“Se puede debatir cómo asignar la beca según el rendimiento, estamos en el camino correcto”


César Nombela es profesor e investigador de Microbiología. Actual rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Interesado en Educación, la I+D, y Bioética.

¿Cuál es el papel en la sociedad de la Universidad Menéndez Pelayo teniendo en cuenta el estado actual de las universidades?

Somos la única universidad pública que se dedica a tareas de cursos avanzado y posgrado, no tenemos estudios de grado. También pueden ser un punto de convergencia de talentos y ser un núcleo de pensamiento, análisis, debate de temas fundamentales que afectan a la sociedad. Por lo que podemos representar ese papel planteadas con flexibilidad, de forma atractiva, rellenar un nicho en la formación. En la reglación graduada de la formación, la gestión del conocimiento es el papel de los másteres, debemos jugar un papel ahí. En estos momentos, transferencia de las universidades a las comunidades, el Estado debe tener su apuesta (nosotros lo tenemos y la UNED), queremos profundizar en ello. Calidad que tienda a la excelencia, desideratum que cuesta alcanzar pero esa tensión por la calidad es inherente de la universidad.

¿Qué diferencias tiene su universidad con respecto al resto? ¿Y en qué se asemeja?

Como ya hemos ido comentando, nuestra universidad su características principales es el carácter internacional y centrado en los estudios de posgrado de calidad. Es decir, somos una universidad diferente en cuanto que no tenemos estudios de grado, sino que estamos centrado en los de posgrado atendiendo a las peticiones del mundo empresarial, social, laboral, cultural… Concretamente, desde nuestra universidad se pretende dar ese carácter internacional a todo lo que hacemos para facilitarles a nuestros alumnos una mejora sustancial en su formación, por lo que contarán con una formación específica impartida por grandes profesionales de la élite pero siempre respondiendo a la demanda social. Nos asemejamos en la voluntad de formar a una sociedad que sepa manejar sus conocimientos, discernir y transmitir los mismos de cara al beneficio común. Queremos una sociedad en la que los profesionales que salgan de nuestras aulas sepan afrontar los retos de la mejor manera posible.

¿Qué ventajas posee cursar los programas de verano y otoño de su universidad en las diferentes sedes?

La Universidad Internacional Menéndez Pelayo siempre se ha caracterizado por ofrecer una enseñanza de máxima calidad, adecuada a las necesidades reales de la sociedad y mirando siempre hacia el empleo. Los programas de verano y otoño de la UIMP se han convertido en un punto de encuentro de grandes profesionales y estudiantes que quieren una especialización útil y adecuada a lo que la sociedad laboral le demanda. Tenemos una activo como es que hay una élite de los ámbitos culturales, políticos, científicos, etc. que han pasado por nuestra Universidad porque representa mucho; pero con ese carácter internacional todas las sedes de la Menéndez Pelayo la formación de calidad debe mantenerse; competitiva para poderse desarrollar y financiar.

Hablando de universidades públicas, se están viviendo momentos de tensión, especialmente dentro del ámbito económico de los alumnos ¿qué cree que está ocurriendo y cómo debería solventarse?

Estamos en un momento de crisis y evidentemente hay que buscar no sólo los aspectos cíclicos que siempre se producen sino también qué hemos hecho mal en la gestión pública para llegar a esta crisis que está entre nosotros. El Ministerio ha hecho el mayor esfuerzo que nunca para dar respuesta, la cuantía dotada para becas es mayor y es un hecho y hay que reconocerlo. Aparte de eso, evidentemente puede ser debatible cómo asignar la cuantía y el rendimiento académico a exigir para ello. Yo personalmente estoy de acuerdo con el camino que se está llevando.

En las universidades públicas, las matriculaciones están descendiendo, dado el contexto actual, ¿ocurre lo mismo en la privada? ¿se está viendo afectada por esta situación?

Afortunadamente, al tener una programación reglada de posgrado enfocada a los intereses y demandas de la sociedad social-laboral, los profesionales y estudiantes acuden a nosotros para poder completar esa formación con el objetivo de mejorar su empleabilidad. En las enseñanzas de posgrado tenemos un crecimiento sostenido, es de lo que más se ha sostenido, porque tenemos la posibilidad de colaborar con otras universidad, instituciones y empresas, como el CSIC, el Banco de España y otras muchas como fundaciones, instituciones privadas, organizaciones médicas… El programa es muy ambicioso, tenemos ahora mismo muchos programas en evaluación de carácter internacional e iberoamericano, pero no queremos quedarnos ahí, queremos buscar qué es lo que tiene España para exportar fuera en algunos temas de formación, y estamos negociando con empresas para afrontar ese reto. El reto de ahora es saber manejar las fuentes, pero no todo el mundo sabe disponer de esa información, manejarla, gestionarla o crearla, por lo que el reto académico: transformar la información en conocimiento. Estamos en un momento de crisis y evidentemente hay que buscar no sólo los aspectos cíclicos que siempre se producen sino también qué hemos hecho mal en la gestión pública para llegar a esta crisis que está entre nosotros.

Siendo usted además de rector, investigador, ¿cómo ve la situación de la investigación en España?

La investigación se ha desarrollado mucho desde el punto de vista más básico, una de sus asignaturas es rentabilizar el conocimiento creado pero estamos en un momento decisivo porque todos son demandas para cambiar nuestro modelo productivo. Tenemos un modelo basado en las nuevas tecnologías, en estos momentos el mundo académico y universitario y tienen que aportar esta solución, lo que no está reñido con investigación de calidad. Es una necesidad y exigencia del momento, como sociedad.

