La UPM llega a China con dos programas de intercambio

La UPM llega a China con dos programas de intercambio


En su vocación por la internacionalización, las universidades de toda España cuentan con programas de intercambio con muchos países de Europa e Hispanoamérica principalmente. Las razones culturales e idiomáticas aconsejan intercambios con el continente americano y el hecho de pertenecer a la UE favorece los intercambios con Europa (a través de las becas Erasmus). Sin embargo, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) decidió ir un paso más allá y, junto con los intercambios con Europa e Hispanoamérica, decidió también llegar hasta China.

La universidad madrileña no se equivocó y ahora ha encontrado en las universidades chinas una serie de ‘partners’ estratégicos. Esta alianza hizo que la primera vez que China decidió mandar a sus alumnos a estudiar en centros europeos se decantaran por la UPM. Desde entonces, la Politécnica es un centro de referencia a nivel mundial. Además, la anticipación de la UPM en el gigante asiático favoreció las buenas relaciones con universidades tecnológicas chinas de prestigio como Tsinghua, Beihang, Beijing Institute of Technology (estas tres en Beijing), Tongji (en Shanghai) o Zhejiang (en Hangzhou).

Para conocer a fondo los diferentes programas de intercambio con los que cuenta la UPM en China, Aula Magna se puso en contacto con Claudio Feijóo , director responsable de Asia dentro del Vicerrectorado Internacional de la UPM y residente en Shanghai. Con estos programas que vamos a descubrir a continuación se cumple la filosofía de que un alumno internacionalizado es un alumno mejor

Los programas de intercambio con China de la UPM: El Hispano-Chino y el Sino-Spanish Campus

La UPM tiene dos programas de intercambio de estudiantes (y también de profesores) con China. El Programa Hispano-Chino, dirigido a cualquier universidad china con la que la UPM tenga un acuerdo (la estrategia del centro madrileño es tener alianzas con las mejores del país) y el Programa del Sino-Spanish Campus, específicamente para la Universidad de Tongji, en Shanghai.

Cada una de estos programas mueve 10 alumnos de la UPM por semestre. Así que en total se mandan al menos 40 alumnos a China como estudiantes de intercambio en su último año de grado o de Máster.  El programa Hispano-Chino lleva diez años llevando a cabo intercambios de estudiantes, aunque la idea nació alrededor del año 2004. En cuanto al segundo, el Sino-Spanish Campus en Tongji cumplirá cinco años el próximo mes de mayo.

Otras dos modalidades de intercambio con China que ofrece la UPM

Además de los dos programas semestrales, también hay otras dos vías de intercambio. La primera viene a través de las ayudas que tiene la UPM por parte del gobierno chino (becas del China Scholarship Council) especialmente reservadas para la UPM para hacer el Máster o el Doctorado en China en un periodo de entre dos y cuatro años dependiendo del idioma en el que se realice. En el caso del Máster se les da a los alumnos dos años si hacen el curso en inglés y tres si están dispuestos dedicar el primer año a aprender chino y realizar el Máster en ese idioma. Lo mismo ocurre con el Doctorado. Tres años para hacerlo en inglés y cuatro para hacerlo en Chino.

La segunda de las modalidades es para cursos más cortos. La UPM también tiene plazas para estudiantes en diversos cursos de verano organizados por las universidades amigas en China.  En total, si se contabilizan todos estos mecanismos, la universidad madrileña mueve al año hacia China más de 100 alumnos y recibe otros tantos.

La UPM financia al cien por cien los programas de intercambio con China

Sobre los aspectos positivos que tienen estos programas de intercambio con China, la respuesta se basa en que este país va a ser la primera potencia económica mundial más pronto que tarde y quiere diferenciarse de Estados Unidos en particular y del modelo anglosajón en general. Debido a esta búsqueda de diferenciación le atrae más el intercambio a nivel europeo, y en este caso, la UPM es una de las punteras de Europa a nivel de ingenierías.

Otro elemento positivo es que las universidades chinas cuyas posiciones en los rankings avanzan año tras año, favorecen oportunidades académicas que se pueden convertir en oportunidades de trabajo y desarrollo futuro. Además, tener la experiencia de vivir en China permite conocer una cultura radicalmente diferente que contribuye a que los estudiantes vean el mundo con otros ojos. En estos años se han intercambiado más de 1.000 alumnos con este país y el 99 por ciento han vuelto encantados de una experiencia única que les ha cambiado como estudiantes y como personas.

La UPM ha encontrado en estas alianzas un acuerdo rentable. Una rentabilidad no basada en la relación gasto-ingreso, sino en el coste-beneficio. Todos los temas intangibles que se obtienen a través de esos intercambios compensan más que de sobra el gasto económico que suponen, tanto para España como para China.


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