“Uno de los mayores problemas es que no escuchamos al que tenemos enfrente”

“Uno de los mayores problemas es que no escuchamos al que tenemos enfrente”



Las mejores oradoras universitarias ya tienen nombre propio y pertenecen al equipo de debate de la Cánovas Fundación, vinculado a la Universidad de MálagaCristina Negro, Ana Messa, Adriana Vázquez y Andrea Alonso son las ganadoras del V Torneo Nacional de Debate Universitario que se celebró en Córdoba desde 28 de febrero al 2 de marzo. Así la fundación malagueña sigue sumando trofeos en su palmarés en los torneos de debates.

En tiempos actuales, de crispación política, se hace cada vez más necesario dialogar. “Uno de los mayores problemas que tenemos es que no escuchamos al que tenemos enfrente. Ignoramos o banalizamos sus ideas y solo ensalzamos las nuestras. Cuando te obligas a escuchar lo que te dirían desde el lado contrario y a entender las razones que le llevan a pensar eso, es cuando hay un verdadero debate”, declara Adriana Vázquez una de las integrantes del equipo vencedor.

En total, casi un centenar de estudiantes de diferentes universidades españolas participaron en esta quinta edición. Así, el equipo Cánovas-UMA se impuso en una disputada final al equipo de la Universidad Pontificia de Comillas. Como en otras ocasiones, los jóvenes debatieron sobre una pregunta que sirve de hilo conductor para descubrir las habilidades que estos tienen con la oratoria. En esta ocasión los equipos debatieron a favor y en contra de un asunto de actualidad:

¿Son los partidos de izquierda responsables del auge de la extrema derecha?

Una preparación concienzuda

La fase de preparación es larga y tediosa, pues la pregunta la lanza el comité organizador un mes antes. “Tuvimos que informarnos de la situación política en todo el mundo para que no nos pillaran desprevenidas. Luego, ya empezamos a montar los argumentos y a rebatirlos entre nosotras para intentar que fueran lo más fuertes posibles y así nos asegurábamos también de refutaciones que nos puedieran hacer los equipos contrarios. Además, también ha sido muy importante la ayuda de los compañeros”, dice otra de las ganadoras Cristina Negro.

En este tipo de competición, la mecánica es bien sencilla. Dos equipos de cuatro alumnos que se preparan un tema y defienden indistintamente dos posturas, a favor o en contra, según les toque en suerte. Además, cada miembro del equipo adopta un rol: un introductor, dos refutadores y un conclusor. El introductor explica la tesis del equipo, mientras que los refutadores responden a los argumentos del otro equipo y, por último, el conclusor realiza un ejercicio de síntesis del debate.

“Tenemos que empezar a fomentar desde pequeños el espíritu crítico, que los niños piensen el porqué de las cosas que les rodean y se las cuestionen aunque sea a muy baja escala. No puede ser que haya personas que lleguen a cuarto de carrera sin saber expresar realmente sus ideas”, afirma la flamante vencedora Vázquez.


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