 por ciento en 2014, representan poco más de un tercio del total”, explicó la catedrática de Álgebra, Mercedes Siles que apuntó como un gran reto que se debe afrontar “el abandono de la mujer en la carrera académica con más frecuencia: una de cada tres frente a uno de cada cuatro hombres”.

Documentos en masculino, a pesar de la guía de uso

Desde 2006 la Universidad de Málaga cuenta con la ‘Guía orientativa para el uso igualitario del lenguaje y la imagen’ elaborada por la especialista Susana Guerrero Salazar. Pero a pesar de contar con este documento donde se subrayan las pautas más adecuadas para desarrollar los documentos y comunicaciones de la institución académica tanto externa como internamente, la UMA sigue utilizando escritos con vocabulario masculino, en lugar de neutro, y donde las mujeres podrían no sentirse incluidas.

Así, se dirige a toda la comunidad como “Al interesado”, en lugar de “A la persona interesada”, o dirige las misivas al “director de tesis” en lugar de a la “directora” si se está personalizando o a la dirección en genérico.


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