“Si tienes tesis doctoral una empresa te da una palmada en la espalda o te dice que estás sobrecualificado”


Sería injusto decir que Blanca Arias Badia es una investigadora joven del Instituto Universitario de Lingüística Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y nada más. Esta joven, que ha sido premiada en Málaga como Mejor Trabajo de Jóvenes Investigadores por la Asociación Ibérica de Estudios de Traducción e Interpretación (AIETI) en el transcurso del Congreso Internacional ‘Nuevos Horizontes en los Estudios de Traducción e Interpretación’, trabaja con una beca de ayudas a contratos predoctorales para la Formación de Profesorado Universitario (FPU). El proyecto por el que ha sido premiada, ‘Towards a Methodology for the Analysis of Neutralisation in Spanish Subtitling’, presenta parte de la metodología de su tesis doctoral, dirigida por Sergi Torner y Jenny Brumme, que versa sobre la subtitulación de series del género del crimen.

Además, imparte clases en el Departamento de Traducción y Ciencias del Lenguaje. Durante el curso actual es profesora de ‘Uso comparado de catalán y español’, y de ‘Traducción entre catalán y español’ a los alumnos de segundo de Grado en Traducción e Interpretación. Además, trabaja con uno de sus directores de tesis en una investigación que lleva a cabo el departamento y, además, saca algo de tiempo para traducir libros o realizar correcciones de estilo. Y más. Todo esto no se sabe simplemente al mencionar que es investigadora joven.

El suyo, ha sido el mejor trabajo de un investigador joven, ¿cómo se lleva eso de ser la mejor investigadora joven?

Me hizo mucha ilusión, porque no me lo esperaba. Lo que hice fue mezclar dos cosas que en principio no tienen nada que ver. El trabajo forma parte de la metodología de mi tesis, y ver que he ganado un premio concedido por un jurado que es de distintas universidades da muchos ánimos para continuar la tesis, porque imagino que ha gustado la idea.

¿Qué es exactamente lo que investigas en tu tesis?

Mi tesis doctoral analiza la subtitulación de series del género del crimen y, en este caso, he elegido ‘Castle’, ‘El Mentalista’ y ‘Dexter’. Este paper era sobre una parte sólo de la metodología; la que utilizo para analizar el léxico. Se dice que cuando se subtitula se neutraliza el texto. Para el término neutralización me quedo con una definición que dice que neutralizar es quitar el color y sabor al texto. En este paper explico que mi análisis emplea el marco de una nueva teoría del léxico, postulada por Patrick Hanks, que dice que el lenguaje puede utilizarse según patrones o de manera explotada.

“Está claro que veces una traducción literal no funciona, pero si echamos un vistazo al corpus, vemos que esta estrategia de traducción, que encontramos a menudo, puede cambiar la recepción del personaje; su lenguaje es mucho menos creativo en la traducción que en el original”

Uno de los ejemplos que presentaba era del diálogo de Castle, un personaje muy creativo en la serie original. En un momento dice “I drank every meal for a week”. En sentido literal sería “me bebí cada comida durante una semana”, pero esto se ha subtitulado como “me pasé la semana bebiendo”. En inglés, poner meal con drink es una explotación, porque lo que se bebe no son comidas, sino bebidas. En cambio, la traducción no es una explotación, porque “me pasé la semana bebiendo” es un uso normal del lenguaje en español. Está claro que veces, como aquí, una traducción literal no funciona, pero si echamos un vistazo al corpus, vemos que esta estrategia de traducción, que encontramos a menudo, puede cambiar la recepción del personaje; su lenguaje es mucho menos creativo en la traducción que en el original.

Pero entonces, ¿podríamos decir que estaría bien realizada esa traducción si pierde esos detalles?

Sí. Mi tesis no es evaluativa, sino descriptiva, siguiendo el enfoque adoptado por los investigadores de los Estudios de Traducción desde hace tiempo, pero es cierto que aquí el subtitulador no podía hacer mucho más. Tengo otros ejemplos: donde dice “he’s like a kid on a sugar rush”, algo así como “es como un niño con un subidón de azúcar”, se ha traducido por “es como un niño lleno de energía”. En estos casos ya sí que me planteo si es necesario el cambio o no, hasta qué punto es necesaria esta neutralización teniendo en cuenta las restricciones de tiempo y espacio de la subtitulación.

