Entregados los Premios Nacionales de Investigación

Entregados los Premios Nacionales de Investigación


Los Premios Nacionales de Investigación, los reconocimientos más importantes a nivel de investigación en España, ya tienen nombre propio. Durante la mañana de hoy jueves se ha hecho entrega de los galardones a los cinco investigadores de reconocido prestigio en un acto presidido por los reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia. El acto ha contado también con la presencia del ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, así como una amplia representación de la comunidad científica, de la universidad y del ámbito de la innovación y las empresas españolas.

En esta edición, los cinco investigadores galardonados, han sido Rafael Rebolo López, con el Premio Nacional ‘Blas Cabrera’ de Ciencias Físicas, de los Materiales y de la Tierra; Ramón López de Mántaras, con el Premio Nacional ‘Julio Rey Pastor’ de Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; Pedro Jordano Barbudo, con el Premio Nacional ‘Alejandro Malaspina’ de Ciencias y Tecnologías de los Recursos Naturales; Luis Liz Marzán, con el Premio Nacional ‘Enrique Moles’ de Ciencia y Tecnología Química, y, finalmente, con el Premio Nacional ‘Juan de la Cierva’ de Transferencia de Tecnología, el físico Pablo Artal Soriano.

El objetivo de los Premios Nacionales de Investigación es distinguir el mérito de aquellos investigadores e investigadoras de nacionalidad española que estén realizando una labor destacada en campos científicos de relevancia internacional y que contribuyan excepcionalmente al avance de la ciencia, al mejor conocimiento del ser humano y su convivencia, a la transferencia de tecnología y al progreso de la Humanidad.

Tras cuatro años sin convocarse, estos premios buscan retomar e intensificar la función ejemplificadora y de reconocimiento de la excelencia científica para la que fueron creados. Además de los premios entregados hoy se suman otras cinco categorías que, como ha sido habitual en estos galardones serán objeto de la convocatoria 2019. Se trata en concreto del ‘Premio Nacional Gregorio Marañón’, en el área de Medicina; el ‘Premio Nacional Santiago Ramón y Cajal’, en el área de Biología; el ‘Premio Nacional Leonardo Torres Quevedo’, en el área de Ingenierías; el ‘Premio Nacional Pascual Madoz’, en el área de Derecho y Ciencias económicas y sociales; y el ‘Premio Nacional Ramón Menéndez Pidal’, en el área de Humanidades.

La rentabilidad de invertir en ciencia

En su discurso de entrega de los Premios Nacionales de Investigación, Felipe VI ha destacado el beneficio social que supone la inversión en ciencia y tecnologías. Así, ha subrayado como  “todos los estudios así lo certifican: invertir en ciencia tiene, obviamente, altos costes, pero es rentable a largo plazo y beneficioso para la economía, el empleo y el bienestar de la sociedad. Y, sin duda prestigia a un país tener científicos de renombre internacional, buenos centros de investigación, y un buen sistema nacional que proteja e impulse la producción científica, y que incluso atraiga talento mundial en determinadas áreas”.

En su repaso por la trayectoria de los científicos galardonados, Felipe VI también ha recordado a los investigadores que dan nombre a cada premio, señalando como estos “no siempre bien conocidos ni reconocidos” forman parte de la historia de España gracias a su trabajo discreto y denodado “por impulsar el conocimiento en nuestro país”. La importancia de apostar por la ciencia en España se ha presentado de este modo como el impulso necesario para el país, basada a su vez en el “talento de sus investigadores, que han situado a nuestro país entre los diez primeros del mundo en producción científica de impacto, y que han sido capaces de optar a proyectos competitivos y relevantes en el contexto europeo”, señalaba Felipe VI.

