Universitarios Solidarios para superar el confinamiento

Universitarios Solidarios para superar el confinamiento


El confinamiento esta siendo una etapa muy dura para todos. Pero es incluso más difícil para aquellas personas de edad avanzada que viven solas. Desde la Universidad Pablo de Olavide, a través del programa Universitarios Solidarios, cada año se benefician de la convivencia tanto estudiantes como personas mayores.

A pesar del confinamiento decretado por la COVID-19, este programa de la UPO sigue vigente aportando un valioso beneficio social tanto a estudiantes como a las familias de acogida. Este es el caso de Jonny, un estudiante que convive desde hace cinco años en Montequinto con Juan, una persona con movilidad reducida. En palabras del alumno, que cursa el Grado en Análisis Económico,  “estamos pasando bastante bien esta situación, jugamos al ajedrez, estudiamos juntos inglés y realizamos nuestras tareas particulares, pero sobre todo charlamos y reímos mucho, no nos da tiempo a aburrirnos”. ,

Universitarios Solidarios para superar el confinamiento

Jonny y Juan, participantes del programa Universitarios solidarios.

Por su parte, Juan, considera que esta experiencia no es solo una convivencia, pues para él este estudiante de la UPO ha entrado a formar parte de su familia. “La vida con Jonny es como la de cualquier familia de dos personas que se lleven bien.  Unas veces es más tranquila y otras es más difícil, pero siempre prevalece el cariño que se ha ido creando entre nosotros. He tenido una enorme suerte”, afirma.

Otra de las parejas que sigue conviviendo en la actualidad es la formada por una señora de más de 80 años, que reside en el municipio sevillano de Salteras, y una estudiante procedente de Ecuador, que, además de realizar sus tareas universitarias, ayuda a su compañera a fabricar mascarillas para familiares, amistades y vecindario. “Para las dos, poder vivir esta situación juntas hace que enfrentemos cada mañana con más alegría e ilusión”, afirman las dos mujeres.

Una experiencia a la que se suman Belén, de 90 años, y Rocío, estudiante del Grado en Educación Social, que ha encontrado en su compañera una ‘abuela coraje’.  Aunque ambas finalizaron su convivencia días antes de que se decretara el estado de alarma,  Rocío señala que “he aprendido que la edad no tiene nada que ver con la vitalidad, me llevo muchísimo cariño, alegría, esperanza, y sobre todo he empezado a valorar aún más las cosas que me rodean”.

Súmate al programa Universitarios Solidarios

La Universidad Pablo de Olavide apuesta por este programa desde el año 2005, y hasta la fecha han participado en él más de 100 estudiantes. A través de este programa, coordinado en la UPO por la Oficina de Voluntariado y Solidaridad del Vicerrectorado de Cultura y Compromiso Social, el estudiante tiene alojamiento gratuito a cambio de colaborar en pequeñas tareas domésticas, y a la familia se le abona la cantidad de 80 euros mensuales por los gastos que pudieran derivarse de la convivencia (luz, agua, calefacción), gracias a la subvención de la actual Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía.


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