Una gestión sobrevalorada


Hablábamos hace unos días sobre el galardón a la mejor Liga del mundo a la Liga BBVA con Javier Tebas como cabeza visible pero, viendo los resultados de Athletic de Bilbao y FC Barcelona en el día de ayer surgen varias preguntas al respecto.

Evidentemente hay que comenzar diciendo que, sino la mejor, la Liga BBVA es una de las mejores competiciones a nivel europeo y mundial. Además, la llegada de nuevos magnates como Peter Lim aumentan la competencia entre equipos y hacen que se sumen más conjuntos a los llamados ‘ricos’ como pueden considerarse a Real Madrid, FC Barcelona y, en cierto modo, al Atlético de Madrid.

Pero, ¿es realmente una competición bien estructurada económica y deportivamente? ¿Con tantas desigualdades es un galardón justo? Pues sinceramente pienso que al final todos salen perjudicados. Es cierto que la pasada campaña el Atlético y el Real Madrid fueron los finalistas de la Champions League y sin duda las mejores apuestas de la competición. Pero este año ya hemos visto como ayer, sin ir más lejos, un FC Barcelona arrollador en la Liga BBVA se estrelló frente a un PSG que ni siquiera lidera la liga francesa. Esa ausencia de competitividad en ciertos momentos en el campeonato doméstico es posible que le reste esa tensión necesaria para encarar partidos de mayor nivel en la máxima competición continental.

Si los repartos de los derechos de televisión fueran más equitativos y hubiera algún equipo que no tuviera que formar plantillas nuevas cada año sólo con jugadores cedidos, sí estaríamos ante la mejor liga del mundo. Poniendo a la Premier como ejemplo, llama la atención la cantidad de equipos que te pueden poner en problemas, que pueden ser candidatos a ganar algo. Y muchos de ellos gracias a fuertes inversiones, pero no dañando al resto. Es patrimonio propio. Manchester City, Manchester United, Arsenal, Chelsea, Tottenham, Liverpool o incluso Everton han hecho fuertes inversiones el pasado verano y, varios de ellos, han estado lejos del top 10 hasta las últimas jornadas. Mucha más rivalidad, mucha más competitividad, más afluencia a los estadios y, consecuentemente, mayor nivel de emoción.

Como comentaba anteriormente, ayer el FC Barcelona cayó con merecimiento frente al PSG y el Athletic de Bilbao hizo lo propio frente al BATE Borisov. Es evidente que no tiene por qué estar relacionado pero, centrándonos en el partido del FC Barcelona, esa defensa que parecía infranqueable en España fue un flan cuando ha tenido el primer test serio de la temporada. Algo falla ahí. Desde mi punto de vista, ganen o pierdan los dos equipos madrileños en el día de hoy, se necesita un nivel de exigencia mayor a nivel nacional si se pretende seguir siendo competitivo a largo plazo y hay dos maneras de conseguir esto: tener repartos más equitativos de los ingresos por televisión o convencer a más magnates, léase Peter Lim, de que depositen su dinero en nuestros equipos. La segunda vía parece más complicada y peligrosa.

En definitiva, no es oro todo lo que reluce. Esperemos que los resultados me quiten la razón y los equipos españoles sigan triunfando también en Europa. Pero eso será una fina capa de arena sobre lo que realmente pasa en la Liga BBVA.

Guillermo Fernández


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