El rey cerraba su discurso señalando así la importancia de la inversión en ciencia, manifestando que

“debemos hacer énfasis en la importancia de la investigación para el mejor futuro de nuestro país. Todos, Universidad, empresas, Administraciones y el conjunto de la sociedad, debemos hacer lo posible para incrementar las capacidades, la calidad y la excelencia de la ciencia española”

Cinco premiados por sus carreras investigadoras

El nexo común de los cinco galardonados de los Premios Nacionales de Investigación es la amplia y reconocida trayectoria investigadora. Así, todos los premiados son refutados investigadores que cuenta con el respaldo tanto de la comunidad científica como de las instituciones españolas.

El Premio Nacional ‘Blas Cabrera’ de Ciencias Físicas, de los Materiales y de la Tierra ha recaído de este modo en el astrofísico y actual director del Instituto de Astrofísica de Canarias, Rafael Rebolo López. El investigador ha sido reconocido por “la relevancia de sus contribuciones al conocimiento del cosmos. En particular se destacan sus contribuciones pioneras en el descubrimiento de exoplanetas gigantes y super-tierras, el decaimiento de estrellas en agujeros negros y la detección del fondo de microondas y su anisotropía (propiedad general de la materia según la cual cualidades como elasticidad, temperatura, conductividad, velocidad de propagación de la luz, etc. varían según la dirección en que son examinadas)”.

Por su parte, el Premio Nacional ‘Julio Rey Pastor’ de Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones ha sido otorgado a Ramón López de Mántaras, informático, físico y profesor de investigación del CSIC y actual director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA-CSIC). En su caso, el premio se ha orotgado en reconocimiento a su trayectoria como “pionero en la investigación en una amplia gama de áreas de Inteligencia Artificial, especialmente el reconocimiento de patrones y el razonamiento basado en casos, lo que lleva a aplicaciones novedosas en el diseño, diagnóstico y música, y por su amplio liderazgo internacional y servicio para la comunidad en Inteligencia Artificial”. López de Mántaras es el primer científico en el campo de la Inteligencia Artificial en haber recibido premios muy relevantes de las tres principales asociaciones internacionales específicas de esta área y, según el jurado, “se puede afirmar que ha creado escuela en España en el campo de la Inteligencia Artificial y ha situado a nuestro país en el mapa internacional de dicho sector”.

Desde Andalucía, Pedro Jordano Barbudo, doctor en Biología y profesor de investigación del CSIC en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha recibido el Premio Nacional ‘Alejandro Malaspina’ de Ciencias y Tecnologías de los Recursos Naturales. En su caso, el premio traslada el reconocimiento por “su trayectoria investigadora robusta y constante y por el excelente impacto de su trabajo, así como su implicación en el Espacio Europeo de Investigación. En sus trabajos aúna ecología y (co)evolución mediante el estudio de interacciones entre plantas y animales, utilizando para ello teoría de redes, modernas herramientas moleculares y novedosas armas estadísticas que enmarcan el rigor de sus conclusiones. Cabe destacar también su liderazgo científico nacional e internacional, siendo un ineludible referente mundial de los estudios de interacciones y la estructura de redes ecológicas”.

El Premio Nacional ‘Enrique Moles’ de Ciencia y Tecnología Química, ha sido para Luis Liz Marzán, químico, profesor de investigación de Ikerbasque y director científico del Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales CIC biomaGUNE. Con este premio, se busca reconocer “sus numerosas y significativas contribuciones a los campos de la Química Coloidal y la Nanociencia. Su actividad se ha dedicado a abrir nuevas fronteras científicas en la nanoescala desde un punto de vista químico, con el objetivo de resolver problemas emergentes de elevada importancia tecnológica, en particular en el campo biomédico”.

Finalmente, el Premio Nacional ‘Juan de la Cierva’ de Transferencia de Tecnología ha recaído en Pablo Artal Soriano, físico y catedrático de Óptica de la Universidad de Murcia. Por unanimidad, el jurado ha considerado al investigador válido del reconocimiento por “sus contribuciones pioneras en la utilización de métodos innovadores para la evaluación y corrección de la visión y su impacto en la salud ocular. Destaca también su trayectoria científica y tecnológica de muy alto nivel, reconocida a nivel nacional e internacional”.


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