Pilar Aranda, un programa asentado en 10 espacios clave

Pilar Aranda, un programa asentado en 10 espacios clave


La Universidad de Granada también está inserta en plena campaña electoral. El próximo 8 de mayo la comunidad universitaria está llamada a las urnas para dar su respaldo a una única candidata, la actual rectora Pilar Aranda. Tras cuatro años de gobierno, alcanzados en unas elecciones en las que sí tuvo competencia, Aranda se presenta a la reelección con la intención de consolidar las propuestas que ya presentó y seguir avanzando ante los nuevos retos que plantea la UGR.

Hasta el próximo 6 de mayo la candidata al Rectorado estará de campaña, acercando su programa a los diferentes centros y agrupaciones universitarias, con la intención de escuchar las propuestas y valorar el trabajo hecho hasta ahora. Con una apretada agenda, Aranda cuenta esta vez con un programa directo y simplificado, donde a través de un decálogo presenta las que serán sus líneas de actuación para los próximo años.

Las 10 líneas maestras de su programa resaltan los compromisos concretos para el que sería su próximo gobierno. Una forma de presentar los objetivos y acciones que posteriormente se despliegan en el resto del programa. Destaca a su vez de todo el texto los tres principios básicos que aúnan la ideología de la candidatura: Universidad pública, Autonomía universitaria y Libertad académica.

10 líneas para mejorar la Universidad de Granada

Las 10 líneas maestras planteadas en el programa de Aranda para el Rectorado presenta una institución con vistas a ser más inclusiva a la vez que internacional. Bajo el eslogan #AfrontemosNuevos Retos las propuestas de la candidatura se enmarcan en una revisión de los ya avanzado y las perspectivas de futuro. Para ello, desde una primera visión dividida en 10 puntos se comienzan a esgrimir acciones concretas detalladas en cada bloque del programa. ad

Un compromiso para cada área

La primera de las líneas estratégicas deja claro el espíritu y compromiso para los próximos cuatro años, idea a la que se alude durante todo el programa: la universidad como bien público. En este punto además de la defensa de la autonomía universitaria, el programa de Aranda incide en la importancia de la cohesión social y la igualdad de oportunidades que plantea la educación pública. Para mostrar su compromiso social, Aranda plantea la necesidad de profundizar en las políticas de transparencia y rendición de cuentas. Esta rendición vuelve a aparecer como uno de los objetivos dentro de la Gobernanza y Gestión de la UGR, donde además se plantea “la participación y representación de la comunidad universitaria, y promueva la autonomía de la institución y la eficiencia de la gestión, a partir de las potencialidades que el actual marco legal proporciona.

Los valores y la integridad académica son bases del programa a través de una línea estratégica, la novena, donde el objetivo final pasa por “recuperar la esencia de la misión educativa de la Universidad y ponerla al servicio de la sociedad es la mejor arma para construir nuestro futuro.”

La dimensión humana se  recoge en la segunda de las líneas estratégicas de Aranda, quien subraya el objetivo de trabajar en el relevo generacional a través de la captación e incorporación de talento así como la retención y estabilización de los investigadores que ya forman parte de la institución. En este punto se plantea la propuesta de “dotarnos de una nueva Relación de Puestos de Trabajo“, siendo esta la base para la modernización de la UGR.

La modernización vendría de la mano de la excelencia e innovación, tercer punto estratégico que compone el programa. En este apartado se plantea la necesidad de avanzar en una docencia de excelencia donde los estudiantes también jueguen un importante papel. Se incide además en la transversalidad e interdisciplinariedad de las investigaciones como vía para la innovación.

En el apartado de internacionalización, el equipo de Aranda subraya el posicionamiento estratégico de la UGR, como universidad dentro de Europa así como dentro del Espacio Iberoamericano de Educación Superior. Es en este punto donde se hace especial referencia a los campus de Ceuta y Melilla, situándolos como puentes para conectar con la región africana.

Digitalización contra la burocratización

Como en el resto de instituciones la universidad se ve afectada por los largos y tediosos procesos de burocratización, para los cuales el programa de Aranda propone una “Universidad digital“, donde las interacciones tanto internas como externas se basen en las nuevas herramientas y se tenga “el foco en la persona, utilizando la tecnología para mejorar la denominada experiencia de usuario“. Los puntos cinco y seis se centran así en la “modernización de la Universidad que la libere del estrangulamiento burocrático”, donde el compromiso pasa por “adaptar la estructura y los procesos académicos y administrativos a las nuevas dinámicas y demandas que hoy se exigen a la Universidad”.

Estos procesos permitirían una mayor apertura de la UGR a su entorno, línea que ocupa el séptimo punto de interés del programa, cuyo objetivo básico sería posicionar a la universidad como agente de formación de la ciudadanía, creando “ciudadanos críticos, libres y responsables”. Una acción que a su vez se suma a la “compromiso y responsabilidad social” de la octava línea estratégica se presenta propuesta de iniciar un proceso de reflexión estratégica sobre la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la política universitaria. La sostenibilidad y el medioambiente tiene así su aparición a través de la integración de los objetivos de la Agenda 2030 en los distintos ámbitos de acción de la Universidad

El último de los puntos estratégicos que propone el programa de Aranda parte de una visión futura con miradas al pasado donde se realice una reivindicación de la historia y “el orgullo de pertenecer a la UGR”. Se plantea así el horizonte 2031, fecha en la cual se conmemorará el V centenario de la fundación de la universidad, para el cual hay que comenzar a asentar los pilares de la celebración.


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