El Ministerio ha endurecido la política de becas y algunas universidades están recurriendo a programas de mecenazgo, ¿qué opinión le merecen estás iniciativas?

Todo lo que sea aportar recursos de manera altruista para patrocinar la promoción de la enseñanza, cultura y talento, me parece magnífico. Pero ahora, antes y en el futuro. No creo que ahora sea una necesidad, sino un compromiso que además la sociedad española tiene una capacidad de donación mayor de la que parece, hay muchas ongs desde siempre. Es verdad que a veces nos impresiona más donar para necesidades extremas que para algo que es apoyar algo de todos los días como alguien que tenga afanes y capacidad de rendimiento y dedicación suficiente para culminar unos estudios. Pero insisto, no creo que en este momento se esté demandando unas medidas tan extraordinarias, pero evidentemente hay una crisis que demanda medidas especiales y hay que comprender que quienes estén o estemos en condiciones de donar pues también se haga ese esfuerzo para ayudar pensándolo como una inversión y ayuda.

La presidenta de la Junta de Andalucía se ha comprometido con los rectores de las públicas en mejorar la financiación de éstas, ¿cómo ve que las universidades pidan más recursos económicos a sus gobiernos autonómicos?

La universidad como tradición de enseñanza, investigación y cultivo de los saberes tiene que hacer frente a muchas competencias desde la financiación y obtención de recursos, a la demandas de mercado, hasta la competencia de otras instituciones. Así, afirmamos que es una necesidad para la formación, pero sí que es cierto que debemos ver en qué hemos fallado a la hora de gestionar los recursos para afrontar una reforma de los sistemas más eficaz y que afecte lo menos posible a la calidad de enseñanza. Son las propias universidades las que conocen sus capacidades de gestión y financiación, y también las que deben estudiar nuevas fórmulas para generar más ingresos. Estamos en una situación de constante cambio que nos debe servir para mejorar.

¿Cree que las universidades públicas deberían tender a una autofinanciación?

Es una de las vías que se están planteando debido a las dificultades económicas que estamos padeciendo. En nuestro caso es una opción que llevamos muchos años tratando, ya que colaboramos asiduamente con instituciones públicas y privadas, empresas, otras universidades… E intentamos estar en contacto con las empresas para conocer sus necesidades y así intentar dar respuesta desde nuestros programas de formación, por lo que es una forma más de feedback con la sociedad. Casos así hacen que descubramos que existen muchas opciones para financiar proyectos, y se debe ir estudiando las diferentes posibilidades acordes a cada centro y sociedad. Son las propias universidades las que conocen sus capacidades de gestión y financiación, y también las que deben estudiar nuevas fórmulas para generar más ingresos. Estamos en una situación de constante cambio que nos debe servir para mejorar.

En cuanto a inserción laboral y la situación de alto desempleo juvenil en España, ¿cómo debería actuar la universidad y, en concreto, la suya?

Las universidades están ahora en ese camino de auto-renovación constante, un ejemplo de ello es que las titulaciones de posgrado se han regulado recientemente, pero están encontrando su hueco en cuanto a la oferta que realmente responda a la demanda de ese tipo de formación. Así, los estudios de posgrado son una opción muy necesaria en estos momentos tanto para completar la formación de los grados como para mejorar las oportunidades de empleabilidad.

Cada vez se fomenta más el emprendimiento y el auto empleo como solución al paro juvenil, ¿qué opina? ¿se fomenta desde su universidad esta cultura emprendedora?

Una de nuestras características es la internacionalización, como bien dice nuestro nombre (Universidad Internacional Menéndez Pelayo); y desde nuestros programas de posgrado intentamos que los profesionales y estudiantes que acuden a nosotros estén formados desde el primer momento para poder afrontar una empleabilidad más fiable y que dependa de ellos mismos y sus conocimientos. Los estudios de posgrado son una opción muy necesaria en estos momentos tanto para completar la formación de los grados como para mejorar las oportunidades de empleabilidad.

Muchos jóvenes deciden salir de España en busca de una salida laboral, ¿lo ve como una necesidad o como una oportunidad?

Salir fuera siempre es una oportunidad. Debemos pensar que cuantos mayores son los contactos que tenemos con otras culturas, gentes, formas de trabajar, vivir… Mejores opciones tendremos para adaptarnos al constante cambio productivo y social. Aunque vivamos una difícil situación con la economía, debemos afrontar estas situaciones como retos. Los cambios siempre son oportunidades que debemos valorar y aprovechar.

¿Cuál va a ser la tendencia o qué va a pasar en este nuevo curso que entra? ¿Mejorarán las cosas o se mantendrán como están?

Este curso va a ser clave para el desarrollo posterior de la Universidad. El carácter de las universidades es ir mejorando para ofrecer mejores servicios a la sociedad en la que se enclava, por ello, esperamos que nos vayamos adaptando a esta difícil situación con la ayuda de empresas e instituciones dando respuesta a la demanda formativa y académica que se nos plantea. Debemos reorientar nuestros programas un paso más allá, es decir, intentar ofrecer una formación de posgrado en la que se dé respuesta a la demanda profesional que se requiere. Ya las universidades están adaptándose, cada vez más, a la demanda social y laboral ofreciendo a los profesionales y estudiantes que quieran especializarse una formación reglada, práctica y que posteriormente pueda ponerse en práctica nada más acabar esa formación; ya que los objetivos de nuestros posgrados es dotar a los estudiantes de las habilidades para transformar ese conocimiento y que sean capaces de transmitirlo y ponerlo en práctica.


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