¿Sirven los analgésicos para tratar todos los tipos de dolor?

¿Sirven los analgésicos para tratar todos los tipos de dolor?


Un dolor de cabeza, sentir malestar en la garganta, retortijones en el estómago, sea lo que sea para todo tenemos un aliado fiel, o eso creemos. En efecto, hablamos del multiuso de los analgésicos.

Sin embargo, según un estudio internacional en el que han participado científicos de la Universidad de Granada (UGR), nada más lejos de la realidad, puesto que el mismo demuestra que no todos los analgésicos sirven para tratar todos los tipos de dolor.

InvestigadoresUGR

Los investigadores que participan en este trabajo: Miguel Ángel Tejada, Cruz Miguel Cendán y Francisco Nieto.

El estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista ‘The Journal of Physiology’, y que ha sido llevado a cabo por investigadores de la institución granadina, el University College London, el National Centre for Bowel Research and Surgical Innovation de Londres y la compañía farmacéutica Pfizer, de Cambridge, pone de manifiesto y profundiza además en las diferencias existentes entre el dolor visceral y el somático.

El dolor visceral es una de las causas más frecuentes de consulta médica. Este tipo de dolor se origina en los órganos internos, tales como el tracto gastrointestinal, el corazón, el hígado, los riñones o la vejiga urinaria, y en muchas ocasiones se manifiesta como un dolor en el abdomen debido a daño en estos órganos. Por su parte, el dolor somático, es aquel que se produce en los músculos o la superficie de la piel.

Estas diferencias han permitido concluir que los fármacos que alivian el dolor somático no son útiles para tratar el dolor visceral, por lo que es necesario buscar nuevos fármacos para el específico tratamiento de este tipo de problemas, “nuestro trabajo demuestra que no todos los analgésicos sirven para tratar todos los tipos de dolor, y debemos seguir avanzando en esta línea de investigación”, explicaba uno de los autores de este trabajo y responsable de los estudios en la UGR, Cruz Miguel Cendán.

Diferencias entre ambos dolores

El joven revela que en concreto, este estudio ha descubierto que un tipo de canales de sodio dependientes de voltaje, los Nav1.7, no están implicados en el dolor visceral, mientras que hay personas que a raíz de que han sufrido una mutación en el gen SCN9A, el cual codifica este canal, no sienten dolor frente a estímulos somáticos tales como quemaduras o roturas de huesos, lo que les llevó a concluir a priori que estos canales eran una diana potencial para el desarrollo de fármacos.

Esto ha derivado que en la actualidad haya una gran variedad de grupos de investigación, tanto en universidades como en la industria que tratan de desarrollar fármacos selectivos para bloquear los canales, con el objetivo de que las manifestaciones de dolor visceral desaparezcan, pero, “Aunque era esperable que, bloqueando estos canales, las manifestaciones de dolor visceral desaparecieran. Sin embargo, utilizando ratones deficientes para estos canales y un fármaco selectivo para bloquear estos canales Nav1.7, hemos conseguido eliminar el dolor somático, pero no el dolor frente a estímulos viscerales”, expresaba Cendán, lo que pone de manifiesto que “la búsqueda de nuevos fármacos para tratar el dolor visceral no es una tarea sencilla”, añadía.

Por ello los investigadores destacan la importancia que supone conocer y estudiar los mecanismos concretos que participan en cada tipo de dolor, para así, poder avanzar en el desarrollo de nuevos fármacos analgésicos que sean útiles para tratar a las personas que lo sufren.

Además, también ha puesto de manifiesto la necesidad de realizar colaboraciones con equipos multidisciplinares y la industria en el desarrollo de nuevos analgésicos.


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