Si me da tiempo, lo que quiero hacer es experimentos para ver en qué medida está justificada la neutralización existente. Miraré cómo trabajan en este sentido los profesionales, porque hay que tener en cuenta que no siempre tienen plazos generosos para subtitular. También me fijaré en la recepción del público: me interesa saber si aportar el sentido neutralizando el lenguaje creativo realmente facilita la comprensión del espectador.

“Hay actores que me gusta especialmente ver subtitulados, porque la voz es un elemento muy importante en la actuación”

¿En el doblaje puede ocurrir algo parecido?

En la tesis estudio la subtitulación, exclusivamente. En doblaje ya habría que mirar otro tipo de factores y elementos, como el movimiento de los labios, para decidir cómo traducir.

¿Eres más de ver productos con subtítulos y en versión original o de doblaje al español?

Como España, sobre todo, es un país doblador, cuando voy al cine depende mucho de la compañía. Si esta quiere verlo doblado, así lo vemos, pero hay actores que me gusta especialmente ver subtitulados, porque la voz es un elemento muy importante en la actuación. En el doblaje te pierdes este detalle.

Como por ejemplo le ocurre a mucha gente con Jessica Lange.

Sí, también es muy actual el caso de Benedict Cumberbach. Este actor es famoso por su dicción; si lo ves doblado pierde parte de la gracia. En cualquier caso, no le tengo ninguna manía al doblaje.

Y si ya vemos la traducción de títulos de películas y series… Habrá de todo, ¿no?

Sí, de hecho, me encantó una presentación que se hizo durante las Jornadas de la AIETI sobre títulos de series porque nunca había visto una sobre este tema. Normalmente, se dice que esto es cosa de la distribuidora y que el traductor no tiene ni voz ni voto. La persona encargada de la presentación no entró a valorar esto, pero sí que ofreció muchos ejemplos y estuvo muy bien. Hay veces que se nota que el título de la película lo ha puesto la productora sin atender a la traducción, porque como usuario ves de repente en la película una frase que es la traducción del título original de la película y te das cuenta de que el título que han puesto traducido no tiene ningún sentido aparente. No tienen muy en cuenta al traductor en esto.

Hasta hace poco, en Inglaterra, los traductores estábamos dentro de la misma categoría profesional que los secretarios. Lo digo para que se entienda que, en principio, no se nos consideraba una profesión creativa. Esto, en el fondo, también tiene que ver con mi tesis, ¿tenemos que ser creativos al traducir o transmitir el mensaje y ya está?

¿Y en España?

Si te digo la verdad, no sé si había algo parecido al caso de Inglaterra respecto a la categorización de las profesiones. Aquí (suprimo) somos autores de lo que escribimos. Sin embargo, aunque los subtituladores (suprimo) tienen derechos de autor sobre sus subtítulos, para mi tesis no he conseguido que me pasaran material porque el distribuidor de los subtítulos no ha dejado al subtitulador que me los cediera para la investigación. He tenido que recoger yo todos los materiales, así que me pregunto hasta qué punto sirven esos derechos de autor: si el subtitulador es libre de ofrecérmelo y su jefe no se lo permite…

“Es España, los únicos que me pasaron material fueron los de Disney, que poseen los derechos de la subtitulación de ‘Castle’ y, además, encantados con que investiguen con sus productos”

Tuve bastantes problemas. Al principio fue frustrante porque en España las empresas encargadas de subtitular estas series no querían pasarme el material. Me decían que no me podían decir quiénes eran sus clientes porque formaba parte de la cláusula de confidencialidad. Y eso que, como te he dicho, mi trabajo es descriptivo, no evaluativo. Además, es una tesis doctoral, no creo que les influya en su labor diaria. La única distribuidora que me proporcionó material fue Disney, que son los que tienen los derechos de la subtitulación de ‘Castle’. Me enviaron tanto la subtitulación como el guión de doblaje, y la verdad es que lo agradecí mucho. Y, además, sabes que están encantados con que se haga investigación sobre sus productos.

Volviendo al tema de la investigación, ¿cuál es la situación de los investigadores jóvenes a grandes rasgos?

Pues depende mucho de si eres afortunado y consigues una beca predoctoral. La gran diferencia es esa: conseguir una beca. En España, igual que en muchos otros países, no es fácil, pero tener una beca a tiempo completo te facilita mucho el trabajo. No son becas extraordinarias (suprimo). Algunas fundaciones privadas ofrecen ayudas más generosas. Yo tengo una FPU del Ministerio de Educación y, básicamente, somos mileuristas. Tenemos la beca para dedicarnos todo el día a la tesis, pero en la práctica, además, tenemos horas de docencia y formamos parte de proyectos de investigación. Yo estoy en uno sobre lexicografía con mi director Sergi Torner.

