“Nos dábamos cuenta de que se perdía un tiempo precioso”


A principios de marzo hizo un año desde que la comunidad universitaria almeriense eligiese a Carmelo Rodríguez como nuevo rector de la Universidad de Almería. Una jornada, la del 10 de marzo, que él mismo recuerda como un gran día en el que “curiosamente” se mantuvo tranquilo y con sensación de bienestar después de una campaña electoral tan larga. Algo que tras el recuento se convirtió en una gran satisfacción y felicidad, “sobre todo por ver lo contento que estaba todo mi grupo de apoyo y la felicidad que se respiraba por el campus”.

Un cargo como máximo responsable de la institución académica del que no tomaría posesión, por circunstancias como la Semana Santa o el retraso en la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta, hasta 92 días después. Periodo que recuerda muy largo, “se me hizo eterno” asegura, y que vivió con gran inquietud pues tanto él como su equipo notaban que estaban perdiendo un tiempo precioso ya que “era una etapa crucial para finalizar el curso académico y preparar el siguiente”. Tiempo perdido que, efectivamente, echaron de menos tras su investidura y que a su vez generó cierto descontento en la comunidad universitaria al ver que el cambio que con tanta ilusión habían votado no llegaba.

Unos meses valiosísimos para la Universidad que Rodríguez utilizó para conformar su equipo de gobierno. “Una decisión difícil” para la que requería tranquilidad asegura el rector, pues “tenía que aunar confianza, capacidad de trabajo de ese equipo y también la suficiente diversidad de todos los ámbitos universitarios” para que todos fuesen representados. Una tarea complicada para conjugar esos tres requisitos de la que hoy día se siente “muy, muy, muy satisfecho con mí equipo”.

Una nueva vida

Desde que es rector, a pesar de que cuenta con pocas oportunidades de pasear por el campus como desearía, “algo que yo me había propuesto como objetivo”; sigue atendiendo a los estudiantes que le paran por la Universidad o le escriben a través de las redes sociales para plantearle algunas cuestiones o inquietudes. Muchas sobre temas de matrícula, peticiones de titulaciones o procesos administrativos “que yo mismo hasta desconozco a veces y tengo que consultarlo con los técnicos”. Y aunque Almería es una ciudad pequeña donde todo el mundo se cruza a veces, cuando los estudiantes le ven en sus ratos de ocio respetan ese espacio, a pesar de disponer de poco tiempo libre, comenta entre risas.

Además, dentro de las políticas realizadas hasta la fecha ha cumplido con su compromiso del examen de B1 gratis para todos los estudiantes; ha incrementado con recursos propios las becas propias de la UAL, se han abaratado los precios de las actividades deportivas y ofertado becas de formación de B2 y C1 para estudiantes de doctorado.

Por otro lado, al preguntarle por cómo reforzar la llegada de nuevos estudiantes a la UAL, su máximo dirigente alaba la labor desempeñada en las Jornadas de Orientación Universitaria, donde más de 4.000 alumnos de secundaria conocieron el campus. Y confiesa que la mejor manera en este aspecto no pasa por aumentar el número de estudiantes, que ronda los 14.500, sino por incrementar la demanda de querer estudiar en Almería, “nos gustaría que se quedara gente con ganas de estudiar aquí”, añade.

Por ello lo que prima en sus planes es la satisfacción de los usuarios, los universitarios, ya que como siempre afirma, “si nuestros estudiantes están contentos son los que mejor marketing nos harán, mucho más allá incluso de cualquier indicador o ranking”. Por tanto, la mejor manera que concibe Rodríguez para atraer a nuevos estudiantes es que los que ya estudian aquí estén satisfechos dándoles calidad en los servicios, empezando por los de docencia; ya que ellos mismos harán publicidad de la propia Universidad; algo similar a lo que sucede en el caso de los erasmus.

Por y para la UAL

Dejando a un lado algunos de los cambios realizados y el enfoque a seguir del nuevo equipo de Gobierno, le preguntamos por aquello que hace funcionar la máquina institucional que supone una universidad como la de Almería: sus estatutos y reformas internas. Área en la que ya se han llevado a cabo varias acciones como las comisiones del Consejo de Gobierno, o incluso una propia comisión de reforma del reglamento del mismo; al igual que se ha constituido una comisión de reforma de sus estatutos que a día de hoy trabaja en ello.

Así, al plantear durante su campaña un total de 57 propuestas, todas ellas “compromisos que supiese con seguridad que iba a cumplir”, en estos primeros meses de trabajo su equipo ha ido mucho más allá. Y es que a principios de enero presentaron un documento con alrededor de 300 acciones de las que, el día de su presentación, ya habían cumplido el 25%. Lo que podría traducirse por “un muy alto porcentaje del programa electoral”.

Unos meses en los que, como objetivo para su primer año, está la finalización del Plan Estratégico que servirá para el total de su legislatura; y como meta para estos primeros cuatro años estaría conseguir la satisfacción de toda la comunidad universitaria de estudiar o trabajar en la UAL. Tiempo en el que Rodríguez ha aprendido que “la agenda del rector es muy complicada”, y pide para el resto de su mandato “disponer de más tiempo de reflexión y sobre todo más tiempo para ese déficit que creo que tengo de un contacto más personal y directo con el campus universitario”.

**Si lo deseas puedes leer la entrevista completa a Carmelo Rodríguez, rector de la Universidad de Almería.


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