“No hay futuro sin adolescentes emocionalmente sanos”

“No hay futuro sin adolescentes emocionalmente sanos”


El profesor de Psicología de la Universidad de Jaén, Luis Joaquín García, reflexiona en esta entrevista sobre los principales factores de riesgo emocional en los jóvenes y la prevención del suicidio. El investigador es el principal responsable de la Red PROEMA (Promoción de la Salud y Bienestar Emocional en Adolescentes) y señala que los principales problemas emocionales que afectan a los jóvenes son los de ansiedad y depresión. “Se estima que entre el 10% de la población adolescente tiene este tipo de problemas emocionales, y alrededor de un 30% presenta factores de riesgo para desarrollarlos”, apunta.

La ansiedad y la depresión son además grandes factores de riesgo que pueden contribuir al suicidio, indica el investigador, junto con otros como haberlo intentado previamente, sufrir una pérdida o situación de duelo, un episodio de acoso, el entorno social o la orientación sexual cuando tu entorno no te hace sentirte apoyado. “Hay mucho estigma y muchas barreras para ir al psicólogo y pedir ayuda, especialmente cuando vives en zonas rurales y hay menos recursos de salud”, añade. Ambos problemas emocionales, depresión y ansiedad, son también habituales en la comunidad universitaria. “Vemos muchos de estos problemas en el gabinete de psicología de la UJA, tanto en estudiantes como PDI y PAS”, explica el experto, quien recalca que se generan situaciones de estrés en las que es difícil relajarse. “Muchas personas están preocupadas por varias cosas a la vez y se sienten bloqueadas, sin saber cómo dejar de pensar en las preocupaciones en momentos de relax y ocio”, destaca.

“La estimación es que antes de que terminemos esta década haya más de 650 millones de personas en todo el mundo con problemas de ansiedad y depresión, esto es una auténtica pandemia”.

De esta manera, la Red PROEMA surgió con el objetivo de unir a expertos y a otros colectivos para escuchar su voces y avanzar en el estudio de estos problemas emocionales, detectar indicadores y factores de riesgo emocional, y generar programas preventivos que puedan aplicarse en centros educativos.

Prevención personalizada ante los factores de riesgo emocional

“Por prevención entendemos tres niveles, el primero, la prevención universal, está dirigida a todas las personas, presenten o no estos problemas, y se aplica en grupos grandes”, subraya. El segundo nivel, la prevención selectiva, “está dirigida a personas que no tienen ningún trastorno, ni ninguna sintomatología, pero sí están dentro de algún factor de riesgo emocional que las hace vulnerables”, ya sean factores de tipo ambiental, social, personal o epigenético (basados en la relación entre las influencias genéticas y ambientales) entre otros. Y el tercero, la prevención indicada, se centra en personas que no sólo evidencian factores de riesgo sino que ya empiezan a presentar síntomas que podrían derivar en un trastorno. Estos tres niveles permiten personalizar la ayuda que cada persona o grupo de personas necesita, y diseñar programas preventivos adaptados.

“El suicido es la segunda causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 29 años, y la tercera entre los 10 y los 19 años, según datos de la Organización de la Mundial de la Salud”

El objetivo es aplicar estos programas en centros educativos y asociaciones para detectar el problema antes de que aparezca. “Muchos de los adolescentes no saben ni siquiera que tienen un problema, no son conscientes de que les pasa algo, de ahí la importancia de la prevención, para ellos supone un momento de liberación el comprender que no se trata de una confusión emocional, sino de algo que es tratable”, señala el investigador. “Es más fácil para ellos que el psicólogo vaya al centro escolar en lugar de tener que ir ellos al psicólogo, porque es un espacio que conocen y se reduce el estigma”, añade.

Claves para el equilibrio emocional

Desarrollar habilidades para resolver problemas, tener fortaleza emocional para afrontar situaciones complicadas, contar con apoyo social y personal, tener hobbies, tener un objetivo de vida, o pequeños propósitos que llevar cabo, reírse y participar en actividades de voluntariado o de interés comunitario son algunas de las claves para alcanzar un equilibrio emocional sano y eludir problemas de ansiedad y depresión. “Junto con ellos hay también tres factores que son clave, tener una buena alimentación, un hábito de sueño saludable y realizar ejercicio físico”, detalla el experto.

En este punto Luis Joaquín García añade que las relaciones interpersonales son también un aspecto clave. Así, el investigador asegura que desde la Psicología existen las herramientas para promover estos factores y mejorar la calidad de vida desde la perspectiva de la salud mental. “La salud y el bienestar emocional tiene que ser una prioridad y hay que invertir en ello”, concluye.

PROEM: Una red de expertos para la alfabetización emocional

La Red PROEM es un proyecto que une dos redes de excelencia, la primera, la Red Pro-Emotion-Y, fue creada en 2017 y financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad. Esta primera red unió a psicólogos, orientadores, nutricionistas, expertos en lenguaje, en educación física, informática y otros profesionales con el objetivo de promover la alfabetización emocional y trabajar la detección temprana de problemas emocionales. Para ello diseñaron un informe sobre la situación actual y todo lo que es necesario para trabajar en el ámbito de las emociones. En 2018, el líder del equipo volvió a conseguir la financiación para poner en marcha una red de excelencia y así surgió la segunda, Red PROEMA, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, AEI y Fondos FEFER. El objetivo es el de profundizar en las líneas marcadas en el primer proyecto. PROEMA cuenta con expertos de las universidades de Jaén (coordinadora de la red), Córdoba, la Complutense de Madrid, la Universidad del País Vasco, la de Deusto, la Miguel Hernández (Valencia) y la Universitat Rovira i Virgili (Cataluña).

El informe presentado por esta red ha despertado el interés del Congreso de los Diputados, que se ha reunido con el grupo de investigadores para conocer mejor su trabajo. A partir de este encuentro en el Congreso se han registrado dos Propuestas No de Ley, la primera dirigida a potenciar la investigación en problemas emocionales, y la segunda enfocada en la formación de profesionales y de personal de los centros educativos para la detección temprana de factores de riesgo emocional.

El investigador de la UJA, Luis Joaquín García, añade que el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa del Ministerio de Educación y Formación Profesional, y el Instituto de Juventud del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, también se han mostrado interesados en las propuestas del informe para el desarrollo de programas preventivos en el ámbito de la salud mental y emocional. Igualmente, destaca que los datos recogidos en este informe han sido reflejados en un documento aprobado por el Parlamento Europeo que permitirá definir políticas sociales y de inversión en investigación dentro de este campo.


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