Al final trabajáis mucho más de lo estipulado.

Exacto. En mi caso no tengo tantos, pero también tenemos problemas con la exclusividad. Una beca de este tipo no te permite tener ningún otro trabajo, aunque sí que permite colaboraciones esporádicas. Yo por ejemplo traduzco libros de vez en cuando, pero muy poquito, porque tampoco tenemos tiempo.

Aparte de investigar, necesitamos tener currículum profesional, no sólo perteneciente al ámbito académico, sino laboral. Si no tenemos nada, lo vamos a tener muy complicado para encontrar trabajo si no nos quedamos en la Universidad por el motivo que sea. (suprimo) Para mí es bastante importante y por eso hago traducciones y correcciones de estilo.

“Uno de los grandes temores de un investigador es que haya una persona en la otra punta del mundo haciendo lo mismo que tú”

¿Se apoya o valora suficientemente la investigación en España?

Se valora en el mundo académico. En el ámbito de las lenguas, una empresa muy probablemente te va a dar una palmadita en la espalda si tienes una tesis doctoral, o te pueden decir que estás sobrecualificado. En otros ámbitos es distinto. Mi hermano es biotecnólogo y su tesis la desarrolla en laboratorio. Cuando termine, tendrá experiencia en laboratorio, por tanto, si se dirige a una empresa que haga patentes de productos como en los que él trabajó durante la tesis, le servirá como experiencia laboral. Pero esto es la eterna división entre letras y ciencias. Los programas de doctorado ahora están pensados para ciencias claramente: en letras, el plazo de tres años para concluir la tesis no suele funcionar. La mayoría de veces nos inventamos el tema los propios investigadores y tenemos que trabajar en que el tema tenga sentido y cuerpo. En cambio, en ciencias lo más frecuente es entrar en un grupo que está desarrollando un proyecto; tú desarrollas o te encargas de parte de ese proyecto y tienes muy claro lo que tienes que hacer enseguida.

¿Tenéis que empezar de cero?

Sí, primero asegúrate que tu tema no esté tratado ya, lo cual es casi imposible. Uno de los grandes temores de un investigador es que haya una persona en la otra punta del mundo haciendo lo mismo que tú. Esto es un miedo con el que vivimos.

Yo, antes de ir al congreso, sabía que mi tema no se había trabajado suficiente y, de repente, dos días antes me encuentro un artículo sobre la neutralización en la subtitulación del año 2004, publicado en unas actas de Atenas, del que antes no había oído nada. Escribí al autor, pero no me respondió. Me tranquilizó ver que no se solapaba con lo mío, porque lo suyo era un experimento con estudiantes de traducción; no tenía mucho que ver. A mí me interesaba acceder a esto, pero claro, ¿cómo iba a acceder yo en un plazo de dos días a unas actas de un congreso de Atenas en 2004? Si no están disponibles en la red, no es nada fácil.

Otro problema es cómo vender esas investigaciones en letras ¿no? Porque las del área de ciencias o tecnología, por lo que sea, parecen ser más atractivas para el público.

Volviendo al trabajo de mi hermano. Él hace viroterapia, y posiblemente encuentre una manera de solucionar el cáncer modificando virus, con lo cual ayudará a muchas personas que están enfermas. Por lo tanto, es muy útil. Pero ¿cuánta gente va al cine al día y ve una película subtitulada? Mucha, por lo tanto, la mía no va a salvar vidas, pero contribuye a que la gente reciba un producto de más calidad si se consigue que tenga repercusión lo que se descubriera en la tesis. Usuarios de la lengua somos todos. Es como mi trabajo en lexicografía del español: ¿cuánta gente estudia español en el mundo? Sirve de ayuda a la enseñanza del español y llega a mucha más gente. Eso es lo que tenemos que explotar.

Cada vez más tenemos que intentar, aparte de ser descriptivos, ofrecer herramientas que ayuden al trabajo. A mí me gustaría, al final de mi tesis, facilitar una herramienta que ayudara en la labor de la subtitulación, pero no es fácil, y menos en tres años doctorales, quizá en un posdoctorado. Una tesis no es un producto, es un estudio. Es importante que a partir de lo que estudias consigas hacer una propuesta para implementar en un producto y que entonces eso sea útil. Yo creo que esto es lo que tenemos que hacer los de letras cada vez más, y no perdernos en teorizaciones que no ayudan a la sociedad. Muchas veces hacemos cosas que sí pueden ayudar.


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